Berardi: “El primer trimestre del 2021 nos genera muy buenas expectativas”


El Presidente Ejecutivo de Ternium Argentina, Martín Berardi, advierte que el contexto internacional se presenta auspicioso para la Argentina durante los primeros tres meses del año próximo, fundamentalmente por la recuperación del precio de los comodities que se producen aquí y en países vecinos. “Toda la región va a verse empujada por un fuerte viento de cola. Este escenario beneficiará a la Argentina de manera directa e indirecta”, dijo en diálogo con periodistas del programa «Pila y Media» (Radio U). Y añadió: “Lo importante será resolver cuestiones de la economía macro. Es clave tener el barco listo para aprovechar el viento de cola”.


Guillermo Insúa
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El Presidente Ejecutivo de Ternium Argentina, Martín Berardi, dialogó con periodistas del programa «Pila y Media» (Radio U) acerca del impacto que tuvo la pandemia de Covid en la industria del acero, y de las expectativas que se desprenden de la recuperación de la economía global y local en vísperas de un 2021 que vislumbra un fuerte rebote en comparación con los niveles de producción y comercialización que afectaron este año a la economía mundial.
“Estamos muy bien de cara al primer trimestre del año próximo, al tiempo que miramos con cautela el resto del año en virtud de que hay tareas importantes por resolver en la economía macro”, aseguró Berardi.
“El 2020 ha sido un año complejo, con muchos matices y períodos muy distintos”, evaluó el Presidente de Ternium Argentina. “Hasta que se dictó el confinamiento, allá por el 20 de marzo, veníamos trabajando al 60 y 70 por ciento de la capacidad instalada. A partir de entonces fue necesario hacer dos esfuerzos muy grandes: en primer lugar, acordar con el sindicato (UOM) y municipios la continuidad del funcionamiento de los equipos no interrumpibles que tenemos en planta, como el alto horno. En ese punto, puedo asegurar que el trabajo conjunto con las autoridades de Gobierno de Ramallo y San Nicolás como con la Unión Obrera Metalúrgica nos permitió sostener las operaciones y entregar los productos y materiales que se necesitaban para la construcción de hospitales y otras obras esenciales. Paralelamente, y de la noche a la mañana, tuvimos que enseñar protocolos e instrumentar una nueva manera de cuidarnos, de traer gente a la planta. Es decir, hicimos un trabajo contrarreloj durante los últimos días de marzo para afrontar la nueva normalidad”, explicó.
“Al mismo tiempo debimos frenar operaciones en virtud de que la nueva realidad implicaba despachar muchísimo menos. De hecho, inicialmente los despachos cayeron 95 por ciento. Ese nuevo contexto produjo estrés en el sentido de frenar y mantener operaciones, fundamentalmente durante los meses de abril y mayo. A partir de junio comenzó a producirse una recuperación de la mano del relajamiento de las restricciones que se instrumentaron no sólo en Argentina sino también en el resto del mundo”, contó el Presidente de Ternium Argentina.
“Esa recuperación puede explicarse en el hecho de que la gente dejó de gastar dinero en esparcimiento y turismo, y se dispuso a invertirlo en el hábitat. Así, los sectores dedicados a la venta de productos para el hábitat se vieron muy beneficiados, como la industria del electrodoméstico, de materiales para la construcción, etc. Vimos como en todo el mundo se modificaba la conducta del consumo mientras se aplicaron restricciones a la circulación. En Argentina ese fenómeno se vio fomentado por el «efecto brecha» y por la expectativa inflacionaria, que hicieron percibir que el precio del acero, de los materiales de construcción y el costo del metro cuadrado lucen baratos si lo medimos al valor del dólar ahorro. Ello produjo un boom de consumo de bienes durables y de productos para la construcción. Y llevó a que la recuperación en Argentina sea un tanto vertiginosa. En ese contexto el sector del acero y el metalmecánico se convirtieron en impensados ganadores”, celebró Martín Berardi.
“Asimismo, la recuperación «en V» que se produjo a partir del segundo semestre hizo que se generara la sensación de faltante dentro de la cadena de distribución, porque la gente no sólo compró más sino que también acopió muchos materiales. Eso lo vimos en la cadena del acero pero también en la del cemento, del ladrillo, del aluminio, en todos los materiales de construcción”, añadió.

Recuperación
En efecto, a partir de junio Ternium aceleró notablemente las operaciones de producción para cerrar el año en un formidable ritmo productivo, con líneas operando a full capacidad. “Ojalá podamos mantener este nivel de actividad durante 2021”, apuntó Berardi.
Ese alto nivel de producción tuvo correlato en el campo del empleo de la industria del acero. De hecho, en la planta General Savio más de 300 operarios debieron dejar de concurrir a su lugar de trabajo por ser personas mayores de 60 años o bien por tener alguna patología pre existente, a los que se sumaron aislamientos por contagio de Covid o por ser contacto estrecho de personas que dieron positivo de coronavirus.
“Para cubrir los ausentismos tuvimos que tomar 800 personas adicionales, dentro de un plantel de 5000 empleados. Con lo cual el rebote que se produjo en la actividad también implicó un rebote en el empleo para la comunidad”, aseguró Martín Berardi.
“También la industria metalmecánica ha empezado a recuperarse a partir de la mayor producción de lavarropas, de maquinaria agrícola, de autos. Lo positivo es que la cadena metalmecánica está hoy en un muy buen nivel de actividad. Si miramos para adelante, el primer trimestre será muy auspicioso. Soy un poco más cauteloso en torno al segundo trimestre en virtud de que el escenario presenta varios matices”, observó el Presidente de Ternium. “Internacionalmente vemos que soplan vientos a favor, fuertes. Vemos un aumento del precio de los comodities. La soja está a 450 (dólares por tn) cuando el año pasado estaba a 320. Para la Argentina eso representa entre 5 y 6 mil millones de dólares adicionales por exportación. El precio del mineral subió un 70 por ciento, lo cual para Brasil es un dato muy importante. El cobre, el cinc y el estaño también sufrieron fuertes incrementos, lo que beneficia a Chile, Brasil, Perú. Es decir que toda la región va a verse empujada por el viento de cola. Este escenario beneficia a la Argentina, de manera directa e indirecta”, dijo Berardi, antes de matizar esas expectativas con un dato de la realidad local.
“Argentina tiene problemas a resolver en su economía macro: el nivel de reservas es muy bajo, pero también tiene un alto nivel de consumo interno y la necesidad de exportar más para no limitar ese consumo interno por falta de dólares”, advirtió.

Los desafíos
Berardi sostiene que “la Argentina hoy enfrenta los desafíos de exportar más, cuidar el nivel de reservas y llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que genere credibilidad y permita reducir la brecha entre el dólar oficial y el blue, porque si esa brecha es alta no sé si la gente del campo va a liquidar exportaciones. Si no se hacen esas cosas puede pasar que no tengamos el barco listo para aprovechar el viento de cola”.
Martín Berardi insistió en que “2021 va a ser un año de rebote, aunque no va a compensar la caída de este 2020. Si Argentina logra mantener el año próximo el nivel de este cuarto trimestre entonces va a ser un año muy bueno”, afirmó.
Finalmente, el ingeniero Berardi destacó el lanzamiento del Plan Gas que establece un precio diferencial para el gas adicional extraído con el objeto de sustituir importaciones por 30.804 millones de metros cúbicos.
“Lo importante que hizo la Argentina en materia energética es el Plan Gas, porque de lo contrario va a tener que importar mucho gas durante 2021. Yo creo que están dadas para que el país experimente un rebote importante durante el año próximo, pero para garantizar eso es necesario hacer la tarea. Podemos no aprovechar el viento de cola si a nivel macro no hacemos las cosas que hay que hacer”, completó.

Con la comunidad
En un año de restricciones a la circulación y a la concentración de personas, Ternium Argentina ha logrado sostener sus programas comunitarios desde la virtualidad. Y ello también mereció un párrafo destacado de Martín Berardi.
“Nuestra gente ha hecho un esfuerzo enorme para lograr que las iniciativas que la empresa desarrolla en la comunidad se pudieran sostener, ahora en formato virtual. Fue un esfuerzo titánico, dentro de la planta y también hacia afuera. Hemos aprovechado el tiempo de escuelas cerradas para acelerar inversiones. Yo invito a visitar la Escuela Técnica Nº 6 para ver el nuevo laboratorio de robótica, que es de lo más moderno que hay en la Argentina. Los robots que hemos donado colocan a este establecimiento en estándares internacionales importantísimos”, resaltó el Presidente de Ternium.
“Hemos tenido que reinventarnos para llevar a cabo el Maratón 10K a través de una app, los eventos Navidad bajo las Estrellas y Cultura Ternium por streaming, etc. Todo eso merced a un esfuerzo increíble de nuestra gente, pero también de la comunidad que nos ha acompañado”, enumeró.
El vínculo con las instituciones puso el foco en la emergencia sanitaria, en tiempos donde el sistema de salud requería robustecerse para ahuyentar la amenaza de posible colapso. “La empresa ha realizado donaciones de respiradores, camas de terapia intensiva, un tomógrafo que entregamos al hospital Gomendio de Ramallo, ambulancias, equipos para realizar PCR rápidos en el sanatorio de la UOM, entre otras cosas. Cada una de esas acciones supuso una larga novela de obstáculos a sortear en virtud de que el mundo se encontraba comprando lo mismo en el mismo momento. Fue todo muy difícil, con lo cual no me canso de agradecer a quienes estuvieron en la primera línea de batalla”.