“Hay que esperar para saber si la Ley de Teletrabajo es buena” 


El Dr. Sebastián Mazzolini, especialista en Derecho Laboral, analiza la norma aprobada esta semana por el Senado y que entrará en vigencia 90 días después de decretado el fin del aislamiento social. “La ley es buena en sus intenciones, aunque habrá que ver si su implementación genera pérdida o creación de puestos de trabajo”, asegura Mazzolini.


Esta semana, el Senado convirtió en ley el proyecto que regula el Teletrabajo, que establece una serie de condiciones que quedarán activas luego de 90 días contados a partir de que se determine la finalización del período de vigencia del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio.La iniciativa, criticada por un sector del empresariado, establece una jornada laboral fijada de antemano y poco flexible, que podría generar problemas con el derecho que tendrá el empleado de “desconectarse de los dispositivos” digitales “fuera de su jornada laboral y durante períodos de licencias”. En especial, para el caso de las prestaciones transnacionales.“La ley es buena en sus intenciones, aunque habrá que ver si su implementación genera pérdida o creación de puestos de trabajo”, explica el Dr. Sebastián Mazzolini, abogado especialista en Derecho Laboral.En diálogo con el programa «Pila y Media» (Radio U, FM 89.9), Mazzolini explicó que “una norma laboral es buena si ayuda a crear empleo. Esta Ley de Teletrabajo prevé regular toda relación laboral en la que el empleado, como consecuencia de la pandemia de coronavirus, ha sido conminado a trabajar desde su casa a través de algún dispositivo digital en lugar de hacerlo de manera presencial en la oficina”.
El empleado conminado al teletrabajo tiene los mismos derechos y obligaciones que cualquier trabajador presencial. La polémica se abre a partir de la limitación horaria de la jornada. “El trabajador está obligado a estar conectado a la empresa según la carga horaria establecida en su convenio. A partir de allí surge el «derecho de desconexión», es decir que si una persona está obligada por convenio a trabajar ocho horas diarias una vez cumplido ese horario tiene derecho a desconectarse. Y su empleador no tiene derecho a tomar ninguna sanción o medida disciplinaria”, aclara Mazzolini.

Derecho de cuidado
Otra de las cuestiones que incorpora la Ley de Teletrabajo es el denominado «Derecho de cuidado» que comprende a trabajadores que están a cargo de personas menores de 13 años, personas con discapacidad o adultas mayores que requieran asistencia específica. Para la Ley, esos teletrabajadores tendrán derecho a horarios compatibles con las tareas de cuidado a su cargo y/o a interrumpir la jornada.“Este punto obliga a los empleadores a tener en cuenta el tiempo que el empleado tiene que estar al cuidado de sus hijos. Es decir que si una persona trabaja de 8 a 16 pero entre las 12 y las 14 tiene que encargarse del cuidado de un hijo o un familiar adulto mayor tiene derecho a que esa jornada no sea de horario continuo sino cortado para que pueda cumplir con la tarea de cuidado y las ocho horas correspondientes a su tarea laboral”, contó el Dr. Mazzolini.Además, el abogado nicoleño hizo referencia al «derecho a compensación de gastos» que establece la Ley de Teletrabajo. “Esto refiere a que la empresa tiene la responsabilidad de abonar el costo de la conexión a internet del teletrabajador, entre otras cosas. Las empresas grandes. Incluso, proveen a su teletrabajador de una computadora y hasta el mobiliario como el que se usa en una oficina tradicional”, explicó el Dr. Mazzolini.Finalmente, Mazzolini se refirió a la decisión del Gobierno de extender la validez del DNU que prohíbe despedir personal sin justificación alguna. “Es un derecho que tenía el empleador y que hoy está imposibilitado de ejercer. Esto choca con un DNU que establece la duplicación de las indemnizaciones. Lo cierto es que una vez que pase la pandemia deberemos analizar si estas herramientas, me refiero a la prohibición de despidos y a la doble indemnización, fue eficiente o no. Hoy los empleadores están conminados a sostener a sus trabajadores aunque el negocio no funcione. Y si, efectivamente, servirán para bajar los índices de desocupación”.