Roberto “Tito” y Marcelo Ocanto dos generaciones de temibles goleadores 


“Tito” Ocanto fue uno de los centrodelanteros que sobresalió en el fútbol local y regional en las décadas del 70 y 80. Tenía una enorme capacidad para definir, vistiendo varias camisetas de clubes de nuestra ciudad y la zona, y en las selecciones nicoleña y sampedrina. Su hijo Marcelo heredó sus genes, luciéndose fundamentalmente en Belgrano y en el Federal B vistiendo los colores de La Emilia, mientras que últimamente estuvo en dos equipos de la Liga de Gral. Arenales.


Marcelo Sassaroli
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Ser centrodelantero es un puesto que requiere un don especial, estar en el lugar justo y en el momento indicado, y saber cómo finalizar la jugada que elaboraron sus compañeros. Y dos de esos especialistas son los nicoleños Roberto “Tito” y Marcelo Ocanto, padre e hijo, que en distintas épocas se tuteaban seguido con la red.“Tito” nació el 19 de diciembre de 1952 y, además de destacarse en varios clubes locales, integró la Selección Nicoleña que competía en la Copa Hermanos Brown de la región norte bonaerense, y también fue llamado para ser parte de la Selección Sampedrina. Se retiró a principios de la década del 80, ya casado con María Elisa Possedoni, y además tenía a su primogénita Silvana (40). Posteriormente llegaron otros dos hijos: Elizabeth (36) y Marcelo Ezequiel (30). Es además abuelo de cinco nietos: Agustina (20), Alex (16), Benjamín (12), Luisina (9) y Pedro (9 meses). Alex Belsún es un zurdo que luce en las inferiores de Belgrano y Benja se divierte en Paraná.

Sus trayectorias
“Tito” y Marcelo se prestaron a una charla contando sus vivencias durante su trayectoria.Roberto, ex delantero de 67 años de edad, comenzó rememorando: “En mis primeros años viví en Conesa junto a mis padres Antonio Roberto y Angélica, y mis hermanos son Ricardo y Olga Herminia. Pero vine a San Nicolás cuando era muy chico, y mi casa estaba en Barrio Las Flores. Allí me crie y me empezó a gustar patear la redonda, y a los 12 años comencé a jugar en la cancha que Teatro Municipal tenía en calle Juan B. Justo entre Bolívar y Almafuerte. Pero al tiempo me fui a las inferiores de 12 de Octubre. En ese club debuté muy joven en primera, siempre como nueve, tenía como compañeros a Daniel “Juanicho”” Ortega, Pedro Santa Cruz, “Tonto” Valdez y “Melchora” González, que tenían muchas condiciones técnicas. Doce en esa época armó buenos equipos y peleaba arriba, pero nunca pudo consagrarse campeón. Había grandes rivales como Belgrano, La Emilia, Paraná, Teatro, y Defensores de Villa Ramallo, entre otros”.Además era el centrodelantero de Barrio Santa Clara, continuo animador de los Nocturnos que por aquellos tiempos organizaba 12 de Octubre. “Eran unos torneos bárbaros, iba mucha gente y había varios compañeros de Doce en el equipo. Incluso una vez atajó Miguel Wirtz, que luego estuvo en Racing. Los clásicos con La Loma eran algo espectacular, y ganamos varios campeonatos”, recordó.

Citado a la Selección
Sus desempeños de gran relieve le valieron ser convocado a la Selección Nicoleña. “En esa época había grandes futbolistas, hacíamos de local en cancha de Paraná”. Tuvo la mala suerte de romperse los ligamentos cruzados de la rodilla en un amistoso y así lo cuenta este ex romperredes: “El Club San Nicolás inauguró la cancha y vino Rosario para la fiesta de apertura, pero en esa ocasión yo no jugué, y para el “canalla” estaba Oscar ‘Pelele’ Rubiola.En cambio sí estuve presente poco tiempo después cuando se hizo realizó la inauguración de la iluminación, que vino Newell’s y estaba Oscar. Tuve la mala suerte que me pegaron en la rodilla cuando estaba en el aire y quedé muy dolorido. Al final después de que me revisaron los médicos me detectaron que me rompí los ligamentos”. Luego prosiguió: “Teatro Municipal por intermedio de Eseverri quiso llevarme, en ese tiempo hacían de locales en Campos Salles. Me prometieron que me iban a hacer atender por un buen médico que trabajaba en Independiente, pero al final no cumplieron. Por lo tanto decidí no jugar para ellos, y viajé a Rosario para que me operaran. Pero el pase era de Teatro y como me negué a vestir la camiseta de ellos, me amenazaron con colgarme. Finalmente apareció Agricultores de Gobernador Castro, los dirigentes pagaron una cifra que desconozco para incorporarme. Participaba en la Liga Sampedrina, anduve bien y me sentía a gusto, tal es así que me citaron para la Selección de esa ciudad. E incluso Mitre de San Pedro se interesó en mí pero no acepté porque yo estaba cómodo en Castro”.
Estuvo cinco años en el “Azul”, en el que se formó el ex Boca Jorge “Chino” Benítez durante la década del 60. Hasta que un día sintió que había terminado un ciclo y decidió irse. “Había jugado mucho tiempo y ya no quería seguir, pero los directivos no me querían dar el pase. Viajamos con Pennessi, de Los Andes de Villa Ramallo, y le pidieron una fortuna para cederme, como para que dijeran que no. Por eso hablé y le dije que igual no jugaba más para Agricultores, así que los dejaba solos para que hablara entre los dirigentes de los dos clubes y trataran de llegar a un acuerdo. Y así sucedió, se ve que reflexionaron y me permitieron pasar al “Verdolaga”.

Viaje a Mendoza
Ocanto fue seducido para vestir los colores de Guaymallén de Mendoza, club en el que militaban otras figuras surgidas en nuestra ciudad, tales como “Sarco” Salinas, y los hermanos Luis y José Galán. “Elpidio Macaluce, que tenía contactos con los dirigentes mendocinos, me llamó para que fuéramos con tres compañeros más. Estuvimos allá quince días, nos atendieron de maravillas, pero no me convenía la propuesta y regresé a San Nicolás, y solamente quedó ‘Melchora’ porque ‘Tonto’ Valdez y ´Pichico’ Palacios también volvieron”, evocó Ocanto. Posteriormente se sumó a las filas de Atlético Paraná, donde también compartió con grandes jugadores, y posteriormente volvió a 12 de Octubre. Y también tuvo un breve paso por el Rojo de calle Pellegrini: “Jugué en Belgrano el año que trajeron las figuras de primera división como Osvaldo Potente, Carlos García Cambón y Ribolzi. Pero dejé enseguida porque ya me molestaban el dolor en la rodilla, y me dediqué a trabajar y a mi familia”, cerró “Tito”.

De tal palo…
Marcelo Ezequiel Ocanto nació el 6 de noviembre de 1989, heredando los genes de su padre. “De chico jugué en el baby del Club San Nicolás, y tenía a Antonio Hoyos como técnico. En inferiores solo estuve seis meses en 12 de Octubre y después largué todo”, comenzó recordando sus inicios. Pero un día volvió a intentar patear la redonda en forma oficial. “En el 2007 decidir a una prueba que hacía el club Belgrano, estaba Pablo Lenci como entrenador, que hacía sus primera armas en la profesión porque había abandonado el fútbol poco antes. Estaba junto a su hermano Leandro y quedé seleccionado. Jugué un tiempo en tercera y debuté en primera, pero lo hice de ocho porque a Pablo le gusta el esquema con carrileros. Después me ubicó en mi posición natural, que es centroatacante”.Marcelo se fue afianzando con el correr de los torneos, hasta que en el 2009 llegó Gustavo García como DT, y él aportó sus goles para que el equipo fuera casi siempre protagonista, en las cinco temporadas que estuvo el “Gaita”. “Hicimos grandes campañas y casi siempre fui titular, pese a que trajeron centrodelanteros como Córdoba, de Villa Constitución o Angel Germano. En el 2011 cuando participamos en el Torneo del Interior metí un gol ante Argentino Oeste, y en la revancha hice dos tantos. Eso me hizo dar más confianza para creer en lo mío. Ese mismo año ganamos el Torneo Apertura de la Liga Nicoleña con buen fútbol, y en la final perdimos ante La Emilia. En el 2013 también peleamos arriba, perdimos la final del Apertura ante Gral Rojo por 1 a 0, y en el Clausura caímos por 2 a 1 ante Regatas en cancha de Paraná. Ese día entré faltando un cuarto de hora, y faltando unos cinco minutos anoté el descuento tras un tibre de Pontieri. Y cuando estábamos con nueve porque sufrimos dos expulsados tuve una chance para empatar, y mi disparo salió apenas desviado. En el clásico marqué mi gol número 79 y me convertí en el máximo goleador del club”.

El ascenso al Federal B
En el 2014 tomó el mando Avelino Verón, y tras un año de transición intervino en el Torneo del Interior 2015, logrando subir al Federal B. “Fue un torneo duro, pero supimos sacar adelante partido complicados. Fui el goleador del equipo, y pudimos conseguir el ascenso ante Colón de Colonia Caroya, en una noche inolvidable en el estadio de La Emilia. Terminé esa temporada siendo subcampeón detrás de Matienzo y con 130 tantos vistiendo la camiseta roja y amarilla”.Paró en otra estaciónEn el 2016 Daniel Ronco lo sedujo para ir a Argentino Oeste, que se reforzó con muchos jugadores conocidos. “Arrancamos bien, pero sobre el final nos caíamos y no pudimos clasificar a la Liguilla. En lo individual me fue bien, porque hice 10 goles en 11 fechas”

Refuerzo en La Emilia
A mitad de dicha temporada cambió de rumbo “Gustavo García me llamó porque me quería para competir en el Federal B. Se decidió entrar a último momento y el objetivo era la Permanencia. Estaban el arquero Prieto, Tilli, Rubiola, Cuello, Mauricio Corbalán, Garraza, Josué Arnedillo, Darío Galván, Basso, Trachitti, David Becker, Forclas, y después se sumó Maximliano Giusti. Nos fue bien el comienzo, después lamentablemente sufrimos la desgracia de la muerte de Maxi en un accidente en Ramallo. Sufrimos un bajón, nos recuperamos y nos terminamos salvando al igualar ante Belgrano”.Pase a FerréEn el 2017 decidió irse de la ciudad aceptando una mejor oferta económica: “Me fui a 12 de Octubre de Ferré, que participa en la Liga de Gral. Arenales. Estuve dos años y en el 2018 fuimos subcampeones con Leo Lima como entrenador. Y en el 2019 pasé a Social de Ascensión, y en esta temporada continué ahí pero debido a la pandemia de coronavirus se suspendió todo y estoy esperando que se reanude” finalizó Marcelo Ocanto.