Lo “clásico” no pasa de moda 


En un cierre acorde con esta serie de publicaciones que EL NORTE presentó a lo largo de la semana vinculadas con protagonistas de diferentes campañas de Regatas y a Belgrano compitiendo en el profesionalismo, el recuerdo hoy nos traslada a los primeros clásicos que el Náutico y el Rojo disputaron en la vieja Liga “B” en 1990. Y al último que animaron en la Liga Nacional en el 2004.



Facundo Mancuso
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La cuarentena –y sobre todo la ausencia de actividad oficial- me llevó a hundirme en el baúl de los recuerdos; del que ahora me cuesta salir. Sucede que en esa búsqueda de personajes, jugadores, equipos y campañas, me topé con lo mejor del pasado glorioso que tuvo el básquetbol nicoleño. Y no es nada sencillo desprenderse otra vez de esos momentos una vez que uno toma contacto con lo que San Nicolás vivió durante más de dos décadas, con sus dos más tradicionales representantes compitiendo entre los mejores del país (esto ocurrió desde 1988 con la llegada de Regatas a la “B” hasta el 2010, momento en el que Belgrano abandonó el TNA).
En ese contexto, decidí dedicarle esta semana a Regatas y a Belgrano, en un capítulo especial. Lo hice en una primera instancia al referirme a algunos nombres históricos (de otros, por ejemplo Julio Ariel Rodríguez, goleador histórico de los dos clubes ya me ocupé en otras oportunidades y lo volveré hacer a la brevedad). En Belgrano conté lo que significó Carlos Colla (con 451 presentaciones, es quien mayor cantidad de partidos jugó en la Liga Nacional) y me ocupé de destacar la incidencia histórica de Guillermo Gallo (protagonista de todos los ascensos que el club logró); y en Regatas realice semblanzas sobre Claudio Farabello (recordado por sus aportes en las mejores actuaciones de la institución en la “A”) y Teodoro Michalópulos (emblemático jugador del club y héroe del ascenso a la máxima categoría en 1992). Y por último resalté la figura del santiagueño José Fabián Small, quien vistió ambas camisetas y jugó en la ciudad por doce años (más identificado por cierto con Regatas, en donde registra 358 presencias como profesional, la máxima marca de la entidad). Y en el artículo de la edición de hoy –en un cierre acorde con esta serie de publicaciones- me aboco al recuerdo de algunos “superclásicos” puntuales. Del primero que jugaron Regatas y Belgrano en la vieja Liga “B” en 1990, al último que animaron en la Liga Nacional (fue en el 2004, cerrando la que fue la etapa más importante que vivieron los dos).
En la “B”Con Flor Meléndez como técnico (el puertorriqueño venía de dirigir a la Selección argentina en el Mundial de 1986, nada más y nada menos), Regatas pasó en 1987 del Provincial a la Liga “C” y de allí luego en 1988 a la “B”, habiendo contado en sus filas en ese proceso con Gastón Zagrodny, Roberto Maya, Alejandro Gallardo, Gustavo y Rubén Martín, Rogelio Spedalieri y Marcelo Mora, entre otros (luego se sumaron los americanos Carter y Dawney).Por su parte, unos años más tarde, Belgrano recorrió el mismo camino que su vecino. En 1990 –bajo la dirección técnica de Maffei- lograría el primero de sus ascensos, pasando del Provincial a la “C”, de la mano de Guillermo Gallo, Eber Tarico, Gustavo Lattanzio, Marcelo Armellini, los ex Regatas Gustavo Martín, Roberto Maya, Oscar Ingrata y Oscar “Bicho” Ferrieri, más Guillermo Calviello, Beto Díaz, Germán Juárez y Rodrigo Ghilardi. Y ese mismo año –con esa base y el arribo del estadounidense Zachary Cooper- alcanzaría el pase a la “B”, en donde a los pocos meses se darían –a estadios llenos- los primeros cruces con Regatas en una competencia ajena a la local.
Puntualmente, el que marcó el inicio de una riquísima historia se disputó un viernes 9 de noviembre de 1990, en las instalaciones belgranenses (reacondicionadas para la ocasión y con un flamante piso de parqué que se estrenó para esa velada). Belgrano salió a jugar con Gallo, Maya, Hernán Trentini (una de sus incorporaciones para ese torneo), Cooper y Gustavo Martín; y luego ingresaron Beto Díaz, Tarico, Brosky y Opezzo (otras dos caras nuevas). Su adversario en el quinteto titular presentó a Guillermo Marín (en la actualidad afamado empresario del deporte y el espectáculo), Waldemar Cardona, Michalópulos, Giaccone y Vanek (su extranjero). Además jugó Mallenaci en el elenco del rosarino Blas Álvarez. El ganador fue Belgrano, que se impuso por 78 a 77, en medio de una dramática definición. En efecto, Regatas ganaba por cuatro puntos faltando un minuto y medio para el final. El dueño de casa se acercó con un triple del joven rosarino Trentini y lo terminaría ganando gracias a dos simples convertidos por Gustavo Martín; pese a que Regatas tuvo el último tiro en las manos de Michalópulos.Cooper fue el goleador de Belgrano y de la noche con 23 puntos, seguido por Martín con 16 y Trentini con 15. Del lado de Regatas Michalópulos encabezó el goleo con 20 tantos, escoltado por Marín con 15, Vanek con 13 y Giaccone con 10.Treinta y cinco días después, Regatas en su cancha se tomaría revancha y vencería a Belgrano por 97 a 91, remontando en el segundo tiempo una desventaja de dieciséis puntos. A esa altura ya Regatas era dirigido por Pedro Escarain y se había sumado Barry Gardner en lugar de Vanek, aportando esa noche 30 puntos para liderar en ofensiva a los suyos (“Micha” contribuyó con 17 y Marín y Cardona con 14 cada uno). En Belgrano no fueron suficientes los 30 de Cooper ni los 23 de Gallo. En esa “B” Regatas dio pelea por el ascenso pero no le alcanzó en las últimas instancias ya entrado el ´91, mientras que Belgrano terminó logrando la permanencia, su objetivo para ese año.

Catorce años después
El último duelo entre los dos eternos rivales en la Liga Nacional se dio el lunes 7 de abril de 2004 y lo ganó Belgrano en “La Ribera”, resultado que le permitió entrar a los play-offs (eliminaría en la Reclasificación a Central Entrerriano de Gualeguaychú y luego sería superado en cuartos de final por Boca Juniors). Antes de ese choque, Regatas había perdido de local con Ben Hur de Rafaela y de ese modo se consumaba su descenso al TNA, después de once temporadas en la elite (jugaría cuatro en la segunda división hasta que descendió en 2008). Aunque no había mucho en juego, hubo tensión en la previa, ya que se temía por posibles agresiones de la hinchada de Regatas hacia el plantel (lo que sí había ocurrido tras la caída con Ben Hur). Fue por eso que ese encuentro se postergó en su fecha original y se jugó al día siguiente, ante un amplio operativo de seguridad. Belgrano –que dominó la segunda mitad de ese período de siete años en los que los dos coincidieron en la Liga- completó un año ideal contra Regatas al ganarle el cuarto clásico del certamen. En el que cerró la cuenta lo hizo por 87 a 81. El conjunto orientado por Pablo Dastugue (desde el 2009 DT de Regatas) contó con un reparto equitativo del gol y tuvo como hombres más productivos en ataque a Carlos Colla con 17 puntos, a su dupla de foráneos Williams y Field con 14 y a Julio Ariel Rodríguez y al por entonces juvenil Nicolás Ferreyra con 12. En el vencedor Colla, Rodríguez y los extranjeros jugaron desde el arranque junto a Iván Zuelgaray y más tarde ingresaron Pablo Rizzo, Sebastián Porta, Martín Trovellesi, Facundo Nuñez y Gregorio Eseverri. En Regatas –dirigido por Marcelo Richotti, quien había reemplazado a Horacio Castro a comienzos de ese año- los titulares fueron “Paco” Festa, Martín Müller, Pablo Fernández (su máximo anotador con 19 unidades), Ernesto Currat y el extranjero Demetrius Poles, y también fueron de la partida Small, Federico Carré, Alejandro Olivares y Muñoz. Ese fue el vigésimo noveno y último Regatas-Belgrano, Belgrano-Regatas en la “A”. Fue esa la última página de un libro que empezó a escribirse en 1990. Pero no la de una historia que se sigue escribiendo; y que, siguiendo ese curso, se seguirá contando.

El dato
Si se contabilizan los partidos entre sí sumando los del Provincial de Clubes, la vieja Liga “B”, la Liga Nacional y la Copa Argentina (lo que vendría a ser el “profesionalismo”), Regatas y Belgrano se enfrentaron en 47 oportunidades, con 25 victorias de Belgrano (diecinueve en la “A”, cuatro en la copa, uno en la “B” y uno en el Provincial) y 22 de Regatas (10, 6, 4 y 2, respectivamente). En definitiva, en el historial completo el Rojo se impone por haber sacado diferencias cuando se midieron en los clásicos de la máxima categoría (allí inclusive ganó los últimos cuatro que se jugaron). Lo curioso es que Belgrano ganó el primero allá por 1990 en la “B” y también el último, apenas hace unos meses en el Provincial, justo tres décadas después. Y en ambos cotejos fue su entrenador Daniel Maffei.

También en la Copa Argentina y en el Provincial de Clubes
Entre 2003 y 2007 también Regatas y Belgrano coincidieron en la Copa Argentina, enfrentándose al cabo de cinco años en dicho torneo preparatorio diez veces en total. El historial es muy parejo en esta competencia, en la que los regatenses prevalecieron en los dos enfrentamientos del 2003. En las restantes ediciones en las que se vieron las caras (2004, 2005, 2006 y 2007) ganaron un encuentro cada uno. Este campeonato de pretemporada –en el que jugaban tanto los participantes de la Liga como los del TNA- se disputaba entre agosto y septiembre. Había comenzado en 2002, aunque ese año los nicoleños no se cruzaron. En primera ronda el Rojo eliminó a Juventud Sionista de Paraná, mientras que el Náutico cayó ante Atlético Echagüe de la misma ciudad (el cual en la segunda fase dejaría en el camino a Belgrano posteriormente).
Entre el 2008 y el 2010 (año en el que la copa se dejó de jugar) ya no hubo clásicos. Y en realidad no los hubo fuera del ámbito local hasta el 2019, cuando volvieron a encontrarse en el Provincial de Clubes. Jugaron en tres ocasiones en la temporada, con dos triunfos de Regatas y uno de Belgrano (fue este año en “La Ribera”).