El fiscal Tempo confirmó que hay un prófugo por la golpiza en patota en Ramallo


El fiscal Ariel Tempo, a cargo de la investigación, confirmó que hay tres detenidos y un prófugo en la causa por el ataque en patota a Javier Ferreira, quien continúa en grave estado. Además, detalló la situación procesal de los imputados, que podrían recibir penas mínimas de cuatro años.

El fiscal Dr. Ariel Tempo, a cargo de la causa por tentativa de homicidio de Javier Humberto Ferreira, dio detalles de la investigación. El hombre permanece en grave estado, internado en terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica en el Hospital San Felipe. “El estado es delicado, se encuentra entubado con asistencia para respirar; la situación es realmente crítica”, detalló. Sobre los detalles de la causa, contó cómo se originó la pelea: “La discusión ocurrió en una fiesta, en una casa de familia, entre la víctima y unos jóvenes, que terminó con una pelea en la vía pública. A unas cuadras de allí, entre cuatro y cinco jóvenes comenzaron a tirarle cosas, hasta que cae al piso y comienzan a golpearlo con patadas y un hierro. Por la gravedad de las lesiones, los médicos de la ambulancia decidieron directamente trasladarlo al San Felipe, donde está ahora internado”, afirmó.
Si bien la familia denunció que el grupo era de ocho personas, el fiscal sostiene que intervinieron menos. “Son cuatros los imputados y una femenina”, confirmó. “Esto surge de las pruebas que recabamos, entre videos y fotos que encontramos sumado a los dichos de los testigos, son cuatro masculinos y una femenina los imputados. Tres están detenidos y uno prófugo. La mujer quedó en libertad por disposición del juez de Garantías. Además, confirmo que todos los imputados son oriundos de Ramallo. La carátula es tentativa de homicidio.
Según el Dr. Tempo: “Estamos evaluando y monitoreando la evolución de la víctima. Estoy día a día actualizando la información médica y ver si podemos obtener su declaración testimonial, pero su estado es crítico”. Luego diferenció este caso del ocurrido en Villa Gesell, donde en características similares, un joven perdió la vida tras un ataque en grupo de unos rugbiers. Consultado si la situación de que sea una patota la que agrede, la cantidad de personas es un agravante para el delito a imputar. “En ese caso, el de Villa Gesell, el agravante del homicidio se da porque la víctima fue golpeada a traición, no por la cantidad de personas. De allí que radica la carátula de homicidio por alevosía”, explicó. Según señaló, la pena mínima por tentativa de homicidio es de cuatro años. Además, destacó la importancia en la investigación del uso de las cámaras de seguridad del municipio. Sostuvo que “varias cámaras de seguridad permitieron el seguimiento de un automóvil, un Fiat Uno de color azul en el cual escaparon los agresores luego de la golpiza. Tenemos realizado un mapeo y seguimiento de su trayectoria desde el lugar del hecho hasta el domicilio del titular del auto; hay varias cámaras que han tomado la secuencia de ese vehículo por la vía pública y también cuando descienden los autores del hecho. Hay, además, testigos que han aportado algunas fotografías, que permiten identificar tanto al conductor del vehículo como a los pasajeros".
El funcionario judicial mostró su preocupación por el incremento de la violencia en este tipo de casos. “Vemos que en los delitos más leves hay un nivel de violencia que antes no veíamos, me refiero a peleas entre vecinos o familiares, donde se termina utilizando cualquier elemento contundente que está a mano para causar lesiones que sean más graves de lo que uno pueda provocar con los puños. Lo vemos incluso con el personal policial, que cuando tiene que intervenir en ciertos casos terminan siendo agredidos con una violencia que antes no la registramos. La policía ha perdido el respeto que se merece”.