Transporte escolar, otro sector fuertemente golpeado por la pandemia


Días atrás, decenas de titulares de transportes escolares de Rosario se manifestaron en el Parque Independencia, en reclamo de asistencia económica del Estado por la falta de trabajo y el cierre de escuelas, a raíz de la cuarentena obligatoria por COVID-19. Alrededor de 60 dueños de Traffic y combis escolares se concentraron en Oroño al 1900, uno de los principales paseos públicos de la ciudad santafesina.

Los manifestantes reclamaron ayuda económica al Estado, ante la imposibilidad de trabajar por el cierre de escuelas, debido al Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio vigente por la pandemia. “Los titulares de transportes escolares no pudimos acceder al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), porque la Anses considera como patrimonio a los vehículos que utilizamos para trabajar”, manifestaron y agregaron: “No tenemos ingresos y ya acumulamos deudas por impuestos y servicios”.
La situación del sector se replica en cada ciudad. EL NORTE consultó a algunos transportistas escolares de nuestra ciudad, quienes confirmaron el difícil momento que atraviesan.
“Desde el 16 de marzo que no hay más clases en las escuelas, no se cobró más. Abril, mayo, no cobramos, y tampoco lo habíamos hecho –como es habitual– en diciembre, enero y febrero. Hasta que empiecen las clases en las escuelas no tendremos ningún ingreso, no podemos cobrar un servicio que no estamos pudiendo brindar. Hasta tuve que dar de baja el seguro de la combi, porque no lo puedo pagar. La situación es complicada, estoy pagando lo que puedo porque mi marido trabaja y tenemos un ingreso por su parte. Yo le había cambiado las cuatro cubiertas a la camioneta, las saqué con la tarjeta y estoy depositando para la tarjeta lo que puedo. Como soy categoría C de monotributo, no entro en el IFE. Ayuda no tengo ninguna. Al préstamo tampoco lo pedí porque como no estoy pagando el monotributo, tal vez no me lo dan. Y por otro lado, ¿cómo pagaría esas cuotas si dentro de un mes no voy a empezar a trabajar? Mis hijos no van más a Inglés, di de baja el club, todo lo que puedo achicar lo hago, y hay cosas que directamente no puedo pagar. No recibimos ninguna ayuda. Varios de nosotros hicimos la encuesta de la Federación de Comercio, pero no recibimos respuesta”, contó Analía en diálogo con este medio.

“Sobreviviendo como podemos”
Viviana por su parte, señaló: “El 16 de marzo dejamos de trabajar tras la suspensión de clases en las escuelas, no tenemos ningún tipo de ingresos. A veces ni calificamos para los préstamos ni para el IFE. Desde que empezaron las clases pudimos trabajar solo dos semanas. Los transportes escolares estamos sin trabajo. La Municipalidad lanzó una encuesta para los sectores más afectados, la respondimos, pero no tuvimos respuesta. Estamos sobreviviendo como podemos. Mi hermana y mi sobrino también se dedican a esto. Pagamos los servicios esenciales, suspendimos los seguros de las camionetas, todo. Se pagan los servicios y se puede comer. Nadie nos dio una ayuda. Económicamente nos organizamos como podemos, estamos subsistiendo con casi nada. No tuvimos ninguna ayuda. La estamos pasando muy mal, nadie te da una mano. Cuando se empiecen a liberar más las cosas, le pediré al Municipio que nos exima de los impuestos del transporte escolar. Cuando terminan las clases, así sucede porque no tenemos ingresos. Estos meses no trabajados es la misma situación. No sabemos cuándo van a empezar las clases. Cuando estas empiezan siempre hacemos las revisiones de las camionetas como corresponde, y siempre les compramos gomas nuevas, pastillas de freno. Son gastos grandes para nosotros, ahora no tenemos trabajo para pagar la tarjeta. No tenemos una representación mediante una Cámara. En algunos casos, cobramos marzo”.

Sin ayuda
En otro orden, Mara expresó a EL NORTE: “Creo que a todos nos pasa los mismo, no pudimos trabajar, solo 15 días este año. Nada de ingresos desde abril. Nadie se comunicó con nosotros. Suspendemos cosas, damos de baja... No podemos pagar muchas cosas porque nosotros ya veníamos de tres meses sin trabajar en el verano. Para trabajar en marzo, la Municipalidad nos pidió todo en regla: habilitación, seguro, impuestos. Todo eso se pagó en febrero. Hoy pedimos no pagar todos los impuestos que ellos nos cobran el tiempo que estemos sin trabajar por esta situación. Y solicitamos ayuda de algún tipo, no tenemos ninguna entrada, nadie nos pregunta. En algunos casos somos gente grande, de riesgo, respetamos la cuarentena”.
Asimismo, Gustavo manifestó: “En realidad nosotros no cobramos desde noviembre porque lo de marzo está gastado antes de comenzar el pago de arreglo de vehículos, habilitación municipal, seguro, mantenimiento en general. A marzo no lo contamos. No podemos llevar a otras personas porque no estamos habilitados para llevar a personas adultas. No tenemos butacas y otros requisitos. No pudimos entrar en el IFE ni en el crédito a tasa cero. Respondimos una encuesta de la Municipalidad a través de la Federación de Comercio, nos dijeron que nos iban a llamar cuando tuvieran algún resultado, pero no hemos tenido respuesta”.