Por qué el petróleo vale por primera vez negativo: -US$31


Una abultada extracción y un escaso espacio de almacenamiento por las pocas ventas ante el parate económico global lograron lo que nunca antes en la historia: que el petróleo se devaluara hasta menos que cero. ¿Bajará la nafta?

La cotizacion del barril de petróleo crudo de la variedad WTI cerró hoy en "menos" US$30,80 en la Bolsa de Nueva York, lo que marca un hito en la historia mundial: jamás se había depreciado tanto como para estar en valores negativos. Según datos proporcionados por la agencia Bloomberg, el barril de WTI para los contratos de futuros con entrega en mayo cerró la jornada con un precio US$49 más bajo que el viernes pasado, equivalente al 268,64%, hasta quedar en el "menos precio". Mientras tanto, en Europa, el barril de petróleo crudo Brent bajó 6,8%, a US$26,20.
El desplome de los precios de petróleo tuvo que ver con la caída de la demanda por la pandemia de coronavirus Covid-19, lo que generó un exceso de extracción y una escasez en los espacios de almacenamiento en las plantas productoras, en los ductos, en las destilerías, como en las bodegas de los supertanques: no hay a quién venderlo ni dónde ponerlo. Tanto es así que los inversores salieron hoy de los contratos que tenían para mayo, lo que obligó a los operadores a decidir si aceptan la entrega del petróleo o trasladan sus posiciones a otro contrato de futuros para un mes posterior. Pero la pandemia de coronavirus no es motivo suficiente para el US$-30,80 de este lunes. Al escenario se le suma la guerra de precios entre los países productores nucleados en la OPEP (incluida Arabia Saudita) y aquellos que están fuera del grupo, liderados por Rusia. La contienda entrará en una frágil tregua en mayo y en junio, con un recorte en la producción de unos 8,5 millones de barriles diarios.
Por su parte, Estados Unidos (que no forma parte de la OPEP) incrementó su producción de petróleo no convencional, o "shale oil", hasta que todas las plantas de almacenamiento disponibles en ese país estuvieron llenas. Se calcula que hay un récord de 160 millones de barriles almacenados en los supertanques de buques contratados por comerciantes de petróleo que no logran venderlos porque las refinerías bajaron el número de crudo que procesan por estos días. La cantidad de crudo estadounidense en el centro de almacenamiento en Cushing, Oklahoma aumentó un 9% en la semana del 17 de abril hasta llegar a alrededor de 61 millones de barriles. Una de las industrias que más se resintió por el desarrollo de la pandemia de coronavirus fue la del turismo, con sus aviones, cruceros y coches detenidos hasta nuevo aviso.
A ese factor se le suma que las economías de todos los países se vieron ralentizadas por la crisis, por lo que ya no precisan tanto combustible fósil. Con los precios del petróleo de Estados Unidos operando en negativo, lo que significa que por primera vez en la historia los vendedores tienen que pagar a los compradores para tomar futuros del petróleo.

¿Baja la nafta?
La respuesta es no. La caída del precio del crudo que altera al mundo es del WTI en las negociaciones a futuro. Primera aclaración: la Argentina toma como referencia al Brent, propio de Europa y orientado a la baja, pero con un camino distinto al primero. Los analistas insisten, además, en que la baja de hoy puede ser el repunte de mañana, porque no hay que hacer cálculos con base en papeles que están por vencer ni toman en cuenta la realidad del mercado físico del crudo, el que manda, a su vez, en los precios de las naftas y el gasoil. Lo mismo que hoy no vale nada cotiza a unos U$S20 para junio. En esta ocasión sucede que lo que pasa en el Río de La Plata, en el Golfo San Jorge o en Luján de Cuyo también ocurre en Cushing, Oklahoma, punto de entrega para los contratos de futuros. Como nadie consume y las empresas todavía producen, no hay allí lugar para almacenar. "Más allá de la caída de hoy, creemos que el impacto a la baja no va a ser inmediato en el precio del surtidor en la Argentina, aseguró Vicente Impieri, presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA). La política local tiene una relación particular con el valor del crudo.
"El contexto inflacionario y la carga impositiva del litro de nafta no permite una baja inmediata en el precio local de los combustibles en línea con lo que pasa con el barril internacional", estima el titular de Fecra.
La cuarentena desplomó la venta de combustibles a niveles inéditos. La demanda de gasoil cayó más del 50% y la de naftas, en torno del 80%, explicó el exministro de Energía, Juan José Aranguren, ante la consulta del diario La Nación. Las refinerías llevaron al mínimo su producción y están amenazadas con tener que parar.