Concejales de distintos bloques manifestaron que el retroceso de fase era necesario


"Algo había que hacer, la situación se estaba poniendo cada vez más desesperante en los efectores de salud”, opinó Muriel Engelbrecht. “Estamos contentos con la decisión en relación a lo epidemiológico”, dijo Luciano Pastochi. “Volver a fase 3 en líneas generales está bien”, consideró Bibiana Giglio. “Guiarse por la disponibilidad de camas en terapia intensiva es un acierto”, notó Danilo Petroni.


Distintos referentes y sectores del Concejo Deliberante de San Nicolás han manifestado su mirada en relación al retroceso de fase de nuestra ciudad en contexto de pandemia, conocido el domingo pasado. Lo hicieron en el programa “Pila y Media”, de Radio U.Muriel Engelbrecht, presidente del bloque de Unidad Ciudadana, manifestó: “Es una medida que no es simpática para el comercio y otro tipo de actividades pero es una consecuencia evidente del aumento de los casos que tiene San Nicolás. No bajábamos de un promedio de 50 casos por día, sigue aumentando y se está viendo el atraso de hisopados. El análisis que ha hecho la Provincia cuando ha venido, la charla que ha tenido con los responsables del Hospital, ha llevado a tomar esta decisión. Es necesaria para asegurar y garantizar que haya atención sanitaria en los distintos efectores de salud, es la responsabilidad del Estado. Algo había que hacer, la situación se estaba poniendo cada vez más tensa, preocupante y desesperante en los efectores de salud. Si estábamos sabiendo que el Hospital estaba en más de un 80 por ciento de ocupación de camas de terapia intensiva, alguna medida se ha tomado en función de toda esa lectura que se hizo. Hay que tratar de actuar tratando de llegar a un acuerdo, que se comprenda que es por un tiempo limitado, que la idea es que surta efecto esta medida. Hay que tratar que no sea más grave el cuadro sanitario en San Nicolás. La pandemia está provocando un desastre económico a nivel mundial, más allá del cambio de fase. En Argentina nos agarra con recesión. Son muchas las cuestiones a analizar. Entiendo a los comerciantes, tienen que vivir, tienen que comer, seguramente no es suficiente la ayuda que ha dado el Estado, pero primero está la vida y que nadie se quede sin su atención médica”.

Miradas
Luciano Pastochi, presidente del bloque del Frente Renovador, expresó: “Más allá del perjuicio económico, sentimental, personal que pueda tener este cambio de fase, lo vemos con buenos ojos. La semana pasada, sacábamos un comunicado en el que le solicitábamos al Intendente bajar de fase y restringir la circulación de personas en algunos casos entendiendo que el promedio de casos no bajaba los 70 por día. Era necesario. Estamos contentos con la decisión en relación a lo epidemiológico, no porque tengamos que dar un paso hacia atrás en lo comercial. Con la convicción firme de que falta poco, de que vamos a encontrar la solución a través de la vacuna. Y mientras tanto comunicarle a los vecinos que tenemos que seguir cuidándonos, quedándonos en nuestra casa y reduciendo al mínimo la circulación. Siempre es importante cuando se trata de temas sensibles como éste que haya consenso político, para que las medidas puedan ser exitosas. No hay lugar para jugar políticamente con ésto”.
Bibiana Giglio, concejal del Frente de Todos, sostuvo: “Los contagios no disminuyen, el sistema sanitario está bastante complicado con las camas. Todos tenemos conocidos con casos. Es importante considerar la asistencia de salud y alimenticia. La semana pasada organizaciones y las centrales, hemos sacado un comunicado justamente advirtiendo al Intendente que esta situación no daba para más y dando algunas propuestas que no solamente tienen que ver con la restricción de la circulación en San Nicolás, sino otras medidas para frenar la saturación del Hospital –por ejemplo- como es la asistencia primaria en los barrios. Frenar la circulación está bien. Cuando hablamos de saturación del sistema de salud también nos referimos al 107, que no termina de dar la respuesta que tiene que dar. Volver a fase 3 en líneas generales está bien, por un tiempo para poder frenar la circulación del virus que ha llegado a todos los barrios. Hay que tomar medidas de testeos. No es casual que haya venido el Jefe del Gabinete del Ministerio de Salud de la Provincia el viernes pasado. Han estado testeando en un barrio, hay que hacerlo masivamente. Y no está llegando la asistencia alimentaria. En San Nicolás hace dos meses y medios que no se distribuyen los bolsones. Hay que preguntarle al Intendente. Nación y Provincia no cortaron ninguno de los fondos que recibe el Municipio. No contestan los pedidos de informes. Es una cuestión sensible. También son necesarios controles. En San Nicolás hubo fiestas y reuniones no habilitadas, y eso tiene que ser penado, entre otras cosas”.

Ejecutivo y Mesa de Salud
Danilo Petroni, presidente del bloque Juntos por el Cambio, analizó: “El Departamento Ejecutivo está trabajando con una mesa de salud desde que comenzó la pandemia. La semana pasada con el aumento del número de casos, la incidencia diaria y el aumento de la demanda de las camas de terapia intensiva se comenzaron a reunir con autoridades de la provincia de Buenos Aires y se tomaron estas decisiones. La toma de decisiones se hace en el Departamento Ejecutivo, en esa mesa de trabajo, guiada por la secretaria de Salud y compartiendo el razonamiento con todos los actores sanitarios. Como se dijo en primera instancia, a medida que fuera aumentando la demanda de camas en terapia intensiva, iba a haber que juntarse en forma frecuente para tomar decisiones. Guiarse por la disponibilidad de camas en terapia intensiva es un acierto. Es el mejor indicador para tener una idea de cómo va evolucionando la pandemia. Esta patología aumenta el número de camas que se necesitan al mismo tiempo que cada paciente va a estar internado muchos días. Va pasando que la incidencia acumulada, hace que la capacidad de las terapias intensivas se vea reducidas. En todos los países, el distanciamiento muy estricto, rígido, tiene un período de duración efectivo. Más allá de un mes o dos meses, no se ven resultados. Hay una cadena de eslabones sociales y comerciales, que hay que respetar y que son imposibles de romper por un tiempo prolongado. Acá se hizo una cuarentena muy estricta cuando no había casos, y la gente a los dos meses ya no podía soportar más. Pensar que se puede seguir de la manera estricta, es no entender de qué se trata el distanciamiento social. Al distanciamiento social hay que aplicarlo en el momento justo porque no se puede sostener por mucho tiempo, es lo que está pasando acá. También había que mejorar la capacidad para recibir pacientes. Siete meses después estamos con los mismos argumentos que en marzo, resulta poco razonable. Mientras haya gente susceptible de enfermarse, la decisión universal de los países de occidente es abrir el distanciamiento y cerrarlo en función de la cantidad de camas que estén ocupadas en terapia intensiva. Da la impresión de que hasta que no salga la vacuna, nos vamos a tener que acostumbrar a tener más libertad o más restricciones”.