Uniformes escolares subieron este año entre un 15 y un 25%


Como todos los productos, tanto de industria nacional como importados, los uniformes escolares aumentaron sus precios y no se salvaron. En comparación al año pasado, los distintos comercios de indumentaria coinciden entre 15 y hasta 25 por ciento de incremento en las distintas prendas. Esto se debe a que están atados a los precios de las telas, que van en constante aumento.


Manuela Fernández Nessi
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

La próxima semana comienza la venta fuerte para los comercios de indumentaria escolar. En San Nicolás, existen unos 10 locales de venta original, con bordados de cada institución, mientras que los guardapolvos pueden conseguirse en distintas casas de ropa, que disponen de ofertas para que los padres que caminan buscando precios económicos puedan acceder a lo que necesitan sus hijos.
Los chicos son los protagonistas del movimiento comercial de las próximas semanas, como lo fueron en la época festiva durante diciembre; ahora es el turno del comienzo de clases. Útiles, mochilas y uniformes, desvelan los bolsillos de los padres.

¿De qué precios hablamos?
EL NORTE realizó un sondeo por los principales comercios del centro de la ciudad, y en el análisis, la estadística arrojó un incremento que oscila entre un 15 y hasta un 25 por ciento más, respecto al pasado 2019. Sin embargo, los aumentos están atados “a los valores de las telas, es por eso que hoy tenemos un precio para, por ejemplo, una chomba de piqué, pero puede cambiar en cuanto nos lleguen listas nuevas”, confió a este medio la dueña de Good (Italia 57), un local de más de 15 años de experiencia en el rubro. Vamos a personificar un ejemplo para tener una idea aproximada de cuánto vale vestir a un niño que comenzará el ciclo lectivo en marzo. Los talles varían, hay tamaños para el jardín, desde los dos años, hasta el talle 16 para los más grandes.
Las diferencias de precio entre el más pequeño y el mayor pueden ser entre los 200 y 300 pesos, según la prenda, no mucho más. Si pensamos en un niño de unos 10 años, que necesita como mínimo una bermuda, una chomba, un pantalón deportivo, una remera y un par de medias, decimos que los padres gastarán a partir de 3300 pesos. Sumamos zapatillas, segundas prendas y abrigos.
Por lo general, la compra es por dos, “inevitablemente deben llevar más de una sola remera o un solo pantalón, ya que no alcanza para usar en una semana, los chicos se ensucian mucho”.¿Qué precios calculamos? Un buzo estampado varía entre 780 y 1000 pesos. Una bermuda lisa parte de 600 pesos hasta 800. Una chomba de piqué puede costar 790 hasta 1050 pesos en talle XL. Una remera común de algodón vale 490 hasta 790 pesos la más grande, mientras que las de piqué cuestan a partir de los 590 pesos.
Los shorts varían entre 450 y 690 pesos. Para un solo alumno, con dos cambios de ropa, teniendo en cuenta la deportiva y la formal, hablamos de un total de 7000 pesos, aproximado, luego llegará el turno de los abrigos. Los guardapolvos se consiguen a partir de los 600 pesos y pueden llegar hasta los 1200 pesos o más.
En negocios económicos hay remeras blancas lisas desde 350 pesos, y pantalones azules sin estampa que parten de los 590 pesos en adelante. Ambos conjuntos por dos, más medias, son unos 2000 pesos, pensando únicamente en la temporada de verano. A estos números, sumemos un calzado de preferencia, los más comunes suelen estar rondando los 1500 pesos, económicos. Vestir, comprar los útiles, todo un desafío para no dejar el bolsillo pelado antes de fin de mes.

Movimiento comercial
“En los últimos años, la diferencia principal que observamos, en cuanto a hábitos de consumo, es que los padres compran lo necesario. Si antes llevaban tres remeras, hoy compran dos; si compraban dos, hoy compran una. Además, usan mucho los uniformes de los hermanos. Sin embargo, este año la venta se adelantó, ya desde enero estamos vendiendo bien, y por ahora podemos decir que la venta viene bien”, aseguró el dueño de otro local en calle Pellegrini.
La vendedora de Good reveló que tienen algunas ofertas para los productos de invierno: “En este momento la gente compra los uniformes de verano, lo que necesitan para el comienzo de clases. Estamos vendiendo a buen precio las camperas, por ejemplo, porque es parte del stock del año pasado. Cuando tengamos que confeccionar las nuevas, el valor subirá porque ya las fabricamos con los costos de las telas actualizados”, dijo y consideró respecto a las ventas, en línea con otros negocios: “Van bien. A diferencia de otros años, para esta época hoy ya tenemos un flujo de venta aceptable, muchos se han anticipado y han comprado en diciembre o enero, mientras que otros años esperaban a último momento. Esperemos que siga así”.
Muchos clientes optan por reservar meses antes del inicio de clases y “congelar” los precios, “sobre todo los primerizos. Los que tienen más de un hijo le van pasando parte de la ropa de los hermanos”, marcó sonriendo la vendedora, al tiempo que aclaró: “Ni siquiera nosotros sabemos los precios que van a llegar, cada semana tenemos nuevos avisos de la textil y ahí nos enteramos de cuáles son los costos actualizados”.
Los comerciantes aseguran que no trasladan todo el aumento al precio del producto, sino que absorben parte de él renunciando a su ganancia y achicando gastos, como sucede desde hace meses, en casi todos los rubros. “Si tendríamos que marcar lo real, llegamos a precios irrisorios que el cliente no puede pagar”.
Las promociones con efectivo y tarjetas están, algunos locales los realizan, pero no todos. En Good, por ejemplo, hay un 12% de descuento en efectivo, un 5% con tarjeta de débito y tres cuotas sin interés para el precio de lista. Además, tienen descuentos con algunos bancos. Se las rebuscan para que funcione para todos, entendiendo que el valor es elevado para los que deben vestir a más de un hijo.