Santiago Roitman: “Tenía ganas de cambiar de aire” 


El tucumano ya mostró sus cualidades en los amistosos que disputó con Regatas. Hace poco más de un año se encontraba jugando la Liga Nacional y la Sudamericana con Ciclista Olímpico de La Banda. Y ahora se prepara para disputar el Federal en San Nicolás, a 1000 kilómetros de su casa. “Quería volver a encontrarle el gustito al básquet”, confesó.


Facundo Mancuso
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Jugó contra Belgrano como si hubiese nacido a la vera del Río Paraná y no rodeado de la vegetación tropical del cerro San Javier. Lo hizo como si, siendo niño y abrazando una bandera azul y naranja, oyera de las historias ya legendarias del “Nene” Spurio o de las batallas que encabezara Teodoro Michalópulos. Pero nació a más de mil kilómetros de San Nicolás, en Tucumán. Y hasta hace unas semanas no sabía mucho de Regatas. Es que Santiago Roitman ni siquiera había nacido cuando José Fabián Small ya era el “Mocho” y lideraba a los de la ribera en la Liga Nacional; en los mismos tiempos en los que Ariel Bernardini y el “Lunguito” Rodríguez hacían sufrir con sus manos de fuego a los eternos rivales en los primeros clásicos en la “A”. Esos que dirigió Sergio Santos Hernández; el joven de poco más de 30 años que ya apodaban “Oveja”, y que por entonces ni soñaba con llegar a ser entrenador de la Selección argentina.
Aun desconociendo todo este pasado glorioso del club al que llegó, en el amistoso en el que se presentó en sociedad en la ciudad (ya había jugado en Rosario frente a Sportivo América) Roitman se mostró como esa clase de jugadores que la hinchada propia aclama y la opuesta abuchea. Por su postura férrea al salir a escena y por sus características de juego, desde ya. Esas que lo muestran como un interno versátil, potente; en definitiva, que va al frente sin importar quién esté delante suyo (ni a su alrededor, fuera de los límites de la cancha). No tiene una talla que asuste ni asombre, aunque cuando la anaranjada empieza a volar se transforma en una roca inexpugnable; porque presencia física le sobra. Quizás expliquen estos rasgos sus orígenes deportivos en el rugby, deporte que practicó hasta los 16 años. En plena adolescencia cambió al básquet, en Independiente BBC de su San Miguel de Tucumán natal. Y a partir de allí ya no paró: fue reclutado por Ciclista Olímpico de La Banda (con el que fue campeón Argentino Sub-19 y el que le permitió llegar a la Selección argentina Sub-18), pasó por Talleres de Tafí Viejo en la Liga Argentina, bajó al Federal para jugar en Los Indios de Moreno, volvió a Olímpico como Sub-23 (participó de Liga Nacional y Liga Sudamericana) y tras casi un año de inactividad decidió volver a retroceder de casillero con el propósito de tomar un nuevo impulso en su carrera.
“Quería volver a encontrarle el gustito al básquet, algo que había perdido durante la cuarentena, en un lugar hermoso para vivir y jugar como es Regatas”, contó el alapivot de 22 años en diálogo con el programa La Deportiva de Radio U, confesando al mismo tiempo que “estar entrenando en un paisaje así, con el río a un costado, te motiva, te cambia la cabeza”. Justamente, al ser consultado acerca de cómo se dio su arribo a Regatas, Roitman contó: “Yo tenía muchas ganas de cambiar de aire, volver a la provincia de Buenos Aires, que es un lugar que me encanta, y hablando con mi representante se dio esta posibilidad de venir a este club tan lindo del que ya me enamoré”. “Mi intención es seguir formándome como profesional, sumar experiencia, conocimiento y minutos importantes, algo que voy a tener acá –destacó- y con un técnico como el que tengo, que además me va a dar el protagonismo que pretendo tener en esta etapa”. “Me di cuenta en estos pocos entrenamientos todo lo que sabe y también me contó de su deseo para que Regatas vuelva a ser lo que fue”, señaló al referirse a Pablo Dastugue el “Tucu” –como ya lo apodan sus compañeros y el cuerpo técnico-.
En el amistoso con Sportivo América Roitman aportó 13 puntos y 11 rebotes en la caída de los suyos por 91 a 71, el viernes totalizó 21 tantos, 8 rebotes y 5 pases gol, pero ante Belgrano fue descollante su actuación, con 34 puntos. En ese duelo exhibió algunos movimientos impactantes ya sea para lucimiento personal como para beneficio de su equipo. Y también temperamento y actitud ganadora, jugando sin guardarse nada. Respecto de ese mano a mano con los belgranenses Roitman repasó que “fue un clásico muy intenso, de comienzo a fin”. “Nos enfrentamos contra un rival que es bastante parecido a nosotros, con un base muy joven que juega muy bien (NdeR: Víctor Fernández) y que va a dar batalla contra cualquiera también –analizó-; un partido que fue muy lindo jugarlo, inclusive con algunos cruces que se dieron, que se ven en estos partidos, que son muy picantes, lo que a mí me gusta, me motiva y me da muchas ganas de jugar”. “Tuve la posibilidad de generar mucho contra Belgrano”, subrayó.
Pensando en la competencia que se avecina, Roitman afirmó que le gusta “el equipo que se armó” en Regatas. “Me siento muy bien por la forma de jugar, lo que me sienta bien porque yo soy interno atlético y acá hay chicos que corren muchos. Tenemos una conjunción armónica entre chicos y grandes”, valoró. Finalmente, en cuanto a las posibilidades de Regatas en su debut en el Federal, Roitman apuntó: “No me gusta tirar pronósticos, pero lo que sí puedo decir es que tenemos material como para jugar un buen básquet, con un técnico muy inteligente que sabe lo que quiere”. Con esas palabras cerró la nota este tucumano que tiene grandes aspiraciones profesionales. Por lo pronto, sin importar cual sea su derrotero como basquetbolista una vez que deje San Nicolás, si sigue jugando como lo viene haciendo en estos encuentros preparatorios, logrará que en Regatas lo recuerden por muchos años.