Las escuelas deberán considerar varios aspectos para la asistencia a clases presenciales 


Un documento recientemente emitido por la Provincia aúna criterios y establece modos de organización. Este lunes fue recibido en el orden local. “Por estas horas se está avanzando en la planificación institucional que es propia de cada establecimiento. Hoy llegaron indicaciones más precisas, ya que demanda una gran complejidad”, indicó Eleonora Mangialavori consultada por EL NORTE.


El próximo lunes comenzarán las clases en territorio bonaerense, aunque por el momento las escuelas contaban con pocas directivas en torno a cómo deberá organizarse el retorno seguro a la presencialidad en contexto de pandemia de COVID-19. EL NORTE consultó a la Inspectora Jefe Distrital de Gestión Pública Eleonora Mangialavori. Un documento recientemente emitido por la Provincia aúna criterios. Ayer fue recibido en el orden local. “Cada escuela tendrá su particularidad. Por estas horas, se está avanzando en la planificación institucional en función de lo que describe el anexo II de la resolución 63/20 del Plan Jurisdiccional de regreso seguro a la presencialidad. La aplicación es propia de cada establecimiento. Las escuelas vienen trabajando en el diseño desde diciembre del año pasado. Hoy llegaron indicaciones más precisas, ya que demanda una gran complejidad”, expresó.

Organización
Según el documento oficial que regirá las clases en escuelas de gestión pública y privada, la organización de los grupos de estudiantes se dará según las dimensiones de los espacios áulicos, el cumplimiento del distanciamiento social obligatorio (1,5 metros entre estudiantes y 2 metros entre docente y estudiantes) y el número de estudiantes por sección. La organización del trabajo docente se desarrollará de acuerdo con la carga horaria de las designaciones y de la declaración jurada de horarios, y según la materia o el área, contemplando los tiempos presenciales y de trabajo no presencial. El principio rector de la organización escolar en esta situación excepcional es el cumplimiento de las pautas obligatorias, en particular el distanciamiento social.
Se establecen tres formas de escolarización: presencialidad completa, semipresencial o combinada, continuidad pedagógica no presencial.Cada escuela definirá qué estrategia implementará a partir de sus características y de los recursos que dispone (infraestructura, servicios, personal docente y auxiliar), en un trabajo acompañado y supervisado por la línea de inspección.Para las y los estudiantes en condiciones de asistir a la escuela, se debe procurar la máxima presencialidad cuidada posible, garantizando las pautas de distanciamiento social, de ventilación y las demás pautas obligatorias para la mitigación del riesgo. Con este fin, los equipos de conducción deben formular una reorganización institucional y pedagógica, evaluando la situación específica de cada sección de la escuela.Las clases presenciales se realizarán con una duración de jornada simple (cuatro horas), los ingresos y egresos de los distintos grupos se llevarán a cabo de forma escalonada (de acuerdo con el volumen de estudiantes comprendidos y la cantidad y características de los accesos del establecimiento), las clases se estructurarán en bloques de hasta 90 minutos de duración, con intervalos de descanso entre bloques de al menos cinco minutos para una adecuada ventilación.

Qué implica cada caso
La presencialidad completa supone la asistencia continua, es decir, el conjunto de estudiantes de la sección en condiciones de concurrir a la escuela tiene clases presenciales de lunes a viernes, durante cuatro horas, todas las semanas. El modelo de presencialidad combinada o semipresencial alterna clases presenciales y actividades educativas no presenciales, mediadas por diferentes instrumentos y soportes.Se llevará a cabo cuando las aulas no cuenten con el espacio suficiente para asegurar el distanciamiento social entre la totalidad de las y los estudiantes de la sección y la escuela no tenga espacios complementarios para ser utilizados en forma simultánea por los subgrupos en los que dividió al conjunto de estudiantes de cada sección, para garantizar el cumplimiento de las pautas obligatorias de cuidado. Las secciones se dividirán en subgrupos que alternarán la asistencia presencial en bloques semanales de días de clases. Si la sección se subdivide en dos grupos, se alternarán las clases presenciales de forma tal que cada subgrupo tenga clases presenciales durante una semana y realice actividades educativas no presenciales, la semana siguiente.La continuidad pedagógica no presencial implica el despliegue de diferentes estrategias por parte de las y los docentes para garantizarles la enseñanza a aquellos estudiantes o grupos de estudiantes que, por distintas razones (de salud o convivientes con personas que pertenecen a grupos de riesgo), no puedan asistir a las clases presenciales. A estos y estas estudiantes se les asignarán docentes dispensadas/os. También podrá aplicarse en situaciones que afectan a alguna/s o todas las secciones de la escuela, cuando por decisión de las autoridades educativas y sanitarias jurisdiccionales, por un tiempo determinado no puedan habilitarse actividades presenciales.
En caso de que una escuela, por problemas de infraestructura pendientes de resolución o por la presencia de obras en curso, disponga parcialmente de los espacios de la planta escolar y ello implique que, en un turno, la cantidad de espacios áulicos disponibles sea menor a la cantidad de secciones, hasta tanto la situación se resuelva, debe procurar una reorganización institucional que en la medida de lo posible implique un mínimo de presencialidad para todas las secciones y priorice a los primeros y últimos años de estudio de cada nivel.