Francisco Yunis: “Como entrenador soy mejor de lo que fui como jugador” 


El nicoleño jugó más de una década en el circuito internacional y llegó a ser número 61 del ranking mundial en 1987. Tras su retiro, inició una importante carrera como entrenador, acompañando a figuras argentinas y europeas en los últimos veinticinco años. En una entrevista que le concedió a EL NORTE repasó su vida deportiva.


Facundo Mancuso
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Nacido en San Nicolás el 12 de agosto de 1964, Francisco Yunis fue en sus años de jugador un referente para el tenis de la ciudad, a la que representó en el ámbito nacional e internacional durante más de una década, como pupilo de su propio hermano, Juan, quien por un problema en la vista se había tenido que retirar muy joven de la práctica activa. Y ya retirado de la actividad oficial, Francisco pasó a ocupar un lugar importante del fleje para afuera, convirtiéndose en un respetado entrenador. Lleva ya 25 años acompañando a muchas figuras del tenis mundial, entre los que se puede citar a varios de los integrantes de la destacada “legión argentina” que le dio enormes satisfacciones al deporte de nuestro país; como Franco Squillari, Agustín Calleri, Carlos Berlocq, Horacio Ceballos y Renzo Olivo. Pero también conforman esta nómina viejas estrellas de la talla del sueco Magnus Norman o del alemán Nicolás Kiefer.
“Es difícil hacer un ranking de los jugadores con los que trabajé, pero tengo más de diez top 100. Empecé en 1995 con Norman, que fue luego 2 del mundo. Entrené a Calleri que fue 16, Berlocq que fue 37, con Squillari. Todas fueron lindas épocas, cada una de esas experiencias tuvo cosas para destacar”, le comentó a EL NORTE desde su casa nicoleña Yunis, quien espera que se reacomode el circuito post pandemia para saber cómo se organizará frente a la “nueva normalidad”, la cual afectará también a la competencia tenística profesional. En la actualidad se desempeña como coach de Federico Coria (hermano de Guillermo) y del joven alemán Daniel Almaier, al que llegó por una recomendación del propio Norman.
El suyo es un nombre conocido en el ambiente; inclusive más conocido de lo que lo era cuando él jugaba, si bien llegó a estar entre los 61 mejores del planeta en algún momento. “Creo que como entrenador soy mejor de lo que fui como jugador”, confesó, ya metido de lleno en la entrevista que le concedió a este medio con amabilidad y buena predisposición, interrumpiendo su almuerzo.

¿En qué lugar y bajo qué circunstancias te sorprendió el coronavirus?
Justo me agarró en Buenos Aires. Estaba de gira en América, estuve la última semana de febrero en México. Teníamos planificado entrenar tres semanas en Buenos Aires con Altmaier y Coria y empezó todo este problema de que se empezó a cerrar todo para esperar un poco y ver qué pasaba y el 20 de marzo se cerraron los aeropuertos. Yo me pude venir a San Nicolás. Daniel se pudo volver a Alemania en un vuelo de repatriados en la primera semana de abril y Coria se quedó haciendo la cuarentena en Buenos Aires y ya desde hace varios días pudo empezar a entrenar en canchas privadas. Vamos a ver si podemos venir a entrenar a Venado Tuerto porque en Santa Fe está permitido entrenar o ver si se nos permite hacerlo en Buenos Aires.

¿Cuáles son tus desafíos como entrenador con Coria y Altmaier?
El de entrenar a Coria es un desafío interesante. Tiene 28 años, es un jugador maduro pero tenísticamente nuevo en el circuito internacional grande. Trabajando en equipo conmigo y el preparador físico hizo un gran trabajo y dio un salto de calidad en el ranking, estaba 104 antes de la suspensión. Este año se preparaba para dar el salto porque se encontraba con que iba a poder ingresar a torneos importantes que antes no podía jugar y los veía lejos antes, como Wimbledon, Roland Garros y el US Open. Hay que ver si se da la posibilidad de poder jugar con él. El alemán es un chico con mucho potencial, tiene 21 años pero 19 para el tenis porque estuvo dos parado por una lesión. Está bancado por la federación alemana porque está dentro de los jóvenes con proyección. Con él podríamos jugar algunos challenger en Europa, en un calendario paralelo que se tuvo que armar con todo este problema. Llegado el momento tendré que evaluar con quien de los dos voy, pero con Coria sumamos a Diego Junqueira como segundo coach, el tandilense. El viene de trabajar con Federico Delbonis.

¿Como entrenador cuáles son tus características?
Me gusta trabajar mucho en la parte técnica; de ahí parte todo. Al jugador técnico se le pueden abrir un montón de caminos. Después me gusta trabajar en lo mental. Me considero un entrenador bastante completo, por los años que llevo en el circuito, también como jugador. Igual uno nunca deja de aprender y en mi caso creo que cada año me voy volviendo un mejor entrenador.

¿Qué aspecto es innegociable cuando comenzás a entrenar a un jugador?
Es importante que el jugador crea en el entrenador y que no le pierda el respeto; eso es lo que no negocio. Yo soy una clase de entrenador que deja todo de sí para ayudarlo por eso lo que pido es que confíe en mi trabajo.


La carrera de Francisco Yunis
Haciendo dupla con su hermano Juan Carlos, Yunis perdió la final de dobles en Burdeos en 1983 ante los suecos Stefan Simonsson y Magnus Tideman. En el camino, derrotaron a la pareja mejor clasificada del torneo, la cual era formada por Pablo Arraya y Víctor Pecci.Yunis –primer ganador del Plumi en Tenis en 1984- jugó dos torneos de Grand Slam en 1987. En Roland Garros de ese año, tuvo dos triunfos seguidos, frente a Gilad Florecer y Loic Courteau, para alcanzar la tercera ronda, donde perdió con el undécimo preclasificado, Kent Carlsson. Posteriormente, perdió frente a Jim Pugh en la primera ronda del Abierto de los Estados Unidos. Ese mismo año, Yunis llegó a ser semifinalista en Atenas. Yunis venció a Eduardo Osta en la primera ronda del Abierto de Roland Garros de 1988, pero fue luego eliminado del torneo por Mats Wilander, quien resultaría campeón posteriormente y ese año terminaría como número 1 del mundo.
En otras buenas actuaciones en el circuito, alcanzó las semifinales en Ginebra en 1989 y cuartos de final en Florencia en 1992. Yunis completó una buena carrera profesional, a lo largo de la cual llegó a ser 61° del ranking ATP en 1987.

Su opinión sobre el cambiode autoridades en la AAT
En otro tramo de la conversación que mantuvo con EL NORTE, Yunis fue consultado acerca del cambio de autoridades que se produjo en la Asociación Argentina de Tenis, tras la asunción como presidente de Agustín Calleri. Al respecto, Yunis comentó: “Me parece una reestructuración muy positiva desde todo punto de vista la que se está dando, porque la mayoría de los dirigentes que están son ex jugadores profesionales y están con muchas ganas de hacer cosas. Veo y escucho que tienen muy buenas intenciones”. “Hablé con Calleri –contó- porque lo conozco de haber trabajado con él, fue alumno mío en 2005. También (Mariano) Zabaleta me habló y me hizo algunas consultas puntuales”. “Sé que están bien encaminados y asesorados”, resaltó.

Lo que le dejó la confesión dePérez Roldán: “Algo se sabía”
Semanas atrás, el mundo del tenis nacional e internacional se conmovió por la confesión del ex jugador argentino Guillermo Pérez Roldán, contando que su padre y entrenador, Raúl Pérez Roldán, además de agredirlo verbalmente de manera frecuente, llegó a golpearlo; estafándolo económicamente también. EL NORTE no pudo evitar preguntarle sobre este tema a Yunis, quien reconoció que “algo se sabía, pero tampoco mucho; eran todos rumores”. “Yo competí en esa época, lo enfrenté varias veces a Guillermo. Lo conozco a Raúl, y tenía una forma de trabajar muy estricta, que yo y mucha gente del tenis no la compartía”. “Es una raya que no se puede cruzar; una cosa es ser estricto en lo deportivo y en la educación y otra es la ofensa o la agresión física. Fue impactante escuchar del propio Guillermo lo que pasaba”, manifestó el nicoleño.

La experiencia en la Davisjunto a Vilas y Clerc
Francisco Yunis vivió de cerca lo que fueron los inolvidables años de Argentina jugando la Copa Davis con Guillermo Vilas y José Luis Clerc. De hecho, siendo muy joven todavía, en 1983 –sin haber jugado- integró el equipo que eliminó a Italia en cuartos de final por 5 a 0 (luego en semifinales los argentinos cayeron ante Suecia, vencido por Australia en la definición del Grupo Mundial).Sólo 19 años tenía Yunis cuando Ricardo Cano, el capitán, lo citó para que ayudara en los ensayos como sparring a los titulares, Clerc, Vilas y Roberto Argüello.Yunis por entonces estaba entre los 300 mejores del mundo, integraba la formación que participaba de la Copa Galea, una especie de Copa Davis para menores de 21 años, que alguna vez ganó la Argentina con Clerc, Fernando Dalla Fontana y Alejandro Gattiker.
“A Guillermo (Vilas) le gustaba entrenarse conmigo porque yo le pegaba fuerte", recordó en alguna nota anterior Yunis.Fue tras un intenso ensayo en Italia que Ion Tiriac -que en ese momento era coach de Vilas- comparó a Yunis con Ivan Lendl y dijo que si él lo entrenaba lo llevaría al top ten. "Ion me invitó dos semanas a entrenarme en Rumania, pero no fui y es algo de lo que me arrepiento un poco. No sé qué habría pasado con mi carrera. Otros jugadores se entrenaron con ellos y les fue muy bien, como Ivanisevic o Leconte", lamentó en una charla con LA NACIÓN.


FOTO: Francisco Yunis junto a uno de sus pupilos en la actualidad, el alemán Daniel Altmaier.