Crónicas de la tierra media: esperando una polinómica que nos resguarde la vida


Llega fin de año y con el mismo, lejos de aparecer Papá Noel, comienzan a aprobarse en el presupuesto los aumentos, tanto de impuestos como en el precio del boleto de colectivo, que si ya les parecía mucho $ 21,45 teniendo en cuenta que la inflación se comió las paritarias y por ende los sueldos en vez de crecer pareciera que bajaron, agárrense fuerte los pantalones con la que se viene. Es un infierno nene.


Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

Los responsables de la empresa Vercelli Hnos., único transporte local y casi regional, amparados -con sus razones- en la famosa fórmula polinómica que hace años se instaló para traer justicia en los precios y terminó siendo un dolor de cabeza y de posaderas para los usuarios, que consiste en calcular lo que debería valer el boleto en un país ideal donde la gente trabaje, gane bien y cuando vaya al supermercado le alcance, esgrimieron que el boleto, de ser justos, justísimos y siguiendo los lineamientos del señor y los santos evangelios polinómicos debería valer, con toda la buena onda, tampoco es para que se enojen, yo lo tiro ahí y después vemos, vos decime qué te parece, unos 50 pesitos nomás, una boludéz, ni un atado de puchos. Digamos que los empresarios antes de esperar respuesta mencionaron que bueno, no se enojen, podemos ver, por ahí ajustando jubilados y escolares, que si protestan nadie les hace caso, se podría tirar una promo y dejarlo en unos 32 pesitos, que con eso me fundo pero bueno, todo por ustedes amigos, lo que significaría un aumento del 50%.

Justicia
La fórmula polinómica que llegó para traer la vara del señor a estas tierras debería aplicarse en todos los rubros, por ejemplo un docente nacional que está todo el año educando como puede en estos tiempos ásperos y evitando que algún pibe lo apuñale de onda nomás, si es que no lo hace alguno de los padres que no soportan que sus hijos se lleven materias, cuyo salario les da de pedo para que vayan a trabajar en bicicleta, necesitaría de una buena polinómica que tenga en cuenta su magro salario, los precios en el supermercado, la luz, el gas, el alquiler y ponele una salidita a la costanera con pochoclos y un vaso de Pindapoy naranja, a todo culo tendría que estar en unos $ 70.000, más o menos, que ajustados a la que va realmente debe rondar con suerte en unos $20.000, que si te olvidaste un día el ventilador prendido los perdiste.

Fórmulas
¿Qué fórmula polinómica le caberá a ese que anda con el bolso cargado de medias y calzoncillos y que recorre Mitre y Nación queriendo vender un par para salvar el día y con suerte consiguiendo un sándwich y un agua, yéndose generalmente a dormir sin un mango? Debe ser la misma fórmula que le correspondería a la señora esa que anda con la nenita vendiendo curitas, o la que le deberían a esa mujer en el banquito a la salida de la ruta ofreciendo tortas asadas, que son un espectáculo, pero no sirven para vivir. ¿Cuánto vale realmente la vida señores? ¿Existe polinómica para el amor? ¿Alguien nos va a resarcir por los golpes al corazón, por los desplantes y desilusiones de la vida?. Deudas Que alguien me explique ¿con qué polinómica se ajusta al desempleado, al jubilado, a los pibes esos que nacieron en ambientes privados de todo, en donde manda la delincuencia y el maltrato? ¿Cuánto le corresponde de plata si somos justos a ese muchacho que nació en la calle, con padres que lo abandonaron, yendo de un lugar a otro, víctima de maltratos, hambre, desesperación y vergüenza, que de chiquito andaba repartiendo estampitas entre las mesas de los restaurantes y que si iba a la escuela era para poder comer, con un estado ausente que solo lo castiga? ¿Qué polinómica le corresponde si por villero nadie le da trabajo y se tiene que fumar la desconfianza de los más afortunados? Imagino que esa polinómica de estar bien hecha es impagable, más cara que la deuda externa. La verdad, si lo pensamos bien, qué deuda interna terrible que tenemos!. Esa sí que no creo que la podamos pagar nunca.