Quedó inaugurada la muestra “Pobre-Rico” del artista español Ramón Picazo


Su trabajo es un juego donde lo perpetuo y lo efímero toman figuras únicas, en la exhibición del joven artista valenciano. La exposición «Pobre-Rico», consta de una selección de piezas del proyecto artístico @laboratoriodecalor. Se podrá visitar hasta el 20 de este mes.

Inaugurando la temporada 2020 en la Galería del Teatro Municipal (Maipú 22), se desarrolla a partir de hoy la muestra del artista español Ramón Picazo, por primera vez en Argentina. Su trabajo es un juego donde lo perpetuo y lo efímero toman figuras únicas, en la exhibición del joven artista valenciano. Se podrá visitar hasta el 20 de este mes. La exposición «Pobre-Rico», consta de una selección de piezas del proyecto artístico @laboratoriodecalor. Los espectadores pueden ver esta exposición donde aparecen una docena de obras realizadas durante su estadía en el país, y otras tantas elaboradas en España, reconfiguradas especialmente para la muestra en San Nicolás.
Todas las piezas son propuestas realizadas con tickets de compra, hechos con papel térmico, e intervenidos con calor. Funcionalidad, existencia, corporalidad, es una propuesta que corrobora lo fugaz del mundo moderno, “es un proyecto muy ecléctico, recoge tres líneas de investigación, la economía, religión y arte”, en cuanto a economía intenta revelar los problemas que arroja el capitalismo, y el sistema de consumo en masa.

Arte contemporáneo
Las extraordinarias composiciones, visualizan el sin fin de posibilidades que tiene el ticket como material artístico, un elemento efímero, símbolo de lo desechable, fugaz, un papel tan cotidiano como pasajero, que Picazo lo resignifica para contrastar cuestiones humanas intrínsecas de nuestra cultura diaria, tanto como históricas. “En 2014 comencé a intervenir tickets que encontraba en la calle, con calor hacía dibujos, los firmaba y los volvía a dejar en el sitio donde los había encontrado para que lo recogiera otra persona. Al final, descontextualizaba la obra artística, ya que no estaba en galerías ni museos, era un trabajo para la gente a pie, podían darle valor o tirarlo” sostiene el artista. “Finalmente, decidí conservar estas piezas, y empecé a hacer trabajos a partir de la obsolescencia programada, que es la esencia del ticket, para poder hacer una observación sobre los objetos que nos rodean. Y, como vienen preparados para que se rompan fácilmente y tengas que comprar otro”, una de las ideas que se tiene del arte, es que el arte es para toda la vida, el artista quiso contrastar esta premisa. “Mi idea es que la gente reflexione de por qué se compra un celular de 30 mil pesos, sabiendo que a los 3 años se va a romper. Va pasando el tiempo y la obra evoluciona, nunca se pierde del todo. Esto me remite a la magia que tienen los objetos que una vez que nos olvidamos de ellos, acaban olvidados en algún rincón, cambiando su color y hasta su textura”.


FOTO: DANIEL DORADO / EL NORTE.