La noche “récord” de Regatas en la Liga Nacional 


El 3 de diciembre del 2000 el conjunto nicoleño consiguió un resultado histórico en la “A” al ganarle como local por 151 a 52 a Belgrano de Tucumán. Esa cantidad de puntos anotados, como así también la diferencia obtenida y los 60 dobles que encestó constituyeron todo un récord para la competencia. Esos registros no pudieron superarse después de veinte años. Y difícilmente puedan.


Facundo Mancuso
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Regatas es el equipo que mayor cantidad de puntos anotó en un partido en la historia de la Liga Nacional con 151 (compartido con Olimpia de Venado Tuerto). Se los convirtió en la edición 2000/01 a Belgrano de Tucumán en su victoria en su viejo estadio por 151 a 52, diferencia que también estableció una marca histórica para la categoría. De hecho, es la máxima que hubo entre un equipo y otro en 35 años de competencia. En ese duelo sin equivalencias, al mismo tiempo, Regatas convirtió 60 dobles, otro récord que le pertenece.
El partido se disputó un domingo 3 de diciembre del año 2000, hace casi veinte años. Por la decimoséptima fecha de la ronda inicial, en la cual, ya a esa altura, estaba claro para qué iba a estar cada uno en ese torneo. Regatas estaba cuarto con once ganados y cinco perdidos (solo lo superaban en la tabla los líderes Peñarol de Mar del Plata y Atenas de Córdoba, y Estudiantes de Olavarría), mientras que Belgrano se ubicaba último, con solo tres triunfos en dieciséis presentaciones.Regatas era dirigido por Luis Oroño (en su segundo ciclo al frente del plantel) y tenía entre sus filas a Julio Ariel Rodríguez, un base joven con proyección que venía de Pico FC como Maximiliano Stanic (jugó otros nueve torneos en la categoría, estuvo Europa del 2002 al 2011, en Brasil un año y disputó el último Federal para Lanús con 41 años), y un trío de extranjeros temible, como el cubano Ángel Caballero, el veterano Melvin Johnson y Ryan Perriman. A estos cinco los acompañaban en buena forma Juan Manuel Iglesias, Martín Pasquinelli, Matías Chahab, Rodrigo Martínez, más un pibe de 15 años de la cantera que por entonces estaba dando sus primeros pasos en el profesionalismo y que aún se encuentra vigente: Patricio Rodríguez (jugó la última Liga Argentina para Estudiantes de Olavarría).Belgrano presentó un equipo formado por pibes de entre 15 y 17 años, a excepción de Kenneth Avent y Darry Williams, sus dos extranjeros. ¿El motivo? Los dirigentes tucumanos cortaron a los mayores nacionales por negarse a viajar en combi a La Pampa, donde dos días antes Belgrano había enfrentado a Pico FC (al final fueron los chicos y perdieron 129-48).Como si esto fuera poco, Charles Macon, el otro foráneo, no siguió porque se negó a que le bajaran el sueldo y Lucas Victoriano, símbolo de la entidad, no arregló su contrato. Por la no presentación, Belgrano podía llegar a sufrir una multa de 15 mil dólares, por lo que sus dirigentes decidieron jugar con juveniles (lo que igualmente los llevaba a sufrir una quita de puntos si ganaban y su rival se los reclamaba).En aquel momento, lejos de disfrutar la victoria, Stanic le pegó a la AdC: “Lo que hacen los dirigentes es una vergüenza. Mandan al muere a los pibes. Y encima perjudican al local, ya que así la gente no viene a la cancha”.En efecto, en ese choque pese a que la entrada costaba cuatro pesos (habitualmente salía siete) hubo poca gente. Los que estuvieron apoyaron a los pibes: los aplaudieron durante el partido y los despidieron con una ovación.

Sin equivalencias
Lo cierto fue que dentro de la cancha Regatas no perdonó a los tucumanos. Los de Oroño derrotaron a Belgrano por 99 puntos (151-52) y establecieron la mayor diferencia de tantos en un partido de Liga Nacional. La anterior estaba en poder de Unión de Santa Fe, que en 1985 había vencido a Independiente, también de Tucumán, por 121 a 33. Además, los nicoleños igualaron el mayor goleo en un partido, que tenía Olimpia desde enero del 98. De yapa, esa noche por el lado de los regatenses Chahab hizo su mayor puntaje en la Liga al sumar 33 puntos (27 en el segundo cuarto) e Iglesias logró su máximo registro personal de asistencias con 13.En cuanto a los goleadores de ese encuentro, en Regatas a los 33 de Chahab (ver aparte) se le sumaron los 24 de Pasquinelli, los 22 del “Lunguito” Rodríguez, los 20 de Perriman y los 18 del juvenil Matías Loyola. Para Belgrano –conducido por Adrián Gómez-, Avent y Williams sumaron 13 cada uno.Regatas fue quinto en la primera fase con 18 victorias y 12 derrotas, quinto en la segunda en la A1 (5-9) y en los play-offs fue eliminado en la Reclasificación por Estudiantes de Bahía Blanca, que lo superó por 3 a 1. Por su parte, Belgrano –como era de esperarse- terminó descendiendo. En esa Liga apenas ganó seis partidos (cinco en la etapa inicial y uno en la segunda) y en los play-offs por la permanencia cayó 3-0 frente a Pico FC y 3-0 contra Independiente de General Pico, por lo que terminó bajando al TNA en medio de una de los peores desempeños que se recuerden de una institución en ese nivel.
El campeón en este certamen sería Estudiantes de Olavarría, luego de haber superado en la definición por 4 a 1 al Libertad de Sunchales que dirigía Daniel Maffei.

El goleador “inesperado”que tuvo el equipo nicoleño
Quien fuera el máximo goleador de Regatas y de la noche en esa victoria frente a Belgrano de Tucumán, Matías Chahab esa temporada disputó 41 partidos con el conjunto nicoleño, promedió 7.1 tantos y fue la última participación que tuvo en la “A” (antes había jugado dos campeonatos con Ferro como juvenil y también dos en el TNA con Lanús). Tras esa experiencia en el Náutico, el jugador surgido en Los Indios de Moreno partió para desempeñarse en el ascenso del básquet europeo y ya no volvió a jugar profesionalmente en la Argentina; ni a vivir en el país. De hecho, después de haber actuado en la C y en la D de Italia, tras haberse retirado de la práctica oficial se trasladó a Madrid, en donde reside actualmente y se dedica a la osteopatía.
En ese 2000, Chahab había sido campeón Sudamericano con la Selección Sub-21 que dirigía Rubén Magnano y en la que compartió plantel con Luis Scola, Martín Leiva, Gabriel Mikulas, Fernando Malara, Federico Kammerichs, Pedro Calderón, Diego Ciorciari, Diego Alba, Eloy Martín, Mariano Franco y Martín Aguirrezabala. Junto a varios de esos chicos –incluido Scola-, un año antes, en 1999, en el Mundial Juvenil, Chahab había integrado el combinado argentino que terminó cuarto, perdiendo en semifinales en la última bola con la España de Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, José Manuel Calderón, Felipe Reyes, nada más y nada menos.