Carlos Colla, un cordobés con tonada nicoleña


El “Caco” nació en Río Tercero y al llegar a San Nicolás en 1998 se convirtió en un emblemático jugador de Belgrano, en donde jugó diez temporadas de Liga Nacional. Desde hace dos décadas vive en la ciudad, por lo que ya es un nicoleño más andando por sus calles. Desarrolló una gran carrera como profesional y se retiró a los 45 años en 2014.



Facundo Mancuso
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Carlos Enrique Colla nació en Río Tercero, Córdoba, el 27 de abril de 1966 en pleno barrio El Libertador. Su vecindad con el club de la Fábrica Militar hizo que el más chico de la familia desarrollara todas sus actividades en las cercanías de su casa. Cuentan que por ser hijo de la directora, era el protegido de muchas maestras del ex colegio N° 483, en la actualidad Escuela General Manuel Nicolás Savio. Igualmente ya por entonces su simpatía y sus virtudes humanas lo distinguían del resto.
Eran épocas de pocos videos juegos, casi nada de computadoras, y muchos deportes; sobretodo muchos deportes sí. Según relatan, el "Caco" los probó a casi todos, sin sospechar que sus enormes virtudes y fundamentalmente su dedicación lo llevarían a convertirse en un respetado basquetbolista que durante más de veinte años se mantuvo compitiendo al nivel de los mejores del país.Inspirado tal vez en el camino que venía recorriendo ya dentro de las canchas su hermano Raúl “Poli” Colla, un joven Carlos se inició en el básquet a los 9 años en el Club Casino de Río Tercero. Allí abrazaría su pasión por la disciplina, en la que se mantendría activo por los siguientes 35 años.
En su extensa y exitosa carrera como profesional vistió los colores de Atenas de Córdoba, Olimpia de Venado Tuerto, Racing Club de Avellaneda y, fundamentalmente, los de Belgrano de nuestra ciudad, en donde militó desde 1998 hasta 2009. A los 44 años, en 2011, volvió a jugar en Juventud Sionista de Paraná, convirtiéndose en uno de los dos jugadores más longevos en actuar en la Liga Nacional a los 45, junto a Edgar Merchant, nativo de Detroit, Estados Unidos y nacionalizado argentino.Hizo su debut en la “A” en 1993 con Atenas, con el que fue campeón de la Liga Sudamericana y subcampeón de la Liga, perdiendo la final ante GEPU de San Luis (fue compañero de Marcelo Milanesio, Luis Villar, Luis “Chuzo” González, Ernesto Michel, Jervis Cola y Wallace Gordon Bryant). En total fueron catorce las temporadas que Colla disputó en la máxima categoría del baloncesto de la Argentina, totalizando 618 juegos. Allí se ubica en el puesto 26 entre los máximos goleadores históricos con 8313 puntos en 618 partidos jugadores y un promedio de 13.4 tantos por juego, superando a nombres de la relevancia de Sebastián Uranga, Luis Villar, Rubén Wolkowisky, Ariel Bernardini, Jorge Racca, Diego Logrippo, Martín Leiva y Alejandro Montecchia.
A sus mejores números los cosechó jugando para Racing (allí fue dirigido por León Najnudel y compartió el plantel con un joven Andrés Nocioni, aunque la Academia terminaría descendiendo). En esa campaña el “Caco” promedió 20.7 puntos (con 52% en dobles, 40% en triples y 84% en libres), 3.4 rebotes, 1.3 asistencias y 37.3 minutos en 54 encuentros.
Fue igualmente Belgrano el que más lo disfrutó, con diez temporadas en total (y 13.3 tantos de promedio)Colla está 41º entre los jugadores con mayor cantidad de presencias en la elite, es el décimo en libres convertidos (con 2248), el decimocuarto en libres ejecutados (con 2691) y en pelotas recuperadas (con 944). Además se ubica entre los veinte jugadores que más triples convirtieron (con 860). Y en una elección propia que realizó el diario La Voz del Interior de Córdoba ubicó a Colla en el puesto 68 entre los cien mejores jugadores de la historia de la competencia, cuna de la “Generación Dorada”.
Más allá de estas notables marcas, Colla también tuvo un destacado paso por la vieja Liga “B” y el TNA. Después de haber dado sus primeros pasos en Casino, actuó en Instituto, 9 de Julio, Banco de Córdoba, Mendoza de Regatas y Siderca de Campana. Y en esta divisional, fue parte del plantel de Belgrano, entre 2008 y 2009, dándose el gusto de compartir el plantel con su hijo mayor, Juan Cruz, quien por entonces era uno de los jóvenes valores que emergía de la cantera belgranense. En esos primeros años en los que sobresalió en este ámbito fue apodado como “el Pichi Campana del ascenso” por su enorme capacidad anotadora. Mucho tiempo después, ya para sus últimas apariciones de las canchas ese poder de gol se mantuvo, cuando para Automóvil disputó tres provinciales de clubes y varios campeonatos de Primera local con gran suceso (lo cual lo llevó a recalar en Sionista para jugar la Liga).
En su estadía en San Nicolás –en donde reside desde 1998 con su mujer y sus tres hijos- Colla también formó parte de la Selección Nicoleña de Mayores en distintos torneos zonales y provinciales, jugando solo por divertirse, como lo hacía en sus orígenes allá en Río Tercero. Más allá de que aquí pasó a ser un nicoleño más atendiendo todos los días junto a su señora, Dafne, el negocio familiar céntrico, a Colla en su tierra natal no lo olvidan y lo tienen muy presente. En mayo de 2008 durante la intendencia de Luis Brouwer de Koning fue declarado “deportista destacado de la ciudad de Río Tercero” como reconocimiento a su trayectoria y a su comportamiento, tanto dentro como fuera de la cancha; lo que siempre también se le destacó en San Nicolás.

Su paso por el TNA
Carlos Colla jugó en 9 de Julio, Instituto y Banco de Córdoba la vieja Liga “B”, de la que no hay registros estadísticos. Cuando ésta cambió su denominación y pasó a llamarse TNA desde la temporada 1992/93, el “Caco” ya había mostrado un gran nivel; el cual mantuvo en sus participaciones posteriores en la segunda categoría del básquetbol argentino. En efecto, con 21.8 puntos de promedio el escolta es el segundo máximo anotador en promedios de lo que es hoy la Liga Argentina (antes TNA). Totaliza 140 partidos entre Mendoza de Regatas (26.9 de media en la 93/94), Siderca de Campana (27.9 en la 95/96) y Belgrano (8.9 en la 2008/09), en donde jugó por última vez en la divisional con 42 años. En este rubro a Colla lo supera el ex Regatas Luis “Chuzo” González (23.5 puntos), un tirador de excelencia y un goleador nato. El alero fue el máximo anotador de la Liga Nacional en 1988 jugando para Echagüe de Paraná y unos años más tarde en el mismo club dejó su sello otra vez, pero en el TNA. Disputó tres temporadas antes de colgar las botas entre 1994 y 1997, para contabilizar un total de 2491 en 106 encuentros. Al podio lo completa Bruno Barovero (21.1), aún vigente y jugando en San Isidro de San Francisco, su ciudad natal, con el que venía promediando 17.4 tantos por juego antes de la suspensión de la competencia. Lleva 4218 puntos en esta división, en 199 presentaciones.
Como Colla, otro ex Belgrano se destacó por su poder de gol. Se trata del rosarino Pablo Fernández (también ex Regatas). El alero que fuera reclutado por el Rojo con edad de Cadete y que jugara 18 veces en la Liga Nacional con esta camiseta, se convirtió con el paso de los años en un histórico del TNA, en el que es el máximo anotador en actividad. Fernández pasó por Naútico Hacoaj (04/05), Echagüe de Paraná (05/06 y 06/07), La Unión de Formosa (07/08 y 08/09), Alma Juniors de Esperanza (09/10), Alvear de Villa Ángela (10/11); Huracan de Trelew (11/12), nuevamente Alvear (12/13), una vez más Echagüe (13/14), Monte Hermoso Basket (14/15), Hispano Americano de Río Gallegos (15/16); Hindú de Resistencia (16/17, 17/18 y 18/19) y en la actualidad milita en San Isidro de San Francisco (19/20). Fernández suma 6118 puntos, superando a Mario Sepúlveda (5640) y al camerunés Gastón Essengue (5374). Quien mayor cantidad de puntos reúne en el TNA es Matías Tomatis con 8178, seguido por Donald Chester Jones (7372) y por Julián Olmedo (6598).