La comunidad LGTTBIQ+ realizó la segunda manifestación por los derechos y la igualdad 


Se trata de un acontecimiento histórico para la ciudad de San Nicolás en materia de diversidad sexual. El año pasado, el colectivo había realizado por primera vez la marcha del orgullo, movilizando a más de 300 personas desde Plaza Belgrano hasta el Parque San Martín, en un clima festivo pero reclamando derechos básicos. En esta oportunidad, la pandemia postergó el plan inicial por unos meses, pero nada impidió que la disidencia se visibilice y haga escuchar.


El martes 17 de noviembre, el grupo Marea Diversa junto a ATTTA (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina) realizaron en Plaza Belgrano un acto por el Mes del Orgullo. La comunidad LGTTBIQ+ de San Nicolás motivó el encuentro bajo la premisa “Distanciados pero Hermanados”.“Este año no podemos celebrar nuestra Marcha del Orgullo, pero seguimos reclamando igualdad y respeto desde todos los ámbitos que nos sea posible. Ahora, nos toca en la calle”, expresó a EL NORTE Felipe Fuentes, referente de Marea Diversa. El año pasado, el colectivo realizó la marcha del orgullo por primera vez en la historia de nuestra ciudad.El cupo laboral trans fue uno de los ejes de esta manifestación, pero además, reclaman por el cese de “actitudes discriminatorias por parte de la sociedad”.

Exclusión
A principio de septiembre del 2020, el Gobierno decretó que se garantice a la comunidad travesti, transexual y transgénero el 1 por ciento del cupo laborar en puestos de trabajo del Estado nacional. Para llevarlo a cabo se creó un registro voluntario. “Es una noticia muy importante para toda la comunidad de todo el país”, señaló Karina Figueroa, integrante de ATTTA San Nicolás, en conversación con EL NORTE.Sin embargo, lejos está de cumplirse la norma.La realidad del colectivo suscita un cambio de paradigma para con las disidencias sexuales, en materia laboral pero también antidiscriminatoria.En San Nicolás, pasados cuatro años de su aprobación, la Ley de cupo laboral trans fue reglamentada en la provincia de Buenos Aires, mediante el decreto 1473 y a días de dejar su cargo, la exgobernadora María Eugenia Vidal hizo efectiva la Ley que establece un mínimo del 1% de los puestos laborales del sector público provincial para personas travestis, transexuales y transgénero. De esa manera, los organismos estatales tenían 90 días para realizar un registro de sus empleados y proceder a incorporar nuevo personal; sin embargo, esto no se implementó.La Ley se aprobó en octubre de 2015, y se convirtió en la primera de este tipo para una provincia argentina, pero su reglamentación quedó cuatro años estancada.En tanto, en nuestro municipio, en noviembre del mismo año la comunidad esperaba fuese aprobada una iniciativa presentada por ellas, tendiente a que la Municipalidad de San Nicolás reserve cupos laborales para personas trans o miembros de otras minorías de orientación sexual y de género. El proyecto quedó sin despacho en la comisión de Legislación General y desde el bloque de Unidad Ciudadana pidieron su tratamiento sobre tablas. El bloque del Frente Renovador acompañó el pedido, pero no así el sector de Cambiemos, que era mayoría.
Luego del revés, Karina Figueroa (referente de ATTTA San Nicolás) junto con Johana Montiel y Florencia Domínguez exclamaron en el recinto al Gobierno local “no nos siga dando vuelta la cara”, advirtiendo que sin la ordenanza que impulsaron “nos condenan a ejercer la prostitución”.La realidad diaria no ha cambiado.