“Los jugadores de la Liga Argentina vivimos al día, no nos sobra nada” 


Patricio Rodríguez habló con EL NORTE acerca de su situación personal luego de que se suspendiera la Liga Argentina a causa del coronavirus, mientras jugaba en Estudiantes de Olavarría. “Cuando se suspendió el torneo nos debían ya dos meses, tuvimos que resignar dinero y aceptar que nos paguen en cuotas”, relató el nicoleño, de 35 años.


Facundo Mancuso
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Más allá de que se especulaba con la posibilidad de que tarde o temprano el coronavirus llegara al país, no dejó de ser abrupta la suspensión de la Liga Argentina (ex TNA), que allá por el 14 de marzo se interrumpió de manera provisoria. En aquel momento se decidió parar por quince días, aunque luego de ese plazo, viendo el avance de la pandemia en todo el territorio nacional, la Asociación de Clubes decidió dar por finalizada la temporada 2019/20, sin ascensos ni descensos. Se habían jugado hasta entonces toda la primera fase y buena parte de la segunda, por lo que los play-offs se avecinaban, con varios aspirantes al título. Entre ellos se encontraba Estudiantes de Olavarría, que había sido el ganador de la Conferencia Centro en la etapa inicial del certamen (con un registro de nueve triunfos y tres derrotas) y estaba tercero en las posiciones de la Zona Sur (11-10) cuando la actividad se suspendió.
En el histórico club olavarriense venía cumpliendo con un desempeño acorde con el que tuvo a lo largo de toda su carrera de casi veinte años en el profesionalismo Patricio Rodríguez, en su sexta participación en la segunda categoría. Hasta que el COVID-19 dijo basta para el básquet y el deporte en general.
En una entrevista que le concedió a EL NORTE, el jugador surgido en Regatas consideró que “fue lógico que se suspendiera la Liga en su momento”, y señaló que esa medida “fue de la mano con todas las decisiones que se fueron tomando en el país”. “Con la Liga Nacional deberían hacer lo mismo, pero hay intereses de por medio que hacen que no la cancelen definitivamente, más que nada por la televisión”, sostuvo el escolta de 35 años, que después de haber estado 45 días en Olavarría, desde hace tres semanas se encuentra en San Nicolás. “Estaba con mi novia y mi papá y por un permiso que pudimos conseguir nos vinimos”, contó al respecto.
Al ser consultado acerca de cómo finalizó su vínculo con Estudiantes, “Pato” comentó “salvo casos puntuales, la gran mayoría de los clubes se guiaron por un convenio que firmaron la AdC (Asociación de Clubes) y la AdJ (Asociación de Jugadores), aunque cada jugador después arreglaba con su club la forma de pago”. Y marcó que “muy pocos van a pagar el contrato completo en tiempo y forma”. “En mi caso –detalló luego–, en Estudiantes no cobré ni la temporada completa ni hasta el tiempo que jugué”. “Cuando se suspendió el torneo nos debían ya dos meses, tuvimos que resignar dinero y aceptar que nos paguen en cuotas”, relató el basquetbolista que jugara en el ascenso de Italia. Y al mismo tiempo afirmó: “Desde le económico es para el olvido esta temporada”. A propósito de ello, Rodríguez fue más profundo en su descripción de la realidad y confesó: “Los jugadores de la Liga Argentina y alguno también de la “A” inclusive vivimos al día, no nos sobra nada”. “Cuando pasan un par de meses sin cobrar se complica la situación”, puntualizó, si bien más tarde manifestó que esta problemática “es entendible porque a los clubes también se les complicó todo”.
En otro tramo de la charla, de cara al futuro inmediato, Rodríguez reconoció que “va a estar duro”, entendiendo que “hay un montón de incertidumbre en el país y en el deporte mucho más”. “Ya se resintieron las economías de los clubes, se cayeron los ‘sponsors’ y hasta los apoyos de los gobiernos o municipios. Hay cosas más necesarias que atender para todos hoy por hoy. Lo están sufriendo los clubes y lo van a sufrir”, aseguró.
En cuanto a las competencias que se avecinan en el ámbito rentado de la Argentina, Rodríguez analizó: “Creería que no van a haber muchos extranjeros, por la situación actual y cómo puede llegar a estar el dólar, lo que puede llegar a permitir que se amplíe la oferta laboral para los jugadores nacionales, además porque algunos argentinos con pasaporte extranjero van a empezar a irse si les surgen oportunidades en ligas de Europa sobre todo que ya van a empezar a retomar sus actividades”. “Y tampoco hay que descartar deserciones de algunos clubes”, adelantó, expresando más tarde que “mientras tanto hay que ser positivo, tirar para adelante, llevar la situación lo mejor posible y esperar las novedades sobre si se reactiva o no el básquet argentino”. “Por lo pronto estamos esperando la autorización al menos como para salir a caminar o correr para movernos un poco. Yo estoy haciendo los pocos ejercicios que se pueden hacer en un departamento. Algo de funcional, pero nada aeróbico. Estoy en un quinto piso en un edificio, así que mucho no puedo hacer”, explicó.
Finalmente, Rodríguez contó que “por ahora” no está entre sus planes “dejar de jugar” y descartó la opción de volver a jugar en San Nicolás. “Lo que sí tengo en claro es que cuando me retire me voy a radicar en Corrientes, de donde es mi novia. Hasta ese momento seguiremos girando por el país jugando donde me toque”, sentenció “Pato”, un jugador que vive y piensa como un profesional.

Un campeón de “primera”
Ninguno de los clubes nicoleños estuvo cerca de un título en la Liga Nacional. Aunque sí San Nicolás tiene a tres jugadores que fueron campeones en la máxima categoría. Uno de ellos es Patricio Rodríguez (los otros Víctor Baldo y Nicolás Ferreyra). “Pato” venía de jugar en Obras Sanitarias y en la parte final de la temporada 2006/07 ingresó en lugar del lesionado Gustavo Oroná en el Boca campeón de Gabriel Picatto. Allí compartió el plantel con Junior Cequeira, Raimundo Legaria, Leandro Palladino, Leo Gutiérrez, Martín Leiva, Lázaro Borrell y Federico Aguerre. Rodríguez alcanzó a jugar siete partidos, con promedios de 4.9 puntos y 13.3 minutos de juego.

Los otros nicoleños
Al igual que Patricio Rodríguez, también finalizaron su participación en la temporada 2019/20 de la Liga Argentina otros dos nicoleños, Gregorio Eseverri y Matías Alluchón. El alero surgido en Belgrano disputó en Quilmes de Mar del Plata 9.6 puntos, 6.3 rebotes, 1.5 asistencias, 1.5 robos y 31.4 minutos de juego en 33 partidos. Al momento en el que el torneo se interrumpió, los suyos estaban novenos en la Conferencia Sur (con seis victorias y quince derrotas), lejos de los principales puestos.Esta fue la undécima temporada en la segunda categoría de Goyo, que hasta esta participación totalizaba 406 encuentros y reunía promedios de 9.5 puntos, 5 rebotes, 2,3 asistencias, 1.9 robos y 30.4´ actuando en Salta Basket (tres), Belgrano (dos años), Quilmes (dos), Deportivo Viedma (dos), Libertad de Sunchales y San Isidro de San Francisco (solo jugó play-offs en 2015). Eseverri consiguió tres ascensos a la “A”, dos con Quilmes (2011 y 2013) y uno con Libertad (2018).
Por su parte, a diferencia de Eseverri (todo un referente del viejo TNA), Alluchón fue debutante en esta edición, a la que llegó con la competencia en marcha desde Estudiantes de Concordia, con la intención de adquirir rodaje y sumar minutos de acción al no tener demasiado lugar en la “A”. El base juvenil que surgió en Regatas alcanzó a jugar 16 minutos en dos partidos y a sumar 6 puntos, 2 rebotes y una asistencia.


FOTO: CRISTIAN PERCO