“Si volviera a nacer elegiría otra vez ser futbolista”


El “Potro” Gustavo Echániz fue un delantero nicoleño que sobresalió en muchos club es de Argentina, México y Austria, retirándose en Olimpo de Bahía Blanca, ciudad en la que se radicó hace un cuarto de siglo. Se destacó siendo un centrodelantero con gran capacidad de definición, y un enorme despliegue, y también ha tenido una extensa carrera como director técnico fundamentalmente en el sur de la provincia.


Marcelo Sassaroli
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Gustavo Pedro Echaniz llegó muy alto en el fútbol profesional, algo que no imaginó cuando jugaba en su San Nicolás natal. Llegó a vestir la camiseta de quince clubes, no solamente de Argentina sino además del extranjero, porque militó en tres equipos de México y dos de Austria. Acá fue figura en varios equipos, y además logró ascensos con Chacarita, Unión de Santa Fe y Olimpo. Una vez que colgó los botines este nicoleño se dedicó de lleno a la dirección técnica, haciendo la mayoría de su carrera Bahía Blanca. En la ciudad del sur bonaerense se radicó hace un cuarto de siglo junto a su esposas mexicana Madeleine Raño Seedorf y su hijo Gustavo Fabián, quien se graduó de médico anestesista.

Su trayectoria
El “Potro”, nacido el 4 de setiembre de 1960, se encargó de repasar minuciosamente su extenso historial como jugador. “En San Nicolás yo empecé a jugar con ese personaje que era ‘Nacho´ en esos torneos de baby que se organizaban en esa época. También estuve en las inferiores de Belgrano con el hermano de Enrique Omar Sìvori. Luego ese maestro que es Manuel “Pirruco´ Podestá me llevó a 12 de Octubre; siendo joven llegué a jugar en primera en la Liga Nicoleña y también integré la Selección Nicoleña que participaba de la Copa Hernanos Brown y estaban grandes futbolistas como Héctor Storti, ‘Bachicha’ Asprelli, ‘Chicharra‘ Zárate, Carlos Cordisco, ‘Pato´Bottazzi, Jorge Vera, Edgardo Nardone, Roberto Viglione, y Francisco Hernández. En esa época había jugadores estupendos en San Nicolás, por ahí la memoria me falla un poco pero me acuerdo que en Doce estaban Gustavo Munizaga y Edgardo Meraviglia. Después tuve la chance de ir a probarme a Newell´s de Rosario y fui con ´Panchi´ Hernández, ‘Topo‘ Viglione y Edgardo Nardone, y era Jorge Bernardo Griffa el que nos examinaba”.

A Chacarita
Y tuvo la chance de ir a un club de AFA. “Yo tenía un tío que se llamaba Oscar que me propuso ir a Chacarita que estaba en Primera C, y terminé fichando ahí. El primer año viví con mis tíos, que no tenían hijos. Era otra época en la que la comida no sobraba, pero no faltaba. En el segundo año jugamos en la Primera B, y comencé a tener sueldo y me fui a vivir a una pensión para no molestar a mis tíos y tener más privacidad. Y me vio un empresario, Alberto Poletti, que estaba con Enzo Gennoni, y me compró el pase para después llevarme al América de México o Colombia. Y antes de ir estuve seis meses en Huracán, donde tuve como compañeros a Mario Nicasio Zanabria, René Houseman, Claudio Morresi, ´Quique´ Vidallé y Claudio “Turco” García y el técnico era Osvaldo “Chiche” Sosa. Ahí los padres de Claudio y Carlos Argueso me dijo que me quedara en su casa, y estoy muy agradecido porque él y sus hermanos fueron bárbaros, como también quiero aclarar que toda mi familia siempre me ayudó. Y me fui a México donde estuve varios años y jugué en América y Puebla, donde tuve buenos desempeños y salí campeón con las Águilas”.

De regreso
A mitad de la década del 80 retornó al país y jugó en San Lorenzo: “vine al Ciclón y me tocó jugar con grandes jugadores como Walter Perazzo y Leonardo Madelón”. Luego volvió al país azteca: “Regresé a México para formar parte de las Cobras de Querétaro, donde estuve un año y decidí regresar al país. Me incorporé a Lanús, y luego en la temporada 88-89 me contrató Unión de Santa Fe, que ganó la final del siglo ante Colón y logramos el ascenso a primera”.

Viaje a Austria
Posteriormente viajó a Europa. “Después me fui a Austria, a jugar en el Salzburgo y luego al Pölten. Y cuando regresaba en el avión un ex jugador de Newell‘s que era Roberto Puppo me propuso ir a Chaco For Ever, después me sumé a Colón de Santa Fe, Almirante Brown y luego un amigo me propuso ir a Deportivo Patagones”.Olimpo, la última estaciónPor esas cosas del destino se retiró jugando Olimpo de Bahía Blanca a los 35 años. Su llegada al club aurinegro se dio de casualidad: “Yo estaba en Carmen de Patagones y fui a visitar a mi hermana Silvia y mi cuñado Daniel Ronco a Bahía Blanca. Justo él me presentó al presidente del club y me propusieron jugar, y salimos campeones de la Liga del Sur, y también le ganamos a Villa Mitre para jugar una Liguilla de AFA”.

Como técnico
Apenas colgó los botines en el conjunto bahiense se abocó a la dirección técnica de las inferiores de dicho club, y luego también estuvo mucho años conduciendo la primera división. “Cuando me retiré yo pensaba irme a Santa Fe, donde dejé muy buena imagen. Era amigo del Trío Midachi, y tenía gran relación con Miguel del Sel, y mi proyecto era instalar unas escuelas de fútbol, pero el presidente de Olimpo me convenció para que quedara y completara el curso de director técnico. Yo había hecho un año, y me pagaron todo para que hiciera el segundo en Mar del Plata. Así que trabajé en el club desde el 96 hasta el 2008, donde varias veces me tocó estar en los equipos de Primera A de AFA y también en el Nacional B. Cada vez que se iba un técnico yo era el interino y me tocaba tomar la posta. Aprendí mucho en esa etapa porque hubo varios técnicos conocidos como Enzo Trossero, Julio Falcioni, Omar De Felippe, Omar Labruna, Gustavo Alfaro, Roberto Marcos Saporiti, Leonardo Madelón, Gregorio Pérez, Juan José López.
Tras su paso por Olimpo, dirigió equipos del sur en los torneos de ascenso: “Decidí largarme solo en la profesión y tuve que esperar, y fuI a probar suerte a Chubut. Primero estuve Deportivo Madryn y luego en Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia. Y ahí aprendí mucho, tenés algo en contra que es el viento, pero fue una experiencia bárbara, en los clásicos con Huracán había diez o doce mil personas en las tribunas. Luego fui a Sarmiento de Pigüé y luego retorné a Bahía Blanca para entrenar a Tiro Federal en el Torneo del Interior. Luego asumí en Alvear de La Pampa, pero duré poco porque no me gustaba cómo se manejaban, viajaban en autos y era algo a lo que no estaba acostumbrado. Y en el 2012 arreglé dirigir a La Emilia, volví a mi ciudad y aunque deportivamente no me fue bien, tengo grandes recuerdos, y gente que me trató muy bien”.

Regreso a Bahía
En 2013 volví a Olimpo y el año siguiente jugamos la final con Sansinena de Gral. Cerri. Empatamos 1 a 1, pero el reglamento les dio el título a ellos por haberse adjudicado la fase regular. El 8 de junio 2015 me contrató Huracán de Ingeniero White, y el 13 de diciembre salimos campeones, cortando una racha de 45 años sin títulos. Y en el 2017 ascendimos en forma invicta al Federal B, consiguiendo nueve triunfos y tres empates. Además en marzo se cumplieron 25 años que vivo en la ciudad, soy bahiense por adopción, pero quiero aclarar que llevo a San Nicolás en el corazón.El “Potro” finalmente expresó: “Estoy muy conforme con lo que hice en mi carrera, y siempre que me hace una nota digo lo mismo, si volvería a nacer elegiría jugar el fútbol”.

SUS CARACTERISTICAS
“Tenía dos principales virtudes”

Echaniz describió cómo era como jugador: “Yo era un centrodelantero neto, era buen definido y tenía muy buen cabezazo. Otra virtud es que tenía era que hacia un gran despliegue, ayudaba a los compañeros en la recuperación, y nunca daba una pelota por perdida, Los principales logros que tuve como futbolista fue ascender a Primera B con Chacarita Jrs, campeón de la Liga Mexicana con América, subir a Primera con Unión de Santa Fe al ganar el clásico y un ascenso al Nacional B con Olimpo de Bahía Blanca. En las Aguilas le ganamos al Guadalajara la final, en la ida empatamos 2 a 2 ante una multitud, y como local ganamos 3 a 1, ante 120 mil personas. Ahí tuve tres compañeros argentinos el arquero Miguel Zelada, Daniel Brailovsky y Lalo Bacas”.

MARADONA y MESSI
“No tiene sentido la comparación”

Interrogado en que opine cuál es la diferencia del fútbol cuando él era jugador y el actual, el “Potro” enfatizó: “No se puede comparar el fútbol de antes, con el de ahora, son totalmente distintos. Es como querer comparar Maradona con Messi. Diego era brillante, el típico jugador de potrero que en nuestra época admirábamos por su enorme talento, y Lionel es un jugador de play, es algo descomunal, el mejor del mundo. Por eso entrar a discutir no tiene sentido, lo que hay que sentirse orgulloso es que Argentina tuvo en los últimos cuarenta años a los dos mejores futbolistas del planeta”.