Proyecto para que considere esenciales a las trabajadoras de los comedores y merenderos de la ciudad 


Las mujeres que trabajan en los comedores y merenderos de San Nicolás lo hacen sin remuneración alguna, careciendo de reconocimiento salarial ni simbólico por parte del Estado. En efecto, la organización Somos Barrios De Pie presentó un proyecto al Honorable Concejo Deliberante en el que solicitan se reivindique el trabajo que realizan estas personas, expuestas hoy al virus. Su trabajo es primario, fundamental e incesante para que muchos niños y niñas puedan tener un plato de comida.


EL NORTE habló con Jazmín Keller, militante de Somos Barrios de Pie. Keller dio detalles sobre el proyecto que presentaron y esperan sea aprobado: “Lo principal es que se reconozca el trabajo de las compañeras como esencial en los comedores de San Nicolás. Contamos con 34 compañeras aisladas, de las cuales 8 tuvieron COVID-19, y todas abriendo las puertas de su casa y exponiendo a su familia. Sin embargo, no dudan un segundo en hacerlo porque saben la necesidad de los vecinos, y lo necesario de un plato de comida en su mesa. Por otra parte, las promotoras territoriales que trabajan en los barrios, puerta por puerta viendo cuáles son las necesidades de los vecinos”.En ese sentido, Keller explicó: “El Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación hizo un acuerdo con el Inadi para formar 180 promotoras en todo el país, entendiendo la importancia de estar presentes en los barrios para asistir a las familias, más aún en la situación social crítica que atraviesan los sectores más vulnerables”.
En virtud de una pronta resolución, Keller informó: “Es fundamental aclarar que solo pedimos el reconocimiento y no una partida presupuestaria o algo económico”.El reconocimiento como trabajadoras esenciales a las mujeres que sostienen las ollas de los comedores de San Nicolás podría habilitarlas para hacer gestiones a nivel nacional, en cuanto a salario, remuneración o subsidio. Para el Ejecutivo municipal, solo cuesta llevar adelante el protocolo para que ellas puedan tramitar sus derechos como trabajadoras.

Aprobación
“Desde la organización creemos que es fundamental que se dé aprobación desde el Concejo porque son representantes de la ciudadanía, quienes deberían comprender la labor que estas mujeres están llevando adelante, humanitario, fundamental y sin ningún tipo de reconocimiento”, manifestó Jazmín.Es un trabajo “silencioso y básico en un contexto extremadamente complicado, porque sin ese trabajo territorial la crisis dentro de la sociedad sería aun mucho más profunda. Más en este contexto donde debido a la pandemia muchos trabajos se vieron afectados y eso afectó a las economías de las familias de los barrios. Si se las reconoce en una primera instancia, ayudaría a que se otorgue a las compañeras los derechos laborales que corresponden, es algo muy simple”.“Si bien las ollas y merenderos existieron siempre, el riesgo que corren ahora al abrir las puertas de sus casas es mucho mayor”.
El proyecto se encuentra en la Comisión Legislativa del HCD, “nos han prometido tratarlo prontamente”.

El proyecto
Con la necesidad de poner en valor el trabajo comunitario, “que sostiene a nuestros vecinos y vecinas, de quienes a través de los distintos espacios de participación organizan a su barrio y trabajan por el bien común”.Consideran que: “Resulta valioso resaltar a aquellos ciudadanos que por su labor en la comunidad engrandecen a nuestro distrito, ya sea personalmente o a través de una organización social, política o institución barrial”.Reclaman un reconocimiento de “Distinción Comunitaria”, que podrá ser otorgado a personas físicas que residan en nuestro distrito y se hayan destacado en labores de tipo sociocomunitarias, deportivas, culturales, prácticas de tipo solidario, u otras que constituyan un ejemplo de vida para nuestra comunidad.“Esto contribuye a la conformación de nuestra identidad y a la construcción de ciudadanía con valores colectivos, solidarios y de igualdad social, para poner en valor a quienes trabajan por el bien común, fortaleciendo a la organización comunitaria y solidaria es un deber de todo Estado para inculcar valores que construyen una sociedad de iguales”, infiere el documento.Por lo tanto, explican que es necesario expresar “nuestra admiración y gratitud hacia aquellos que han sobresalido en su labor solidaria, a modo de devolución y retribución a su esfuerzo. Que el Honorable Concejo Deliberante, como representante de los vecinos de los distritos, tiene la tarea de ponderar aquellas acciones ciudadanas que fortalezcan los mencionados valores”.
A la espera de la Resolución del Honorable Concejo Deliberante de San Nicolás, las mujeres aguardan una respuesta para avanzar en obtener derechos básicos.RENABAPSegún estadísticas extraídas del Relevamiento Nacional de Barrios Populares (RENABAP), realizado para la entrega del Certificado de Vivienda Familiar, tres mil familias viven en San Nicolás sin acceso a los servicios básicos (agua, cloaca, luz), o infraestructura digna en sus viviendas.Según las estadísticas del RENABAP son 17 los barrios considerados Barrios Populares en San Nicolás, habitados por unas 3000 familias, que en un promedio de cuatro habitantes por familia arroja un números de 12.000 personas entre adultos, ancianos, adolescentes y niños que viven en condiciones de desigualdad, con respecto a vivienda digna, servicios públicos y derechos vulnerados.