LOS VETERANOS DE GUERRA RINDIERON HOMENAJE AL PERSONAL DE SALUD

Ayer viernes en horas de la mañana en la plaza Pedro Raúl Locardi de la ciudad de Ramallo se recordó a los veteranos y caídos en las Islas Malvinas y del Atlántico Sur. Casi un centenar de vecinos llegaron para compartir con autoridades locales y ex combatientes uno de los actos más emotivos que se recuerde de los últimos años. La ceremonia tuvo como oradores Adrián Sosa -ex combatiente- y Silvio Gaeto, Secretario de Gobierno municipal, en ausencia del Intendente Gustavo Perie.

El momento que ganó en emotividad hasta las lágrimas de los presentes se produjo en el discurso de Adrián Sosa, que como se realiza todos los años previamente se arrió el pabellón nacional para colocar e izar junto a otros ex combatientes una nueva bandera argentina en el mástil ubicado en el centro de la plaza que tiene las imágenes de las islas Malvinas. En el discurso Sosa comenzó recordando diferentes pasajes de la vida post-Malvinas y se detuvo en el presente. Fue entonces que convocó al Doctor Juan Manuel Despósito, Director adjunto del hospital “José María Gomendio” –ocupa la dirección junto al Doctor Guillermo Van Kemenade- para entregar la bandera argentina que cada año una vez que se arrió es entregada de un ex combatiente a otro ex combatiente.
Sosa dijo que esa bandera era para el personal de salud, médicos, auxiliares, trabajadores en general del sistema de salud por la batalla que están librando como muchos argentinos en medio de la pandemia. Hubo luego un aplauso cerrado, emociones compartidas, momentos de lágrimas en los ojos y un saludo muy intenso con el doctor Juan Manuel Despósito que se había tomado unos minutos para salir del hospital y recibir el reconocimiento. “Juanmita” como lo conoce la comunidad de Ramallo estaba muy emocionado, más allá de tener gran parte de su rostro cubierto por el barbijo, los ojos del médico lo decían todo.
Luego fue el turno del Secretario de Gobierno Silvio Gaeto, que pronunció su discurso atravesando el pasado por el presente y recalcó que se debe recuperar la soberanía de Malvinas por la vía que la Argentina nunca debió haber abandonado que es la de la diplomacia. También dedicó unas sentidas palabras en alusión a la fecha: “Esta plaza, inaugurada en 2012, intenta que el viento del olvido no se lleve la memoria de los combatientes al cementerio de la indiferencia. No cabe duda que son verdaderos héroes y merecen nuestro reconocimiento. Las Malvinas deberán volver tarde o temprano retornar a nuestro territorio gozando así nuestro país de una soberanía plena. Sostengamos el reclamo legítimo por nuestras islas”.

Discurso Silvio Gaeto
Estamos aquí reunidos para conmemorar el “Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas”, establecido por el gobierno nacional en el año 2000. Pasaron de aquel desembarco 39 años, quedando en nuestra memoria los momentos vividos durante el conflicto. Recordar el sonar de la marcha de Malvinas, cuya letra le pertenece a Carlos Obligado, hijo del poeta Rafael Obligado, que tanto tiene que ver con Ramallo y con la idea de soberanía para nuestro país.
Tener presente, en nuestras retinas y oídos, la radio o el televisor, dando diariamente los comunicados que los ciudadanos esperaban con una mezcla de ansiedad, preocupación y esperanza. Aún viven en mi memoria visual, los dibujos que los alumnos enviaban a quienes estaban allí, ofreciendo su vida en defensa de la patria y las colectas que el espíritu solidario argentino realizaba, para paliar las deficiencias o las necesidades de los jóvenes que se encontraban en tierras australes.
Todo esto que describo, es lo que se vivió a la distancia. A miles de kilómetros del intenso frio, lejanos del sonido de la artillería, de la luz de los misiles, del fragor de la lucha.
Pero existe otra realidad, otra memoria, otra vida. La vivida por nuestros veteranos. Esto explica de alguna manera, que hoy nos encontremos en una plaza que intenta, que el viento del olvido no se lleve la memoria de los combatientes al cementerio de la indiferencia. Sorprende escuchar la frase: “como puede ser que un país tan rico y sin guerras esté como esté”. Frase inconsciente que intenta negar, todavía, una guerra que se llevó la vida de 650 hermanos y de muchos otros que no pudieron superar lo trágico y lo traumático de un combate.
Por eso es importante, mantener viva la memoria. Escuchar a los protagonistas, conocer de su experiencia, valorar su coraje, comprender sus pesares, entender sus acciones, atender sus reclamos, reconocer su compromiso y honrar a quienes ya no están entre nosotros”.