“En un año y medio, vuelvo”


Así de categórico fue Emiliano Vecchio al referirse a su futuro futbolístico y sus deseos de jugar sus últimos años en Defensores de Belgrano de Villa Ramallo. “El Gordo” estuvo jugando hasta fin de año en Arabia Saudita y actualmente está participando de la pretemporada que está llevando adelante el equipo de Héctor Storti. Ya en las próximas horas decidirá qué será de su futuro: “Tengo dos ofertas de Dubai y una de Estados Unidos, así que estamos estudiando cuál es la mejor opción y luego decidir”, dijo a EL NORTE.
Con 31 años recién cumplidos, Emiliano sostiene que se siente bien para continuar jugando en el exterior, pero de igual manera ya está pensando en regresar a Defensores. “ Acá la paso muy bien con todos los chicos, aparte a algunos de ellos los tuve de compañero cuando ascendimos y el primer año en el Federal A, así que junto al cuerpo técnico me hacen sentir uno más. Ya le dije a Darío -por Darío Paoloni, el presidente de la subcomisión de fútbol de la institución- que en un año y medio me vengo a jugar acá”, aseguró en medio de la charla con EL NORTE. Tan amable y jovial como en el momento de partir a Unión Española de Chile, Vecchio siente a Ramallo como su hogar -de este lugar es su esposa- y en cada período de vacaciones que su carrera le permite tener, él viaja de visita. “Vengo a visitar a la familia de mi señora, a los amigos, y la paso bien”, dijo contento.
A pesar de su corta edad tiene una larguísima trayectoria en el fútbol, ya que debutó en la primera división de Rosario Central cuando tenía 16 años. Posteriormente y sin haberse afianzado en primera, viajó a España a probarse en el Real Madrid de España, pero al no tener pasaporte comunitario terminó recalando en el ascenso de ese país. Luego de esta experiencia europea regresó a Sudamérica al ser adquirido por el Corinthians de Brasil, pero allí no llegó a jugar. Regresó al país, estuvo unos meses libre, y en ese momento llegó Defensores de Belgrano a su vida. Participó de una prueba de jugadores libres que provenían de la ciudad de Rosario y a los pocos minutos Osvaldo Diez - entrenador del equipo por esos días - y Héctor Storti - el comodín del club - ya habían decidido que el “gordito” que la rompía se tenía que quedar. Al año siguiente obtuvieron el ascenso al Federal A y en esa primera experiencia en la categoría Defensores fue un gran protagonista - contaba con un Vecchio intratable para los equipos rivales y ya era un serio candidato al ascenso - pero llegó una oferta para partir a la Unión Española de Chile. A partir de ese momento comenzó un raid por diferentes clubes de Sudamérica y oriente: Unión Española, Colo Colo, Qatar Sports Club, Santos de Brasil, Al-Ahli Dubai de Emiratos Arabes Unidos y Al Ittihad de Arabia Saudita.