Malestar de policías bonaerenses a causa de las largas jornadas de trabajo


Buena parte de la última camada de egresados de la sede San Nicolás de la Escuela de Formación policial Juan Vucetich ha sido derivada a prestar servicios en otras localidades del territorio provincial, algunos al Conurbano donde la circulación del COVID 19 es alta.

Como pagando derecho de piso, los nuevos agentes de la Bonaerense hoy no esconden el malestar que les produce estar conminados a largas jornadas de servicio y condiciones precarias no sólo en lo referente al alojamiento sino también a lo remunerativo.
EL NORTE ha dialogado con policías de la Fuerza provincial que, obviamente en off para evitar cualquier tipo de represalias, comentaron que se sienten destratados a causa de estar sometidos a múltiples y extensas tareas en medio de la exposición que supone circular por las calles en la pandemia. “Trabajamos más horas de lo que se debe y los días de franco son prácticamente inexistentes”, protestó una oficial nicoleña que presta servicios en una de las localidades del del conurbano bonaerense. La misma agente protestó por el no pago de horas extras. Algunos tienen servicios de 14 días consecutivos, cuenta otro oficial. Y tras ser «liberados» para que regresen unos días a San Nicolás a cumplir con la cuarentena y ver a sus familias, son llamados a prestar servicio nuevamente en otras ciudades.
La mayoría de estos oficiales es asignado a tareas fuera de las entidades bancarias, incluso hasta los fines de semana que permanecen cerradas y la circulación de gente es escasa. Trabajan durante varias jornadas sin tener un día de franco para descansar. El reclamo elevado a sus superiores no ha recibido respuesta aún, le advierten a este diario los oficiales que se presaron al diálogo. “Nos tienen a la espera, y tampoco nos aseguran ningún tipo de reconocimiento por las horas extras que estamos prestando”, afirma otro integrante de la Policía Bonaerense.
Los oficiales son alojados en acantonamientos donde no falta la comida, aunque en algunos lugares no tienen agua potable y deben costear de su propio bolsillo el agua para beber. También deben lavar su propia ropa. La situación de estos policías formados en nuestra ciudad se repite en agentes recién egresados de otras escuelas. Si bien desde el Gobierno provincial habían informado que la decisión de trasladar efectivos policiales en principio había quedado sin efecto, sigue la preocupación de algunos intendentes por personal que todavía se está trasladando.