Francisco Yunis: “Mi objetivo es tratar de ser cada día mejor entrenador” 


El nicoleño Francisco Yunis vivió veinte días “soñados” en Roland Garros con su pupilo, el joven alemán Daniel Altmaier, quien en su primera participación en un Grand Slam logró atravesar la qualy y avanzó hasta la cuarta ronda del cuadro principal, venciendo incluso a un top ten como Berrettini. “Estamos muy contentos por el resultados pero no fue sorpresa, porque venimos trabajando muy fuerte en equipo para lograrlo”.


Ezequiel Guisone
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Pese a que la “normalidad” aún está lejos en el mundo del tenis internacional, la competencia ya está en plena marcha y dos grandes como el US Open y Roland Garros se llevaron a cabo sin grandes sorpresas: triunfo de un top como Dominique Thiem en Estados Unidos y un para nada atípico título de Rafa Nadal en París. Por lo demás, siempre hay lugar para las sorpresas, una de ellas en el Grand Slam parisino fue la del alemán Daniel Altmaier, de 22 años, entrenado por el nicoleño Francisco Yunis. Pese a los innumerables inconvenientes que les planteó la pandemia en cuanto a la preparación (incluso Altmaier pasó varios días en San Nicolás antes de poder regresar a Alemania en el inicio del aislamiento), el tenista mostró una gran versión en Francia, superó la qualy y ganó tres partidos del cuadro principal, incluyendo un resonante triunfo ante el italiano Matteo Berrettini, un top ten.
Desde Colonia, Alemania, Yunis repasó su relación con Altmaier en diálogo con EL NORTE. “Arranqué a trabajar con él en agosto del año pasado, entrenó con nosotros una semana en un torneo en Italia, y fuimos al segundo torneo a competir en la ciudad de Como, donde se dobló el tobillo en cuartos de final. Tuvo una lesión de un ligamento, estuvo afuera diez semanas y nos volvimos a encontrar a mediados de noviembre. Estuvimos en Estados Unidos, donde ganó tres Futures y en un Challenger perdió en segunda vuelta”, recordó el nicoleño, quien a principios de este año se abocó a su tarea con Federico Coria y Andrea Collarini, con quienes dejó de trabajar tiempo después para enfocarse de lleno en el entrenamiento del alemán. “El plan era a partir de marzo estar yo solo con Daniel, la prioridad la tendría él. La primera semana de marzo el plan era entrenar dos semanas y media en Buenos Aires y tener una seguidilla de Challengers para buscar resultados y preparar el Roland Garros con la fecha original de la mejor forma. Después de una semana en Buenos Aires se empezó a cerrar todo con el tema de la pandemia, entonces nos vinimos a San Nicolás para esperar un poco, nunca pensamos que iba a ser todo tan largo. Daniel estuvo en mi casa durante 20 días, estuvimos a la espera de las noticias, hicimos mucha preparación física en el patio de mi casa en San Nicolás con los planes del preparador físico, y ya cuando vimos que esto iba para largo contactamos al consulado alemán, que consiguió un vuelo de repatriados para volverse a su país”, contó el nicoleño, y agregó que “Cuando él llegó a Alemania, hizo dos semanas de cuarentena y después empezó a entrenar via Zoom con el preparador físico de Argentina, y conmigo hablábamos todos los días; le pasaba los planes de trabajo, me mostraba videos y yo trataba de hacer las correcciones... en definitiva, hicimos todo lo que pudimos a la distancia, hasta que yo pude viajar a Europa el 1 de agosto”.

De menos a más
Una vez reencontrados en el viejo continente, Altmaier intensificó su preparación y comenzó a competir en los Challengers previos a Roland Garros. “Fue de menos a más. Todos esos días estuvimos trabajando muy fuerte en la parte física y tenística para ponerse a punto, ya el torneo siguiente hizo semifinal y estaba muy cerca de ganar torneos con ese nivel que había tomado, pero en Francia sufrió una pequeña lesión que lo tuvo una semana haciendo fisioterapia y lo hizo llegar con lo justo al Grand Slam”, contó Yunis. “Por suerte el primer partido se lo dieron el martes y no el lunes, y ahi empezó todo el buen torneo que pudimos hacer. Jugó la qualy martes, jueves y viernes, que la pasó jugando en gran nivel, y el main draw de Roland Garros empezó la semana siguiente.Después de ahí lo que ya todos saben. Ganó tres partidos en sets corridos. Fue muy bueno porque fue el primer Grand Slam que jugó, ni siquiera había jugado la clasificación de un torneo así. Pasar la qualy en su debut y llegar a la cuarta vuelta realmente es muy positivo. Muy contentos por el resultado pero no sorprendidos, porque para eso venimos trabajando muy fuerte en equipo desde hace un tiempo y siempre estamos en busca de estos torneos y estos grandes resultados”, sentenció.

Su rol de entrenador
“Mi objetivo es tratar de ser cada día mejor entrenador y tener cada vez mejores resultados. Sin dudas que éste fue un buen resultado. Cuando un jugador que nunca había jugado un Grand Slam no solo se presenta a jugar la qualy, sino que la pasa jugando muy bien y hace cuarta vuelta, venciendo a un top ten, sin dudas que es muy bueno. Yo como entrenador ya he ganado títulos en el circuito, he entrenado a más de 10 jugadores top 100 y es un muy buen resultado más. En cuanto al futuro nada es seguro, todo pasa por la confianza que haya entre el jugador y el entrenador. A mí por suerte nunca me faltó trabajo, siempre son ciclos que se van terminando, pero nunca estuve sin trabajo. Cuando he dejado de estar con un jugador automáticamente ha aparecido otro. El mundo del tenis no es tan grande y todos sabemos quiénes son buenos o no, así que yo por suerte hace tiempo que no dependo de los resultados para mi futuro. Sí me alegran estos resultados porque son como una caricia, uno trabaja fuerte para estas cosas... el futuro depende del jugador. Por el momento la relación entre Daniel Altmaier y yo es muy buena, tenemos muy buena química, él está aprendiendo mucho, aprende rápido, tiene talento, es muy respetuoso. Yo también soy respetuoso con él como lo he sido con todos mis jugadores, y creo que esa es una buena fórmula para que esta relación jugador coach dure. Vamos a ver, el tiempo dirá”, analizó Francisco, y ahondó en la relación “coach – tenista”: “La relación entre el jugador y el entrenador es muy íntima. No solo lo tenés que aconsejar en la parte tenística. Este muchacho tiene 22 años y estuvo algún tiempo fuera del circuito por el tema de lesiones. Y está aprendiendo todo el tiempo, hay que aconsejarlo no solo en el aspecto tenístico, obviamente que tenemos asesores, hay que comer bien, descansar bien, los asuntos personales, en todo... Sos coach, padre, amigo, hermano... todas las semanas previas hasta compartimos la habitación, por el tema de costos en los Challengers, o en Roland Garros por el tema de la burbuja del covid. Te podés imaginar, en París estuvimos 20 días todo el tiempo juntos. Es muy íntimo todo, por eso si hay un error o una desconexión entre el jugador y el entrenador sin dudas que el jugador no va a rendir, como sí puede ser que una conexión muy fuerte positiva puede hacer que el jugador rinda más de lo que uno tenga previsto”.
Esta semana Altmaier quedó eliminado en primera ronda en el ATP de Colonia, y tiene previsto tres torneos más en las próximas semanas. En noviembre llegará el momento de las vacaciones antes de enfocarse en un nuevo gran objetivo que le permitió su avance en el ranking, que es participar en su segundo Grand Slam: el Abierto de Australia