Procrear: una excelente iniciativa, que necesita de un país confiable


Editorial. En pocos días hubo 120 mil inscriptos y millones de consultas para acceder a los nuevos créditos del Procrear. El coeficiente establecido para pagar las cuotas es más beneficioso para los adjudicatarios. Pero la solución de fondo es poner en marcha al país con un modelo sustentable en el tiempo.

Recientemente el Gobierno nacional lanzó un Nuevo Plan Procrear, que tiene como objetivo principal ayudar con créditos a quienes tienen la necesidad de comprar, remodelar o ampliar su vivienda. Y a poco de hacerlo, la ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat, María Eugenia Bielsa, confirmó que el nuevo Procrear registró "más de 3 millones de consultas en la página web y unas 50.000 inscripciones" en los primeros dos días que siguieron al relanzamiento del programa.
Quienes completaron el formulario lo hicieron a través de la página web del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat en las dos primeras líneas que se abren: Microcréditos y Mejoramientos/Refacción. Para refacción de casas, los montos van desde los 100.000 hasta los 500.000 pesos, y el requisito es tener "12 meses de antigüedad laboral" Están disponibles además los créditos para "la sustentabilidad", que tienen que ver con permitir la conexión a las redes de gas.Asimismo, se informó que a partir de septiembre estarán disponibles los créditos hipotecarios tradicionales del Procrear para ampliación, construcción, lote con servicio y desarrollos habitacionales, es decir para desarrollos urbanísticos.

Déficit habitacional
La enorme respuesta que tuvo el lanzamiento de estos Procrear, muestra que el tema vivienda es –sin duda– uno de los grandes déficits que tiene la Argentina. El Procrear no es algo nuevo: se trata de un programa instrumentado durante el anterior gobierno kirchnerista, que luego fue relanzado durante el gobierno de Mauricio Macri. Estas dos etapas permitieron que miles de argentinos y cientos de nicoleños pudieran acceder a sus casas.Ahora, los créditos hipotecarios se instrumentan con algunas modificaciones, evitando las cuotas UVA que tantos dolores de cabeza siguen trayendo a sus “beneficiarios”, reemplazándolas con una fórmula que acompaña el nivel de ingresos familiares. Pero lo importante es que –más allá de los vaivenes de la política– a lo largo de más de una década se le ha dado continuidad a este tipo de planes. Y es aquí donde debemos detenernos a reflexionar.

Política de Estado
Acceder a la vivienda propia no es algo de todos los días. Para muchas familias es el sueño de toda una vida, y lleva toda una vida concretarlo. Pues bien: si se trata de un objeto a mediano y largo plazo, ¿cómo no tener un programa sustentable en el tiempo, que siente las reglas de juego para la actualidad y para las futuras generaciones?Pasamos de los viejos créditos del Banco Hipotecario, a los Procrear. Luego fuimos a la cuota UVA, y ahora volvemos a otro tipo de criterio para el pago en cuotas. Ya es momento de que fijemos un sistema duradero y confiable. Pero claro: para ello debemos tener también una economía estable y confiable.El sistema de cuotas al valor UVA quedó pulverizado por las sucesivas devaluaciones y la inflación. Miles de personas apostaron a ese mecanismo, y hoy están muy complicados para seguir pagando sus cuotas. Era previsible: la Argentina no es un país estable.
Ahora este sistema propone una alternativa más “confiable” para quienes resulten adjudictarios. Pero en realidad será “confiable” en la medida que esa persona pueda seguir teniendo un sueldo y trabajo con qué responder. Conclusión: también es “confiable” hasta cierto punto.

Proyecto de país
¿Adónde queremos llegar con esta reflexión? A que en realidad la única forma de que un sistema de créditos a largo plazo funcione, es cuando el país funciona a largo plazo. Y esto solo se alcanzará si tenemos un proyecto de país que respete algunas reglas básicas de la economía y de la convivencia diaria.Los nuevos Procrear se han lanzado, y es una gran noticia. La respuesta de miles de personas anotadas demuestra que hay una necesidad más vigente que nunca. Bienvenida sea esta iniciativa para paliar dicha necesidad. Pero no perdamos de vista que la solución de fondo al déficit habitacional, solo llegará cuando pongamos a la Argentina en movimiento, con un proyecto sustentable en el mediano y largo plazo.