La jubilación digital docente, a la espera de cambios que la agilicen


A mediados del año pasado, la gestión educativa provincial de María Eugenia Vidal lanzó “la jubilación digital” presentándola como un nuevo y ágil trámite para acceder a la jubilación docente en un plazo no mayor de 120 días y el cobro del premio docente dentro de los 6 meses. Sin embargo las cosas no resultaron como se plantearon.

En mayo del año pasado, la Dirección General de Cultura y Educación lanzaba lo que se llamó “la jubilación digital” y lo planteaba de la siguiente manera: “La jubilación digital es el procedimiento mediante el cual se solicita el inicio del trámite jubilatorio. Este trámite agiliza los plazos de tramitación y evita traslados innecesarios ya que puede realizarse desde cualquier computadora. Para iniciar su solicitud debe cumplir con los requisitos fijados por ley para acceder al beneficio jubilatorio, para la jubilación digital, se utiliza la modalidad cierre de cómputos, esta modalidad tiene como ventaja que el agente trabaja hasta el momento en que se le otorga el beneficio y cobra su sueldo hasta el cese y al mes siguiente comienza a percibir el beneficio jubilatorio sin perjuicio económico. Además en el supuesto de no cumplir algún requisito y que su trámite sea rechazado por el IPS, continúa trabajando hasta cumplimentar el requisito y al momento de cumplimentarlos vuelve a iniciar del mismo modo. Este trámite tiene un plazo máximo de tramitación de 120 días y todas las instancias del mismo se notifican al solicitante a su correo abc. En el caso de tener un gestor puede incluir un mail de contacto y le llegarán las notificaciones por esa vía.
La resolución de cese le será notificada y aquellas personas que cumplen con los requisitos cobran la retribución especial (premio) en su cuenta sueldo de acuerdo a la normativa vigente. Si eligiera la modalidad renuncia ordinaria deberá hacerlo entre 30 y 60 días antes de la fecha de cese”.

Interesante y auspicioso
Este anuncio e implementación que en primera instancia parecía muy auspicioso en los hechos no alcanzó lo planteado. Era auspicios porque “la retribución especial” a la que se hace referencia es lo que se denomina comúnmente “premio docente”. Se trata de una suma que oscila entre 4 y 6 sueldos que se perciben al jubilarse por el día 31. En la actualidad el premio llega al bolsillo del docente entre uno y tres años después (salvo que le de la gestión de cobro a algún estudio de abogados de La Plata, con lo cual se acorta el tiempo pero hay que abonar los correspondientes honorarios). Pero como se paga al valor del último sueldo percibido en actividad al llegar al bolsillo del docente lo que en principio podría haber sido una interesante suma de dinero queda muy desvalorizada por la inflación. Pero en realidad y hasta el momento la mayoría de las jubilación digitales presentadas quedaron atascadas es decir que difícilmente alcanzaron la instancia del pago del premio porque no se concretó la jubilación. Los que pudieron y los que esperan Como la jubilación digital no contemplaba en su diseño a los docentes que tenían desempeño en ambas gestiones (pública y privada) sólo éstos pudieron seguir presentando las declaraciones con el método tradicional alcanzado su jubilación en tiempo y forma. Por el contrario los que era “puros” de gestión pública estaban obligados a presentar la documentación por el sistema digital y quedaron sumidos en la incertidumbre. Habrá que ver durante febrero si se producen novedades en este tema que genera ansiedad en muchos docentes en condiciones de acceder a su jubilación durante los próximos meses.

Difícil situación del IPS
Recordemos que Eduardo Santín, un dirigente radical fue designado como nuevo titular del IPS, graficó la difícil situación financiera que atraviesa el organismo y envió tranquilidad a los empleados de la provincia: “No vamos a cambiar la ley, asi que no tengan apuro para jubilarse”, dijo. El nuevo titular del Instituto de Previsión Social de la Provincia (IPS), Eduardo Santín, les trasmitió tranquilidad a los empleados estatales asegurando que “no se modificará” la ley de jubilación en la provincia. Por eso, les pidió que aspiren a retirarse laboralmente con la mayor cantidad de años de aporte posible. Ese pedido responde a la difícil situación financiera que hoy tiene el Instituto, con un déficit de 20 mil millones de pesos. Las razones para Santín fue la gestión de María Eugenia Vidal. “Tuvimos una caja con superávit durante 26 años y en los últimos cuatro años, la chocaron. La última gestión lo que provocó es una estampida de la cantidad de gente que se ha jubilado, porque generó pánico que les dijeran que iban a cambiar las condiciones para jubilarse”, explicó el dirigente radical y ex diputado nacional detalló que, por el otro lado, se congeló las vacantes de personal de la provincia, así como también se tomó personal como monotributista. “Esto ha cambiado la relación activo-pasivo y ha hecho que la caja no solo haya liquidado todas las letras que tenía sino que terminó con 20 mil millones de déficit”, contó Santín.
Ahora, en vista del desafío que le representará hacerse cargo de un IPS en ruinas, delimitó los principales objetivos: “Primero hay que darle la tranquilidad a los trabajadores de la provincia de Buenos Aires que no vamos a cambiar la ley, asi que no tengan apuro para jubilarse”. Santín recordó que en el régimen del IPS, “si uno está más años aportando y trabajando, su jubilación mejora”. “Por eso, lo primero que queremos trasmitir a todos los empleados de la provincia, de los municipios, de las escuelas, de la justicia, es que no hay apuro para jubilarse. No venimos a cambiar la ley, no venimos a cambiar la edad jubilatoria, no vamos a cambiar la fórmula de cálculo”, repitió el ex legislador nacional. Para el nuevo titular del organismo estatal, el desguace del IPS responde a intereses ocultos. Para Santín, se busca “hacer creer que los sistemas previsionales en manos del Estado, son una pérdida de plata”. “Entonces buscan que estos sistemas exploten para que después se puedan administrar de forma privada”, apuntó. “Hay que trabajar para que aquellos que son monotributistas puedan pasar a planta, y aporten al IPS y se puedan jubilar un día en una caja buena. Y aquellos que todavía no se jubilaron, que apuesten a jubilarse con el 70 o el 82% se queden algunos años más en la provincia trabajando, porque lo necesitamos”, sostuvo Santín.