Buscando un milagro en San Nicolás


Cuando la economía falla, cuando la política no da soluciones, cuando los números se antojan irreversibles y los mercados se cierran para dar una asistencia, la mejor forma que tiene el gobierno para salir adelante es apelando a la búsqueda de un milagro. ¿Y qué mejor que nuestra ciudad para ello? Vidal vino buscando la salvación y no hay hechizo que no se atreva a conjurar. Salvanos gordito culón.


Germán Rodríguez
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La situación es harto desesperante, los tiempos apremian, el clima en la calle está enardecido y ya desde el imperio del norte, los malditos Lanniseter anuncian que no desembarcarán más préstamos a nuestro país, todo indica default, hiperinflación y caos. María Eugenia sabe que lord Mauri está reunido debatiendo el problema y espera encontrarse con una solución al ingresar a la sala de ministros acompañada de sus súbditos. En una tarima sir Pichetto baila entreteniendo a los presentes que apenas le prestan atención y alguna que otra sonrisa “Qué clavo este” se dicen por lo bajo. Macri furioso toma de la solapa a Frigerio mientras que Caputo trata de calmarlo. María Eugenia le murmura a su allegado, “Se ve que ya sabe que no viene la plata del FMI”. Mauricio grita desaforado como cuando anunciaba que no se inundaba más “¿Cómo no lo va a poner a Tévez en el primer superclásico?, es una locura, necesitamos experiencia ¿Quién lo conoce a Soldano?”.
María Eugenia volvió lentamente sobre sus pasos diciendo “Estamos perdidos ¿Qué hacemos ahora?”, le preguntó a su amigo, el pato nicoleño “Solo nos queda un milagro” le dijo y una bombita de luz resplandeció sobre la frente de la gobernadora mientras comenzó a tomarse el mentón y agregó “Tengo una idea”.

Búsqueda
Y así fue como María Eugenia, la gobernadora leona se vino para nuestros pagos a continuar la campaña y casualmente darse una vueltita por el santuario de la Virgen, un día antes del 25, la fecha más grosa del acontecimiento mariano. La visita fue tan sorpresiva que Manuel no alcanzó a esconderse y salió a recibirla. La gobernadora pura sonrisa y con su humilde ponchito que es delicia de las amas de casa macristas y las señoras regordetas, dijo que quería recorrer nuestra hermosa ciudad. “Pero por supuesto, permitime que hagamos campaña en lugares concurridos de nuestra San Nicolás como el Molino de Santa Clara o el puente de la Ricsa y ahí saludamos a quien quieras” comentó el joven intendente con una gorda gota de transpiración bajando de su frente, mientras por lo bajo le susurraba a un secretario “pucha justo ahora viene. Estos son piantavotos y necesito que acá se siga cortando boleta. Tratemos que no nos vean”.

Milagros
La gobernadora anduvo de un lado al otro dando notas, saludando a unos pocos que de lejos nomás le hacían gestos y comprobaba en carne propia el inevitable final. Pero tenía una carta que debía jugarse por entero. Vidal no está donde está por los azares del destino, sino por ser una persona meticulosa y por supuesto si tenía un plan maestro, una as bajo la manga para revertir las elecciones en octubre: pedir un milagro a la Virgen. María Eugenia se recorrió todos los stands y compró rosarios, la estatua de pie de la Virgen, el llavero de la Virgen, el álbum de figuritas de la Virgen, la esfera con nieve de la Virgen y Papa Noel, el helado de frutilla de la Virgen, la birome con colores de la Virgen, las camisetas y todas las pelotas de fútbol de la Virgen. “Esto no puede fallar” le comentó a su allegado que en una bolsa tenía un carrito de mandados llevando todo. “Es un plan genial” le dijo una anciana se les colocó enfrente y comenzó a reír “Pobre ilusa “le espetó.
Lady Vidal se alarmó y la mujer continuó “El milagro que buscás es uno muy poderoso, son 17 puntos los que tenés que revertir y obviamente tu aliado no te ayuda. Tampoco sabemos si la Virgen votaría a este gobierno”. María Eugenia comenzó a sollozar “No sé qué hacer!”. La extraña dama la tomó del brazo y la llevó para el lado del parque Perón “Hay un poder muy grande en esta parte de la ciudad, un compendio de fuerzas inimaginables para la mente humana que superan todo tipo de razón y lógica. Es un ente tan antiguo como la creación, que pocos conocían y que se perdió en el tiempo de los querandíes, que alimentó a la bestia del Yaguarón, pero que ahora, casi como una casualidad tiene su tótem”. La gobernadora estaba sorprendida. “Por favor dígame que es. Quiero saber que no me vine hasta acá al pedo”, imploró. La mujer señaló para el lado de la barranca, casi oteando el horizonte “Gobernadora, por más irrisorio que le parezca, si quiere ganar las elecciones y seguir siendo la leona sexi que combate a las mafias, tiene que acercarse al altar y pedirle su ayuda”. “No entiendo” contestó la funcionaria. La mujer señaló a la estatua blanca que vigila el Paraná “¿Ve esa estatua del gordito culón? bueno, vaya, tóquele el traste y pídale un deseo. No falla”. María Eugenia quedó shoqueda observando las blancas y regordetas pompis de la efigie que se irgue sobre la cabecera de la barranca. Dudó tres segundos y luego perdido por perdido se acercó y le dio un sonoro beso en el trasero. “No podemos perder”, se dijo.

Giros
En la casa Rosada, Mauricio, con su gorrito de Boca, observando al pollo Vignolo en la tele con Ruggeri hablando del superclásico, revisó su celular y observó con los ojos como el dos de oro la foto con memes que le mandaban de Vidal dándole un beso en el trasero a la estatua del gordito culón de la costanera de San Nicolás. “Estamos perdidos” se dijo.


FOTO: Dicen que tocarlo trae suerte.