El 24 de Marzo mueve el país


En el día de un día del nuevo aniversario del último golpe de Estado cívico militar en la Argentina, las movidas en la región se multiplican. Desde movilizaciones en las grandes ciudades hasta intervenciones artísticas de lo más variadas. Organizaciones, instituciones, colectivos y ciudadanos autoconvocados desfilarán por las principales calles argentinas. La plaza de Mayo será, una vez más, cuna de miles de almas que se enlazarán en una marea para recordar los 30.000 detenidos-desaparecidos. El genocidio, las masacres y violaciones producidos a los derechos humanos desde 1976 durante todo el proceso, serán recordados. Se alzarán las banderas, destacándose las caras de los que nunca volvieron.


Manuela Fernández Nessi
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¿Qué pasó? Revisar la historia, para no repetirla. El 24 de marzo de 1976 no fue un día más en la historia argentina. Las Fuerzas Armadas de nuestro país usurparon el gobierno, destituyeron a los gobernadores de las provincias, disolvieron el Congreso Nacional y las Legislaturas Provinciales, removieron a los miembros de la Corte Suprema de Justicia y anularon las actividades gremiales como así también la de los partidos políticos. En conclusión, clausuraron las instituciones fundamentales de la vida democrática. Algunos ciudadanos e investigadores definimos al golpe como cívico-militar, porque entendemos que los militares no actuaron solos. La adhesión de diversos grupos de la sociedad, como ser sectores con gran poder económico, grupos conservadores y medios de comunicación afines, consideraba que una dictadura era necesaria para organizar el país. De esta manera, se desarrollaban acciones de control, disciplina y violencia nunca vistas sobre la sociedad. Así también, tomaban decisiones económicas que privilegiaban el ingreso de mercancías desde el exterior por sobre la producción de nuestro país. Miles de trabajadores de nuestras fábricas perdieron su trabajo. Esta situación fue acompañada por campañas publicitarias que intentaban convencer a la población de que la industria argentina era mala y de baja calidad. Asociaba lo exterior como lo bueno, lo interesante y deseado, ocultando que en esa postura, miles de argentinos quedaban sin trabajo.
Por otro lado, los sucesivos miembros de la Junta Militar y diversas empresas asociadas, solicitaron grandes sumas de dinero al exterior en carácter de préstamos. Ese dinero incrementó la deuda externa del país de una manera inédita: de 8 mil a 43 mil millones de dólares. Finalmente, por decisión de la misma dictadura, esta suma se convirtió en deuda pública, es decir en deuda que debieron pagar todos los argentinos. Para concretar, se tomaron distintas medidas financieras y administrativas que hicieron del Estado un espacio de desinversión en salud, educación y vivienda. Empeorando las condiciones de vida de la gente, aumentando la pobreza y la exclusión social. El gobierno de facto fue integrado por una Junta Militar que reunía a los máximos jefes de las tres Fuerzas Armadas, el ex general Jorge Rafael Videla por el Ejército, el ex almirante Emilio Eduardo Massera por la Marina y el ex brigadier Orlando Ramón Agosti por la Aeronáutica. Según el último informe de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, a 43 años del golpe hay 892 personas condenadas, poco más de un genocida preso por cada Centro Clandestino de Detención. Entre ellos, sobresalen agentes de las fuerzas represivas, algunos pocos representantes de la Iglesia Católica y prácticamente ningún responsable civil. Las formas más atroces y sistemáticas de violencia, fueron las principales herramientas de disciplinamiento. Las violaciones y crímenes de lesa humanidad, no bastaron. La apropiación ilegal de cientos de bebés y el posterior robo y sustitución de sus verdaderas identidades, formó parte también, de este plan sistemático de la dictadura.

Memoria, movida local
En este marco, la Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás convoca a todos los vecinos de la ciudad, como todos los años, a construir la conmemoración del 24 de marzo colectivamente. “Es un día propicio para dialogar sobre las marcas del autoritarismo y la necesidad de transformar con Memoria, Verdad y Justicia el presente sobre lo que representa ese histórico Nunca Más” expresó Anabel Longionotti, presidenta de la mesa local. Será un encuentro en Parque el San Martín, con poesía, música, canto y palabras que reivindiquen a los 30.000 detenidos desaparecidos, a las grades Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto a ex presos políticos y familiares víctimas del terrorismo de Estado, desatado de forma aterradora sobre el pueblo por la última dictadura cívico militar.
Hoy, domingo 24, a las 15:30 con banderas argentinas, en el parque que lleva el nombre de nuestro Libertador San Martín, quedan todas las organizaciones sociales, sindicales, políticas y ciudadanos en general, invitados.
Manuel Gonçalves Granada, nieto restituido. Nació el 27 de junio de 1976 en San Nicolás de los Arroyos. Manuel pudo conocer su historia y reencontrarse con su familia biológica. Su madre Ana María fue asesinada en la ciudad el 19 de noviembre de 1976, junto a ella se encontraba él, hijo Manuel, quien salvó su vida gracias a que su madre lo ocultó en un ropero. El niño fue llevado con graves problemas respiratorios al hospital de San Nicolás donde permaneció internado durante tres meses con custodia policial. El 15 de febrero de 1977, el Juzgado de Menores dio a Manuel en adopción al matrimonio Novoa sin efectuar ninguna averiguación sobre su familia biológica. Debido a una diferencia de fechas entre la denuncia que su abuela materna había presentado en Abuelas de plaza de Mayo y la fecha real de su desaparición, la investigación se encontró detenida por mucho tiempo. El Equipo Argentino de Antropología Forense EAAF localizó al joven en 1995 y realizó los análisis inmunogenéticos que confirmaron su verdadera identidad. Hay tres cadenas perpetuas por los crímenes de la masacre de la calle Juan B. Justo, ocurrida el 19 de noviembre de 1976 en pleno centro San Nicolás. El único sobreviviente es el nieto restituido Manuel Gonçalves Granada, que tenía cinco meses de vida. En el operativo las fuerzas conjuntas del Ejército, la Policía Federal y la policía bonaerense asesinaron a la mamá de Manuel, Ana María del Carmen Granada; a Omar Darío Amestoy y María del Carmen Fettolini, junto con sus dos hijos, Fernando y María Eugenia Amestoy, de tres y cinco años, quienes murieron por los efectos de los gases lacrimógenos.

Palabras de Manuel
No ha sido fácil para los organismos de derechos humanos durante los actuales años del macrismo. El cambio de gestión, incluyó un importante cambio de lenguaje. Difícil de digerir y de abordar por los organismos de derechos humanos. “Respetando la legitimidad de un gobierno democrático, hemos discutido más de una vez. Cuando funcionarios del gobierno actual, plantearon miradas negacionistas sobre lo que ocurrió en Argentina en la última dictadura cívico militar, o sobre la función de Abuelas de Plaza de Mayo, defendimos nuestra voz” Expresa Manuel, y destaca “seguimos luchando para que continúe funcionando este símbolo de la sociedad argentina y del mundo, los pañuelos blancos. Fuera del plano local, es muy reconocido el trabajo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo”. En los últimos años, cuenta Manuel que tuvieron que retroceder, peleando por cuestiones que ya estaban discutidas y ganadas. El Estado argentino tiene una obligación en la búsqueda de los nietos y nietas, por su parte Abuelas tiene una participación activa y preponderante, porque el mayor porcentaje de las personas que dudan de su identidad, recurren a ellas. Hay siempre un trabajo que debe articularse entre la ONG y el Estado. Manuel es miembro de la Comisión Directiva de las Abuelas de Plaza de Mayo, e integra la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad CONADI, donde trabaja. Conoce en detalle los dos sectores. Abuelas no es su trabajo, pero sí su lugar de pertenencia, gracias a ellas recuperó su identidad. Desde CONADI tiene posibilidades de ver cómo la lucha de Abuelas construyó un compromiso batalla peleadas día a día, para que no haya un solo retroceso. Faltan muchos nietos por restituir, las abuelas están grandes y son más de 300 jóvenes los que aún viven sin saber su verdadera identidad.
Acompaña Manuel esta lucha diaria, el tiempo pasa y la memoria debe estar en alto. “Hay que transitar el camino de la verdad, después cada uno elige qué hacer con su propia historia, pero es preciso conocer el origen, sin mentiras” concluye el nieto restituido por Abuelas. San Nicolás La justicia nunca fue un lugar fácil para esta lucha. En cada una de las sentencias que se han logrado, hubo mucho trabajo de familiares y los organismos. “Hay personas muy valiosas que han ayudado mucho desde jueces a fiscales y abogados, pero es cierto que hay una parte difícil con algunos jueces federales, con quienes es complicado articular o impulsar con fuerza causas muy importantes en todo el país”.
El caso de Manuel es un ejemplo de esto, el juez Villafuerte Ruzo en San Nicolás tiene en su órbita las causas sobre sus padres. Los asesinos, fueron juzgados. Pero la causa por la ilegal adopción, avanzó poco. “Estoy pendiente de lo que sucede con esta causa, ya que es un tema que me gustaría cerrar” revela Manuel y destaca que es un tanto insultante, que pasados tantos años, tenga que sentarse en la justicia para no ser escuchado. Entendiendo que quieres reciben las denuncias, no dimensionan lo que significa, después de 43 años, ser víctima de terrorismo de estado, esperando justicia. Otra marca de la escena local, es el asesinato al obispo tercermundista Carlos Ponce de León, asesinado en un dudoso choque en la ruta provincial. La causa está frenada. La historia exige Memoria, Verdad y Justicia. Hoy el país se levanta en marchas y banderas, en arte y música, para recordar, resignificar y seguir exigiendo verdad y justicia.