“Vine a la Argentina para convencer a los jóvenes de viajar al espacio”


Jon McBride se unió a la agencia espacial estadounidense en 1978 y en 1984 voló en el trágico transbordador Challenger. Hoy es el encargado del programa que forma a los futuros humanos que irán a la Luna y a Marte.

Tiene 76 años y unas ganas enormes de volver al espacio, “su segunda casa”. Se llama Jon McBride y además de haber sido piloto de la marina de los EEUU y astronauta que viajó al espacio en un transbordador espacial, actualmente es jefe del programa de astronautas de la NASA. “Quiero que me hagan muchas preguntas. Y que el entusiasmo que tiene por los temas espaciales los conversen y contagien a sus amigos. Quiero que todos tengan la oportunidad de conocer el espacio”, lanzó McBride a un auditorio lleno de estudiantes en la sala del Planetario de Buenos Aires, Galileo Galilei. Y agregó: “Espero que cuando se vayan, empiecen a pensar en estudiar y hacer algo muy especial con sus vidas. Vine a este país porque quería conocerlo y hablar con ustedes, entusiasmarlos a que estudien mucho y se interesen en las ciencias y los temas espaciales. Tal vez algún día puedan ir al espacio como yo, que viví una experiencia única y alucinante”.

Programa
Jon McBride se unió a la agencia espacial estadounidense en 1978 y en 1984 voló en el trágico transbordador Challenger. Hoy es el encargado del programa que forma a los futuros humanos que irán a la Luna y a Marte Por Víctor Ingrassia 19 de octubre de 2019 vingrassia@infobae.com Compartir en Facebook Compartir en Twitter Play Tiene 76 años y unas ganas enormes de volver al espacio, “su segunda casa”. Se llama Jon McBride y además de haber sido piloto de la marina de los EEUU y astronauta que viajó al espacio en un transbordador espacial, actualmente es jefe del programa de astronautas de la NASA. “Quiero que me hagan muchas preguntas. Y que el entusiasmo que tienen por los temas espaciales los conversen y contagien a sus amigos. Quiero que todos tengan la oportunidad de conocer el espacio”, lanzó McBride a un auditorio lleno de estudiantes en la sala del Planetario de Buenos Aires, Galileo Galilei. Y agregó: “Espero que cuando se vayan, empiecen a pensar en estudiar y hacer algo muy especial con sus vidas. Vine a este país porque quería conocerlo y hablar con ustedes, entusiasmarlos a que estudien mucho y se interesen en las ciencias y los temas espaciales. Tal vez algún día puedan ir al espacio como yo, que viví una experiencia única y alucinante”. “En el espacio me sentí feliz, totalmente entusiasmado de haber cumplido el sueño de llegar allí y ser un astronauta. Fue una de las experiencias más increíbles que viví. Uno flota en el aire, está alegre todo el día y además, tenés una vista hermosa y única de nuestro planeta azul y redondo. Todo ello tenía muy feliz y sentía que mi corazón se iba a salir de mi pecho”, explicó McBride a Infobae.
En julio de 1987 fue nombrado Subdirector de la NASA a cargo de las relaciones con el Congreso en Washington, teniendo bajo su responsabilidad todos los asuntos entre la NASA y el Congreso, además de proporcionar la coordinación y dirección de todas las comunicaciones entre la NASA y sus oficinas con organizaciones de apoyo en el Congreso. El programa de astronautas del Kennedy Space Center incluye, entre otras actividades, el encuentro con astronautas, almuerzos, vuelos y demás actividades motivacionales para los más chicos. Y su visita a la Argentina tiene que ver con esto último: su viaje está enmarcado como el gran cierre anual para un ciclo de actividades organizado por el Planetario en conmemoración del 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna.

-¿Cómo es el trabajo de un astronauta en el espacio?
- El trabajo de un astronauta es muy rutinario. Se duermen 8 horas y se trabajan 16. Media hora para desayunar, almorzar y cenar. Damos también 16 vueltas a la Tierra cada día, observando los amaneceres y atardeceres cada 45 minutos, dado que hacemos una órbita completa cada 90 minutos.

-¿Qué cosas negativas tiene ser astronauta?
- No recuerdo cosas negativas de la NASA durante mi entrenamiento como astronauta o en el espacio. Nunca pasamos un riesgo considerable en el espacio. Sí tuvimos pequeños problemas cotidianos, pero nada que no podíamos resolver. Pero sabíamos que el transbordador espacial era un vehículo muy complejo que despegaba como un cohete y aterrizaba como un avión.

-¿Cuál fue el momento más dramático que vivió?
- Un momento duro en mi tiempo como astronauta fue la pérdida de 4 compañeros míos de entrenamiento que viajaron en la misión a bordo del transbordador Challenger, que explotó en 1986. Fue muy difícil todo. Yo iba a ser el comandante del siguiente transbordador a despegar. Pero las misiones se cancelaron y ya después no hubo otra oportunidad.


FOTO: Jon McBride tiene muchas ganas de regresar al espacio. WEB