Los entrenadores, otros grandes protagonistas de la época gloriosa del básquet de San Nicolás 


En el repaso histórico que EL NORTE viene realizando en las últimas semanas se citó a los grandes jugadores que formaron parte de Regatas y Belgrano, a los memorables equipos que ambos supieron conformar y a las inolvidables campañas que cumplieron en el máximo nivel del básquetbol argentino. Ahora llegó el momento de destacar la labor de los técnicos nicoleños que llegaron a dirigir en la Liga Nacional.


Facundo Mancuso
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San Nicolás se ganó un lugar de preponderancia en el básquet de la Argentina por lo que hicieron sus clubes, como Regatas y Belgrano, compitiendo durante veintidós años en los máximos niveles del país, primero en la vieja Liga “B” y luego en el TNA y en la Liga Nacional. De hecho, en esta última categoría, la entidad de la ribera y la de la calle Pellegrini se encuentran entre las quince que mayor cantidad de presencias reúnen en la historia de la competencia, que en abril pasado cumplió 35 años de vida. Solo los superan Atenas (36), Peñarol de Mar del Plata (33), Boca y Gimnasia de Comodoro Rivadavia (31), Estudiantes de Bahía Blanca (26), Ferro y Quilmes de Mar del Plata (25), Obras Sanitarias (23), Libertad de Sunchales (21), Regatas Corrientes (16), Ciclista Olímpico de La Banda (15) y Quimsa de Santiago del Estero (14). E inclusive, los dos representantes de nuestra ciudad tienen más presencias que clubes que ganaron la Liga como Estudiantes de Olavarría (10), Independiente de General Pico u Olimpia de Venado Tuerto (9), Ben Hur de Rafaela (7), San Lorenzo de Almagro (6) y GEPU (5).
Pero también en el emblemático torneo –cuna de la “Generación Dorada”, que tuvo entre 1993 y 2008 presencia nicoleña- Regatas y Belgrano hicieron camino al andar de la mano de entrenadores nacidos y formados en sus propias entrañas, quienes fueron mezclándose y compitiendo de igual a igual con los mejores. En definitiva, como lo fueron haciendo sus equipos.Más allá de los grandes centros urbanos (como Capital Federal, Córdoba o Rosario), pocas ciudades nutrieron de tantos técnicos al baloncesto argentino como San Nicolás (Bahía Blanca, obviamente, más Mar del Plata y quizás La Plata, aunque no muchas más).

Uno por uno
El primer nicoleño en dirigir en la Liga Nacional fue Jorge Acosta, quien completó el campeonato que había iniciado al mando de Regatas Guillermo Edgardo Vecchio, cuando éste dejó el cargo para dirigir al seleccionado argentino. Acosta venía siendo su asistente (ya desde el inolvidable ascenso conseguido en abril de 1992 frente a Banco de Córdoba) y cuando Vecchio debió alejarse éste lo reemplazó (como ya lo había hecho en dos ocasiones en la “B” por el mismo motivo, con triunfos ante Independiente de General Pico y Brown de Madryn). Y en el debut de los regatenses en la elite ya entrado 1993 Acosta dirigió los últimos catorce encuentros, incluyendo los de los play-offs (con un saldo de seis victorias y ocho derrotas). En Reclasificación Regatas cayó 3-1 con Estudiantes de Bahía Blanca y luego, por la permanencia, venció por 3 a 1 a Gimnasia de Pergamino, evitando así el descenso. Acosta luego dirigiría en el TNA entre 2005 y 2007.
En su larga estadía de doce temporadas en la Liga, a Regatas –además de Vecchio- lo dirigieron Pedro Escaraín (su mejor época), el actual DT del combinado nacional, Sergio Hernández, José Fabián Small (interinamente), Luis Oroño y Marcelo Richotti. Pero hubo otros tres nicoleños que estuvieron conduciendo desde el banco. Ariel Amarillo fue quien ocupó el lugar de Hernández en la edición 98/99 tras la partida de éste a Estudiantes de Olavarría (dejó el puesto antes de la finalización del certamen y Small, jugador aún pero en recuperación de una lesión, lo reemplazó). Después del ciclo de Oroño asumió en 2003 Horacio Castro, formado por Juan Rimoldi en el Don Bosco (como Manuel Córdoba, otro nacido en San Nicolás que más allá de que no trabajó en el ámbito profesional de la Argentina, triunfa en Chile). El “Loco” se mantuvo como técnico hasta comienzos de la 2003/04, la última de Regatas en la “A”. La llegada de Richotti en su lugar no evitó el descenso. En el medio de los procesos de Castro y Richotti Nicolás Arámburu dirigió tres encuentros. Y es curiosamente el único de todos los nicoleños que tiene un récord positivo en la Liga, ya que ganó dos y perdió uno (victorias ante Ferro y Estudiantes de Olavarría y caída contra Obras). Más de quince años después daría un nuevo salto Niki jugando el Federal con Somisa, en donde Omar Cernadas había dejado una huella indeleble y un legado indiscutido.
En Belgrano se dio un fenómeno todavía más notable, porque allí se siguió una escuela de trabajo; la que tuvo como guía al ya desaparecido “Tato” Landeuix. Esas enseñanzas fueron recogidas por Daniel Maffei, Amarillo, Pablo Dastugue y Ángel Cachari, quienes inclusive mejoraron ese modelo original que le dio al club la posibilidad de desarrollar notables camadas de jóvenes surgidos en su cantera y que también llegaron al profesionalismo. Belgrano ascendió en 1997 bajo la batuta de Maffei, el DT en sus primeras dos campañas en la divisional entre 1997 y 1999 y que luego regresó en el 2006 (también volvería en el 2009, ya con Belgrano en el TNA). Tras su alejamiento para emprender nuevos desafíos, a Maffei lo suplantó Amarrillo; y a éste posteriormente Dastugue, quien se convertiría luego en el coach de San Nicolás con mayor cantidad de presencias en la Liga, con cinco Belgrano (en cuatro de ellos llegando a cuartos de final de manera consecutiva). En Belgrano de forma interina dos veces dirigió Ángel Cachari; la primera por la suspensión de quien era el técnico Eduardo “Tola” Cadillac (traspié ante Regatas Corrientes en 2004) y la segunda después de que renunciara Amarillo en 2005 (derrota con Gimnasia de Comodoro Rivadavia), antes de que llegaran Mario Guzmán y con motivo de la dimisión del firmatense, finalmente, Gustavo Cichero en el campeonato en el que Belgrano terminaría descendiendo. “Cacho” sería luego entrenador principal en el TNA una temporada y media y en las cinco que los belgranenses disputaron en el Federal entre 20013 y 2018).

En otros clubes
No solo dirigieron a Belgrano Maffei, Dastugue y Amarillo en la Liga. El “Loro” se desempeño en Andino de La Rioja, Libertad de Sunchales (subcampeón en la 2000/01), Quilmes de Mar del Plata, Atlético Echagüe de Paraná y Argentino de Junín. Y en el TNA lo hizo en Quilmes (con ascenso incluido) y en San Isidro de San Francisco. Dastugue estuvo en Obras Sanitarias (Liga y TNA) y en Argentino de Junín; y Amarillo en Estudiantes de Olavarría en la “A”, en el TNA en Ciclista Olímpico de La Banda, La Unión de Colón y en la “B” en Atlético Sastre.

Fuera del país
En el extranjero Maffei fue un verdadero “trotamundos” trabajando en once países distintos (España, México, Venezuela, República Dominicana, Panamá, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, entre otros). Pero no fue el único que cruzó las fronteras. También lo hicieron Ariel Amarillo (en Venezuela y en Cuba), Jorge Acosta (en México) y Nicolás Arámburu (asistente en Chile), llevando la bandera de San Nicolás por otras latitudes. Y con profesionalismo, compromiso y seriedad, ellos y todos los que día a día se calzan el buzo de DT en nuestra ciudad, siguen sosteniendo esos valores y esas ideas que llevó a San Nicolás a ser lo que es: una referencia en el básquetbol de la Argentina.


FOTO: Pablo Dastugue es el nicoleño que mayor cantidad de partidos dirigió en la Liga Nacional. Suma 345 entre Belgrano, Obras Sanitarias y Argentino de Junín, con 151 victorias y 194 derrotas.