Fetiche: particular obra de teatro con especial cercanía al público


Teatro en escena, protagonistas de este ciclo de febrero en un espacio especial de la ciudad, presentará hoy la obra “Fetiche”.La cita es hoy a las 21.00, en el Jardín del Bar Nicolino (Nación 231), dentro de la Galería Paseo del Solar, donde se llevará a cabo una nueva jornada del ciclo “Teatro de Miércoles”, que organiza Teatro en Escena.

En la primera de las jornadas se presentó la obra “Erótica”, con dos funciones a sala llena en el Auditorio Municipal. La segunda jornada el teatro se mudó a Nicolino donde se representó “Made in Lanús”, también con la capacidad del espacio colmada. Nicolino es un lugar muy especial con un jardín único en la ciudad, donde converge la intimidad y el encuentro propio de un café tradicional.

Hoy
El turno este miércoles será para “Fetiche”, que, con la dirección de Flavio Verandi, cuenta con las actuaciones de Lorena Mendoza, Mónica Lagar, Valeria Moreno, Jesuán Alcoba y Sebastián Tissera.“Desatando nudos”, “Ella y él” y “Cocineros” son las microescenas que conforman “Fetiche”.
Las producciones tienen introducción, nudo y desenlace como cualquier obra de teatro, pero con la característica de que ello sucede en un cuarto de hora y utilizando diferentes espacios de este lugar tan peculiar.
En Escena invita a una propuesta atractiva, diferente, cercana e inmediata, sin perder la verdadera esencia del teatro y en la cual se conjuga arte con entretenimiento y gastronomía. Las entradas populares se han fijado en un valor de $ 100, para que todos disfruten del arte local, pudiéndose reservar mesas al teléfono del bar: 336 4624186.

Los actos
La apertura comienza con “Desatando nudos”. Resultan ser espacios internos que atamos para desanudarlos, en posibilidades de acercamiento, cuando la soledad no es una opción.Acto seguido llega “Ella y él”. En el día de su cumpleaños esperan invitados que nunca llegan. Son solo los dos, y la hostilidad cara a cara.Para finalizar, cierra el turno “Cocineros”.
En esta sección de la obra, se habla de dos particulares cocineros que nos deleitaran con sus exquisiteces, mientras pondrán en juego la relación íntima entre la comida y el sexo.
La propuesta genera, por la cercanía de los actores, una sensación de proximidad voyeurística. Y ese carácter performático vuelve a la experiencia una sensación muy original.
En Fetiche, microescenas, el espectador llega a sentir las respiraciones de los actores, se siente dentro de la escena al reducirse la distancia con los intérpretes.En esta propuesta, lo efímero prevalece sobre lo duradero; lo íntimo, sobre lo público. No esperemos un escenario convencional, ni butacas ni acomodadores. Pero una cosa sí: las obras representadas tienen un formato tradicional, no se trata de ninguna performance ni de improvisación. Todas las historias tienen su introducción, nudo y desenlace, y requieren un guion previo. El microteatro es como el cortometraje al largometraje, o como el cuento a la novela, o como un haiku a la poesía.