Regional 1973: la histórica campaña de Paraná, opacada por una mano negra 


Hace 47 años el equipo nicoleño que dirigía Elpidio Malaluce fue perjudicado por los fallos del árbitro Jorge Baños en las semifinales frente a Kimberley de Mar del Plata, perdiendo por 3 a 2 en el Estadio “Gral. San Martín”. Además sufrió cuatro expulsados quedando debilitado para afrontar la revancha en San Nicolás, en la que cayó por 2 a 0.


Marcelo Sassaroli
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En el fútbol hubo y habrá situaciones que despertaron sospechas. En partidos decisivos fallos de los árbitros beneficiaron al club más poderoso o al que más convenía al organizador. Hay sobrados casos de encuentros en los que se sucedieron hechos bochornosos que hicieron despertar la bronca de jugadores, dirigentes e hinchas al verse estafados por el hombre de negro. El caso más reciente que perjudicó a un representante de la Liga Nicoleña sucedió en el Torneo Federal A del año pasado cuando Gerardo Méndez Cedro, en una vergonzosa actuación, hizo todo lo posible para que Estudiantes de Río Cuarto se llevara un triunfo ante Defensores. Aconteció el 31 de marzo de 2019, fue en el “Salomón Boeseldín” en el arranque del Pentagonal final. Después de muchos fallos errados, sobre la hora al ver que el 0 a 0 no se alteraba, Méndez Cedro sancionó un penal inexistente para el visitante y le expulsó el tercer jugador “granate”, lo que permitió que el conjunto cordobés pudiera alzarse con la victoria con el remate desde los doce pasos.

Una vieja historia
Pero la historia cuenta que un equipo de nuestra ciudad sufrió en carne propia una situación similar mucho tiempo atrás. Fue hace 47 años, cuando Atlético Paraná fue damnificado por el obrar de un referí llamado Jorge Baños ante Kimberley de Mar del Plata por semifinales de la Rueda de Ganadores del Torneo Regional 1973, que no midió con la misma vara distintas acciones y le dio una enorme mano al “Dragón Verde” , que se impuso por 3 a 2. Expulsó cuatro jugadores del conjunto nicoleño, por lo que lo desarmó para la revancha, como bien lo narra en su libro “Historia de mi querido Club Paraná” de Lucas Giaroli, a quien agradecemos por su gran colaboración.En esa época se disputaban dos torneos anuales en la primera división de nuestro país. En la segunda parte del año se desarrollaban los Nacionales, que duraron hasta mitad de los 80, cuando se reestructuró del fútbol argentino. Los clubes directamente afiliados a AFA que participaban del Metropolitano tenían derecho a intervenir de dicho certamen. En cambio, los clubes del interior debían recorrer un arduo camino. Los campeones de las ligas más fuertes ingresaban directo al Nacional, pero el resto debía clasificar a los Regional para intentar acceder al torneo de Primera.
En la edición del 73, fueron 41 los participantes, distribuyéndose en cinco grupos que se agregarían a los 17 equipos que jugaron el Metropolitano y a los equipos del interior clasificados directamente, es decir, los campeones de las Ligas de Córdoba, Mar del Plata, Mendoza y Tucumán (Instituto, San Lorenzo, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán, respectivamente).En lo que respecta a la provincia de Buenos Aires tomaron parte diez instituciones. Paraná, que era conducido por Elpidio Macaluce, se había coronado campeón local en el ´72, lo que le otorgó el derecho a tomar parte del Regional del año siguiente. Conformó un gran equipo íntegramente local, incorporando al ex Boca Ricardo “Poli” Flores, al volante central Rodolfo “Fito” Godoy y al atacante Héctor Fresart, confiando en la buena base que tenía, un arquero seguro como José Tilli, consolidado a los 24 años, defensores de la talla de Hugo “Zurdo” Bustamante, Juan Videla, José Galán y Omar “Penicilina” Páez, un guerrero en el mediocampo como Oscar Nicoletti, la calidad de Oscar “Cucho” Colella y José Luis “Cuisa” Lacoume, un talento de Gral. Rojo, y delanteros desequilibrantes como Roberto “Toro” Figueredo, Rubén Estebanez y Juan Carlos “Cacalo” Rissone.Paraná debutó el 8 de abril del `72 venciendo como local a Boca de Azul por 2 a 1 con goles de Páez y Figueredo. Y en la vuelta se impuso por un rotundo 3 a 0, con tantos de Lacoume y Estebanez (2), con un global de 5 a 1. En semifinales de la Rueda de Ganadores le tocó un duro rival como Kimberley de Mar del Plata.El 19 de abril el elenco de nuestra ciudad afrontó la ida de semis en el estadio “Gral. San Martín” marplatense. Se alineó así: José Tilli; José Galán, Omar Páez, Juan Videla, Hugo Bustamante; José Luis Lacoume, Oscar Nicoletti, Oscar Colella; Roberto Figueredo, Rubén Estebanez y Juan Carlos Rissone. El juez Jorge Baños tuvo una influencia decisiva, ayudando notoriamente al local con sus decisiones. El “Albiceleste” prevalecía por 2 a 0, pero el local descontó y luego el referí cobró un penal inexistente de “Penicilina” Páez, que derivó en el 2 a 2. Y sobre la hora tras un córner, voltearon al arquero Tilli, el árbitro no “vio” nada y esa forma el equipo de la costa atlántica prevaleció por 3 a 2, y además en Paraná fueron expulsados cuatro de sus integrantes, quedando sin sus principales baluartes para la revancha, dos pilares del sector defensivo (Páez y Videla) y dos de ataque, porque Rissone y Estebanez también fueron sancionados. De ese modo quedó disminuido para intentar torcer el rumbo el 29 de dicho mes en nuestra ciudad, siendo superado por 2 a 0.
Le quedó una segunda posibilidad en la Rueda de Perdedores eliminando a Rivadavia de Necochea, al que batió por 5 a 4 como visitante y por 5 a 0 en casa. Pero luego Paraná sucumbió ante el poderío de Rosario Puerto Belgrano de Punta Alta, esfumándose su sueño de jugar con la elite del fútbol nacional y de codearse con los grandes de la categoría.