Se cumplen 34 años del título logrado con el genio de Diego Maradona 


El 29 de junio de 1986 nuestra Selección levantaba en forma invicta su segunda copa ecuménica en el Estadio Azteca al vencer a Alemania en la final por 3 a 2. El equipo albiceleste conducido por Carlos Salvador Bilardo tuvo un sólido funcionamiento, y en Diego a un jugador excepcional que mostró su inmenso talento, consiguiendo así el segundo título.


Marcelo Sassaroli
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Argentina ya se había sacado la espina de ser campeón mundial en el torneo realizado en el 1978 en nuestro país, con Mario Kempes como figura estelar y el rosarino César Luis Menotti como entrenador. Pero en España 1982 pese a contar con Diego Maradona y el goleador Ramón Díaz vivió una gran frustración, y quedó eliminado en segunda ronda al perder en el triangular frente a Brasil e Italia, justamente siendo la escuadra “azurra” la que dio la vuelta olímpica en el Santiago Bernabeu.Pero una nueva cita ocurrió cuatro años más tarde, siendo México el país organizador, eriigéndose en el primero en ser anfitrión en dos oportunidades, tras haberse realizado allí el campeonato de 1970 que conquistó Brasil con su “jogo bonito” y un Pelé deslumbrante. Reemplazó a Colombia, que había sido designada en 1974, pero desistió de ser sede porque no cumplía con los requisitos que demandaba FIFA (infraestructura en estadio, carreteras y telecomunicaciones). Había una fecha límite para conocer la decisión del gobierno colombiano, pero no hizo falta porque el 25 de octubre de 1982 el presidente cafetero Belisario Bentancur hizo el siguiente anuncio: “Aquí en el país tenemos muchas cosas que hacer y no hay tiempo para atender las extravagancias de la FIFA y sus socios". Entonces hubo que elegir otra nación de América para sustituirla, presentándose Canadá, Brasil, Estados Unidos y México. Las dos primeras se bajaron rápidamente, los yankees priorizaron los juegos Olímpicos a desarrollarse en Los Angeles en 1984, por lo que el país del tequila tomó la posta.

Una clasificación angustiosa
Carlos Salvador Bilardo, campeón con Estudiantes de La Plata en el Metropolitano del 82 fue elegido para conducir la Selección “Albiceleste”. Su estilo era opuesto a Menotti, más conservador y tacticista, lo que le valió fuertes críticas en todo su proceso, a muchos hinchas no lo convencía su forma de jugar, siendo además masacrado por la prensa en casi todo su ciclo. Para conseguir su pasaporte al México 86 tuvo que sufrir. En las Eliminatorias Sudamericanas hubo tres grupos, uno de cuatro países y dos de tres, clasificando los ganadores de zonas, mientras que los tres segundos y el tercero del grupo 1 disputarían un repechaje para definir la cuarta plaza. El equipo del “Doctor” compartió el grupo con Venezuela, Colombia y Perú. Tras cuatro triunfos al hilo, el 23 de junio de 1985 cedió el invicto en Lima a manos de la selección “incaica”, que se impuso por 1 a 0 con gol de Juan Carlos Oblitas, mientras que Luis Reyna anuló a Diego Maradona, quedando a solo un punto de Argentina. Y una semana más tarde se cerró la ronda con otro duelo ante Perú, ahora en el Estadio “Antonio Vespucio Liberti” de River. Solamente se necesitaba un empate para asegurar el boleto para la cita mundial. Pedro Pasculli puso en ventaja al local, pero el once visitante tomó el control del encuentro y dio vuelta el tanteador con los tantos de José Velásquez y Gerómino Barbadillo. Ya nueve minutos del epílogo Daniel Passarella apareció en el área para rematar cruzado y tras estrellarse en el palo, Ricardo Gareca la empujó para decretar el 2 a 2 salvador. Uruguay y Brasil ganaron las otras dos zonas, y Paraguay al adjudicarse el Repechaje (doblegó a Chile en la final), fueron los otros sudamericanos que obtuvieron su derecho a estar presentes en la máxima cita.

El plantel
En esta ocasión no hubo nicoleños en la lista de 22, como acontenció en los dos anteriores mundiales, porque en Argentina 1978 estuvo Rubén Oscar Pagnanini y en España 1982 eligió a Patricio José Hernández. El plantel de México 1986 estuvo así integrado: Sergio Almirón (FC Tours, Francia), Sergio Batista (Argentinos Jrs), Ricardo Enrique Bochini (Independiente), Claudio Borghi (Argentinos Jrs), José Luis Brown (Brest, Francia), Daniel Passarella (Inter, Italia), Jorge Burruchaga (Nantes, Francia), Néstor Clausen (Independiente), José Luis Cuciuffo (Vélez Sarsfield), Diego Maradona (Nápoli, Italia), Jorge Valdano (Real Madrid , España), Héctor Enrique (River), Oscar Garré (Ferrocarril Oeste), Ricardo Giusti (Independiente), Luis Islas (Estudiantes), Julio Olarticoechea (Boca), Pedro Pasculli (Lecce de Italia), Nery Pumpido (River), Oscar Ruggeri (River), Carlos Tapia (Boca), Marcelo Trobbiani (Millonarios de Colombia) y Héctor Zelada (América de México).
El 22 de junio ha quedado como una fecha histórica en la historia del Mundiales, logrando el conjunto de Bilardo derrotar a Inglaterra por 2 a 1 por cuartos de final en el Azteca. Cuatro minutos fueron suficientes para que “Pelusa” pase a la eternidad. A los 6 del segundo tiempo, el máximo crack mundial anticipó al arquero Peter Shilton desviándola con la mano, pero el tunecino Ali Bin Nasser convalidó el primer gol argentino.El gol del sigloUn rato más tarde, una fantástica maniobra individual del “diez” posibilitó marcar el segundo. Arrancó unos metros antes de mitad de cancha tras un pase corto del “Negro” Enrique, gambeteando a seis ingleses, culminando en la considerada mejor anotación en la historia de los Mundiales. Así logró estirar la diferencia, y cerca del final descontó Gary Lineker, pero resistió a pie firme el embate del rival y sostuvo la victoria para ser semifinalista.
El miércoles 25 (justo cuando se cumplían ocho años de haber cosechado su primer trofeo) se midió con Bélgica por semis, y dos golazos de “Pelusa” le permitieron imponerse por 2 a 0 y conseguir el pasaje al ansiado choque definitorio.

La final
El 29 de junio una multitud fue testigo del duelo decisivo en el mítico Estadio Azteca frente a Alemania Federal, dirigido impecablemente por el brasileño Romualdo Arpp Filho. El conjunto europeo tras ser segundo en el grupo F escoltando a Dinamarca, dejó en el camino a Marruecos, México (por penales) y el temible Francia para llegar al séptimo partido. Un cabezazo de José Luis Brown superó la salida a destiempo de Harald “Toni” Schumacher yéndose victorioso al descanso. Una colosal definición de Valdano permitió aumentar la ventaja a los 11 del complemento, pero el conjunto germano reaccionó, Karl Heinz Rummenigge decretó el 1-2 cerca de la media hora, y un cabezazo de Rudolf Völler restando diez minutos dejó las cosas 2 a 2.Y cuando parecía que se venía la noche, Diego frotó la lámpara asistiendo a Burruchaga, quien tras una larga corrida clavó un derechazo letal para asegurar el triunfo y consagrar a la Argentina. Se coronó en forma invicta, y el mundo se rindió a los pies de Maradona, el mejor jugador de todos los tiempos.