Educación Sexual Integral: la Escuela N°23 realizó charlas virtuales


En el marco de la semana ESI, la Secundaria N°23 de barrio San Martín, a partir de medios digitales, y a partir de los grupos de trabajo de WhatsApp, llevó adelante un trabajo complementario donde se abordaron supuestos relativos a la sexualidad que los estudiantes de 1ro y 2do año, junto a su preceptora Alejandra Armand Ugón realizaron. Las preguntas, dudas y reflexiones que los y las jóvenes realizaron, fueron trasladadas al Dr. Carlos Arroyo, que de forma virtual fue respondiendo.

En primer lugar, es necesario saber que la Educación Sexual Integral (ESI) no es sólo “hablar de relaciones sexuales”. Es mucho más que eso. Consiste, además de la educación sexual a través de conocimientos actualizados (desde la perspectiva de género y promoviendo el respeto a la diversidad), en aprender a expresar emociones y sentimientos, a reconocer y respetar valores como la amistad, el amor, la solidaridad, la intimidad propia y ajena, a cuidarse y cuidar a los demás. La tarea es considerada una responsabilidad y, también, una oportunidad tanto para las escuelas como para las familias.
En el marco de la semana ESI la Secundaria N°23 de barrio San Martín, a partir de medios digitales, y a partir de los grupos de trabajo de WhatsApp, llevó adelante un trabajo complementario donde se abordaron supuestos relativos a la sexualidad que los estudiantes de 1ro y 2do año, junto a su preceptora Alejandra Armand Ugón realizaron.Además, durante esta semana el colectivo ATTTA (asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina), dará charlas virtuales para la Escuela, respondiendo distintas preguntas de los estudiantes.

Preguntas a un profesional
El Doctor Carlos Arroyo, (Mat: 62120), médico Ginecólogo y Obstetra de la ciudad de San Nicolás, con una trayectoria de más de 35 años al cuidado de la salud sexual y reproductiva femenina, propuso ofrecer una charla virtual con alumnos de la escuela secundaria 23, para hablar “sin vergüenza” de sexualidad, de cuidados y de responsabilidad.En tiempos de Escuela no presencial, el trabajo con la ESI “debe ser creativo, utilizando herramientas tecnológicas y materiales audiovisuales de calidad y rigor profesional para llegar a los adolescentes con información confiable y sin ambigüedad”, manifestó.Por este motivo, “se hace necesario un abordaje multidisciplinario desde la escuela secundaria, y la educación Sexual debe ser un tema cotidiano, sin miedos ni prejuicios, para acompañar a los estudiantes en los procesos de crecimiento”.En esta oportunidad el Dr. Arroyo, pudo llevar adelante una charla "virtual" con un lenguaje coloquial, sin demasiados tecnicismos y con la idea de hacer caer mitos y rumores, con respecto a la sexualidad en la adolescencia. En ese sentido, lo importante, es que: “Las relaciones sexuales sean en un marco de respeto y compromiso, para poder disfrutar cada instante, conociendo nuestro cuerpo y cuidando a la persona que tenemos al lado”.
Las preguntas son muchas y complejas, y no admiten respuestas cerradas sino más bien requieren revisar los propios supuestos y ampliar las perspectivas. “Estos y otros interrogantes reclaman ser analizados y exigen una reflexión en profundidad en lo personal y junto a colegas, para llegar a los estudiantes de la manera más efectiva. Ello nos permitirá arribar a saberes y posiciones construidos, acordados y sostenidos colectivamente”, expresó Arroyo.En tanto, el director de la Escuela N°23 Cristian Juárez manifestó: “Consideramos que la mejor manera de abordar estos interrogantes, temores, prejuicios y modelos es a través del diálogo entre adultos; poner en común estas cuestiones y discutirlas, teniendo en cuenta que los cambios llevan su tiempo”.Para esto, “es necesario que en la escuela se habiliten espacios de debate y reflexión entre adultos, para luego trasladar los conocimientos de una forma más efectiva al aula”.Tanto en estos espacios como en los destinados a la capacitación docente, “no es suficiente contar con ciertos saberes, sino también desarrollar la capacidad de acompañamiento, de reconocimiento y respeto del otro, de cuidar y de escuchar. Por ahora seguimos adelante por medios virtuales. Seguramente en el futuro, seguiremos llevando a cabo espacios de intercambio tan importantes como este, y esperemos que sea en las aulas. Porque la escuela es el mejor lugar y es irreemplazable”, cerró Juárez.

Ejes de la ESI
La Educación Sexual está atravesada por cinco ejes para asegurar un abordaje integral de todas las dimensiones humanas. Reconocer la perspectiva de género, respetar la diversidad, valorar la afectividad, ejercer nuestros derechos y cuidar el cuerpo. La perspectiva de género es un modo de ver la realidad y las relaciones entre los varones y las mujeres. Estas relaciones, como todas las relaciones sociales, están mediadas por cuestiones de poder, y muchas veces la distribución de ese poder deja en desventaja a las mujeres. Se pone el acento en que las personas somos todas distintas, y esta singularidad abarca el modo en que cada ser humano piensa, siente, cree, actúa y vive su sexualidad. Esta concepción humana, lejos de entenderse como una dificultad, posibilita el enriquecimiento de la experiencia social. Bajo este eje se propone valorar las múltiples diferencias, como instancia superadora del concepto de tolerancia. Además, reivindicar el lugar que ocupan las emociones y sentimientos en el aprendizaje, y contribuir al desarrollo de capacidades afectivas como la empatía, la solidaridad y el respeto. Este punto es central para la educación emocional, a fin de concebir el afecto y el cuidado desde el marco de una visión del respeto hacia los derechos de todas y todos. Este marco cobra mayor relevancia a la hora de trabajar los celos en las relaciones de pareja o el derecho a decidir sobre el propio cuerpo. Considerar que la ESI no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un marco de políticas públicas relacionadas con la inclusión, la igualdad y el ejercicio de los derechos. Desde la ESI nos proponen trabajar sobre un concepto amplio de salud, que no solo es la ausencia de enfermedad sino que también incluye aspectos psicológicos, sociales y culturales. Para ello es necesario que cuando en la escuela se trabaje el eje “Cuidado del cuerpo y la salud”, se incorporen otras dimensiones además de la biológica, como la historia personal, los discursos científicos, los derechos humanos, las ofertas de los medios masivos de comunicación y la representación de los cuerpos a través de las distintas manifestaciones artísticas. Además, es importante propiciar la reflexión crítica sobre los modelos y los mensajes de belleza que circulan en nuestra sociedad y que pueden influir negativamente en la autoestima y en los vínculos interpersonales, promoviendo la desnaturalización de los prejuicios y los estereotipos vinculados con el cuerpo y la salud. De esta forma, valoramos positivamente nuestro cuerpo, reconociendo que la sexualidad y el cuerpo también se vinculan con el disfrute y el placer.Quienes estén interesados en descargar más información, en la página web de Fundación Huésped: www.huesped.org.ar.