Prevenite si, pero calmate un poco


El coronavirus dicen que ya está aquí, en el país. En San Nicolás precisamente parece que todavía no, aunque circulen esos audios mala leche por whatsapp que ponen más paranoica a la gente de lo que ya está con las horas y horas cargadas de información y desinformación sobre este virus, que es altamente contagioso pero cuyo grado de mortandad es bajo. Tomemos cuidados sí, pero calmémonos un poco che.


Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

Como repitiendo una vieja película de la gripe A, donde hasta los casamientos se hacían con los barbijos puestos y el sexo era con profilácticos del tipo la pistola desnuda, el coronavirus puso en total estado de paranoia a la población y de a cuenta gotas empiezan a sumarse casos. Los argentinos nos miramos sabedores de que si en Italia, un país del primer mundo, se les fue de la mano y quedaron casi en estado de sitio, nosotros no tenemos ni una mísera chance de sobrevivir. Pero también este tipo de pandemias generan psicosis en los lugares más insospechados y tenés a más de uno volviéndose locos por el coronavirus bañándose en alcohol en gel, que pagaron a precio dólar y no atienden los problemas más próximos.

¿Estás contento Coronavirus?
Ya se cortaron el fútbol, recitales y boliches, los bares y restaurantes deben atender a mitad de su capacidad y en cualquier momento tampoco hay clases. Por ahí puede sonar un tanto exagerado teniendo en cuenta que tan solo hubo dos muertos en un país con tantos millones de habitantes y unos cuantos kilómetros de superficie, pero con la locura generalizada y la psicosis de la gente que ve coronavirus por todos lados, era la única medida que podía tomar cualquier gobierno que sabe que si no lo hace se tiene que comer una catarata de reprobaciones por las redes sociales. Prevenir y que después no rompan las pelotas, es la consigna de todo buen político. Disfrutando que la gente está pasada de vueltas con este tema, más de un hijo de puta se caga de risa y manda falsas alarmas que circulan por el whatsapp advirtiendo de casos de coronavirus en la ciudad donde recomiendan a la gente no atenderse en hospitales ni policlínicos por riesgo al contagio ¿Y dónde se van a atender? ¿Con la curandera? En fin prevenidos si, boludos no.

¿Y ellas?
En el mes de la mujer que mezcla consignas y lucha de pañuelos de colores, las mujeres siguen muriendo y esa plaga lleva muchos, pero muchos más muertos en nuestro país que la enfermedad que están importando los chinos por comer bichos. Las chicas y por suerte las más jóvenes comprenden lo que miles de años de sometimiento no dejaron ver y es que somos todos iguales sin diferencia de sexo, credo o color de piel. Y eso no es fácil porque estamos en un mundo donde hace escasos 200 años la esclavitud estaba permitida y donde recién en los años cuarenta las mujeres pudieron votar. Así que aunque parezca lento, la verdad es que los cambios fueron abruptos en la línea de la historia del mundo. Es por eso que está muy bien que las mujeres se expresen con bronca, con vehemencia, que no acepten términos medios ni tibiezas, porque el volumen de la lucha es tan grande que la revolución debe ser proporcional. Pensar que todavía en muchos hogares el padre lleva a los varones a adolescentes a debutar sexualmente con una prostituta, porque supuestamente eso es lo que tienen que hacer para volverse hombres. ¿Cómo mierda ese pibe no va a pensar que las mujeres son solo algo que se debe usar y descartar? Si, es cierto, si el coronavirus se cuela finalmente en nuestro país no va ser fácil salvarnos, pero por el momento las que mueren son las mujeres que no sabemos defender.