En 9 de cada 10 escuelas el intercambio entre docentes y alumnos se da por WhatsApp 


Según una encuesta del Observatorio Argentinos por la Educación, las clases transcurren mayoritariamente mediante celulares. La inspectora Jefe Distrital de Educación Pública Eleonora Mangialavori ratificó la tendencia, aunque señaló que la elección del formato a utilizar, si papel o plataformas digitales, depende mucho también del nivel de la trayectoria escolar y el acceso a la conectividad.


Una encuesta del Observatorio Argentino por la Educación advierte que, en el marco de la suspensión de clases presenciales en todo el país, el intercambio entre estudiantes y docentes transcurre mayoritariamente no mediante computadoras, sino a través de celulares.Tanto es así que en 9 de cada 10 escuelas primarias usan WhatsApp para proponer y enviar tareas en la cuarentena, según ese relevamiento.En el desglose de las herramientas, WhatsApp lidera con comodidad. Incluso el 80% de las instituciones lo usan siempre y otro 12,2% a veces, de acuerdo con lo informado por las familias. Le siguen los archivos en PDF o Word que envían los docentes, ya sea en formato móvil o para PC, los libros de texto y los cuadernillos propuestos por los maestros. Hay una clara preeminencia de las iniciativas propias de cada educador por sobre las medidas bajadas desde los gobiernos.

Soporte digital y papel
En medio de este contexto sin duda diferente, EL NORTE consultó a la inspectora Jefe Distrital de gestión pública Eleonora Mangialavori sobre la realidad que se vive en las escuelas de nuestra ciudad y los mecanismos que resultan más efectivos para garantizar la continuidad pedagógica, mientras las aulas de clase permanecen cerradas.“Es muy diverso el territorio y muy heterogénea la situación. En nuestro distrito se está garantizando la continuidad pedagógica a través de la entrega de los cuadernillos de provincia y nación–actualmente se realizó la sexta entrega–, así como con cuadernillos propios que han diseñado los docentes de los servicios educativos a través de fotocopias o tareas que fueron preparando. También se comunican a través de distintos formatos con aquellos alumnos que tienen la posibilidad de conectividad, mediante Meet o Zoom, así como mediante WhatsApp”, detalló.Aunque señaló que la elección del formato a utilizar, si papel o plataformas digitales, depende mucho también del nivel de la trayectoria escolar. “Por ejemplo, en el nivel inicial el recurso del WhatsApp es más fuerte que en otros niveles. Y en secundario para aquellos alumnos que acceden, las plataformas de Zoom o de Meet son más frecuentes. Mayoritariamente es el celular lo que más se está utilizando, y se va complementando con la computadora”, afirmó.
En muchas familias el cumplir horarios suele ser tema de conflicto, ya que son los mismos celulares o computadoras los que deben compartir entre hijos y padres, que se utilizan tanto para la continuidad escolar –a veces coinciden los horarios de clase virtual entre hermanos– como para el trabajo.

Acompañamiento
“Para utilizar estos medios se necesita conectividad. Hay una gran diferencia entre aquel que tiene acceso a la conectividad y aquel que no. Entonces, la forma de mantener el vínculo ya sea emocional como pedagógico con nuestros alumnos y familias es a través de entrega del Servicio de Acompañamiento Escolar (SAE), que se realiza de forma quincenal. En esa entrega se le suministra el cuadernillo, se reciben los cuadernillos ya trabajados”, declaró la entrevistada.Cabe destacar que los equipos de inspectores de niveles y modalidades realizan en forma constante, planificada y sistemática reuniones con los equipos directivos, equipos escolares básicos y con los docentes para un intercambio de experiencias y poder dialogar sobre el transcurrir de la continuidad pedagógica.Cuando se pierde contacto con algún alumno participa el EFTE (equipo focal territorial frente a la emergencia) a cargo de la Dirección de Psicología, cuya inspectora es Daniela Ramos. “Se está haciendo de forma colectiva un trabajo silencioso muy grande para llegar a aquellas familias que no tienen conectividad, para garantizar la continuidad pedagógica y también a modo de acompañamiento frente a las situaciones de conflicto que puedan surgir en cada una de las familias de nuestros alumnos y alumnas”, señaló Mangialavori.

Porcentajes
Según el informe del Observatorio, las plataformas educativas encuentran un uso reducido. Las oficiales solo se usan en un 40% de los casos, mientras que otras plataformas privadas tan solo alcanzan al 23% de las escuelas.Mariano Narodowski, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y coautor del estudio, analizó: “El alumno primario promedio que se conecta lo hace mayoritariamente solo con un celular compartido con otros, con mala conexión e intercambiando documentos PDF y Word. Esto sugiere que la preeminencia de la comunicación asincrónica entre docentes y alumnos no parece deberse a una decisión pedagógica, sino a la adaptación a la escasez de dispositivos y conexión”.El otro problema que refleja el informe es la falta de dispositivos propios. El 72,4% de las familias dice que usan equipos compartidos para las actividades educativas. Es decir solo uno de cada cinco estudiantes de primaria cuenta con un celular, computadora o tablet propia. Peor aún, un 8,1% de los alumnos no utilizó ningún dispositivo tecnológico en la continuidad pedagógica.Como se dijo, el dispositivo más frecuente es por amplia diferencia el celular: el 56,1% de los alumnos usa únicamente el teléfono. Un 12,2% solo emplea una PC o tablet para tener clases o resolver actividades. Mientras que el 21,4% combina el smartphone con otro dispositivo.La última dificultad que confirma el estudio es en la calidad de Internet. Tan solo el 42,7% de las familias asegura que su conexión, ya sea de wifi o datos móviles, le permite sostener el vínculo educativo sin inconvenientes.