LAS MUJERES DE LA UOM TAMBIÉN SE PONEN AL FRENTE DEL TRABAJO DURO

Cada vez más personal femenino ingresa a la planta de Ternium para desempeñarse en tareas operativas que históricamente realizaron los varones. El cambio de época encuentra a las mujeres en condiciones de formación y capacitación para hacerse cargo de las responsabilidades más importantes dentro de una línea de producción. “Mirando hacia el futuro lo que vemos es que las mujeres son un recurso humano muy importante para la operatoria en fábrica. En muchos casos son más perfeccionistas que el varón”, asegura Naldo Brunelli.

De la redacción de EL NORTE
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Desde hace ya varios años, la Unión Obrera Metalúrgica de San Nicolás viene formando y capacitando a mujeres para tareas operativas en las distintas líneas de producción de la siderúrgica Ternium, como también en otras empresas menores. De hecho, hoy hay 24 operarias propias en la planta General Savio y una más en la contratista Sijam. Todas ellas se desempeñan en tareas que históricamente son ejecutadas por varones.
“Hace algunos años participé de una convención sindical en Guatemala, donde empezamos a ver cómo las mujeres de otros países manejaban máquinas que siempre fueron operadas por varones. Cuando volví a San Nicolás le comenté a Naldo Brunelli lo que había visto allá, y al poco tiempo la UOM puso en marcha los cursos de capacitación a mujeres en el Centro de Formación Laboral”, cuenta Isabel Mancini, trabajadora y también delegada de UOM en la planta General Savio.
Aquellos primeros cursos fueron para operatoria de autoelevadores y puentes grúa. “En agosto del año pasado comenzaron a ingresar más chicas a cumplir diferentes tareas en las líneas de producción, y en noviembre se siguieron sumando mujeres operarias a la planta de Ternium. Hoy contamos con 24 operarias dentro del personal propio de Ternium, y una chica más que trabaja de soldadora en una contratista. Para ellas es un desafío muy grande ponerse al frente de tareas que históricamente han realizado los varones”, explicó Isabel.
Sabrina Fuglini trabaja en Ternium desde hace casi 10 años. Y no se cansa de repetir que desde su primer día en planta se ha sentido muy cómoda trabajando con varones. “Somos una familia”, asegura. “Estamos nueve horas juntos y no puedo decir otra cosa que convivimos con mucho respeto. Yo entré con 22 años y no tenía siquiera terminado el secundario. Fue ahí dentro donde me enseñaron a trabajar en la operatoria de diferentes sectores. Los varones siempre están muy dispuestos a enseñarnos en la práctica todo aquello que aprendimos en los cursos teóricos. Ese acompañamiento es fundamental porque operar una grúa es una tarea de muchísima responsabilidad”, cuenta Sabrina. Hay mujeres yaleras, jefas de sector, supervisoras de producción, ayudantes de línea cuya tarea es clave porque deben estar capacitadas para operar en cada puesto de la línea de producción.

Nombres propios

Carla es receptora de planchones, Ahaní y Karen son operadoras de púlpito de entrada de horno. Martina se desempeña como operadora de púlpito de estañado bobinadora. Rocío es operadora de línea, y Julieta operadora de línea littel. Micaela trabaja de operadora de línea puente y Sofía es operadora en mantenimiento de guardia eléctrica. También están Débora, operadora de grúa radiocontrol, Magalí, operadora de grúa puente, Martina, operadora de bobinadora de estañado de hojalata, y Yésica, operadora de grúa puente. En tanto Cintya trabaja de soldadora en Sijam, una empresa contratista. Otras 10 mujeres trabajan en Sidercrom, Serviacero, que pertenecen a Ternium pero están fuera de la planta.
“Se ha abierto una puerta grande, y hay muchas chicas con ganas de ingresar”, asegura Isabel. Mancini.

El impulsor

Naldo Bruinelli, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica San Nicolás, fue pionero en promover la incorporación de la mujer al trabajo operativo en planta. Si bien desde siempre hubo personal femenino en cargos administrativos, de seguridad o de limpieza, fue Brunelli el que promovió la formación y capacitación de mujeres para trabajos en las líneas de producción.
El recurso humano femenino está. Lo que se está haciendo ahora es avanzar en la construcción de vestuarios y sanitarios que puedan garantizar el ingreso de más mujeres operarias a la planta de Ternium. “Eso está en marcha. La empresa está haciendo su parte. Hasta ahora ha mostrado predisposición, y eso es muy importante”, contó Brunelli.
“Hay dos cuestiones centrales que debemos entender: el pasado-presente, y el futuro”, explica Brunelli. “En el pasado hubo algunos casos puntuales de mujeres que entraban a Siderar para determinadas tareas operativas. Hoy lo que está sucediendo es el ingreso de personal contratista femenino. Este ha sido un tema tabú durante mucho tiempo. Pero mirando hacia el futuro lo que vemos es que las mujeres son un recurso humano muy importante para la operatoria en fábrica. En muchos casos son más perfeccionistas que el varón”, asegura Brunelli.

La seccional San Nicolás de la UOM  ha promovido una fuerte participación de la mujer en tareas operativas como en los cuerpos de delegados de empresas. El de Motomel es, tal vez, el caso más emblemático.

“Una revolución”

“Pensando en el futuro vemos que, a pesar de las grandes dificultades en el acceso al empleo que se han agravado por la irrupción de la pandemia, está en marcha una revolución mundial en cuanto al acceso laboral de las mujeres a todo tipo de trabajo y organización. De hecho, a nivel sindical en la UOM tendremos que transitar el camino hacia la paridad de género también en los cargos dirigenciales. En nuestro caso no es sencillo porque el propio estatuto de la UOM exige cumplir etapas como operario, luego como delegado, etc. Pero tenemos claro que el presente y el futuro nos conmina a avanzar en la modificación del estatuto porque debemos acompañar este momento histórico en el cual la mujer conquista lugares centrales tanto en el mundo del trabajo como en las organizaciones sindicales”, afirma Brunelli.
Vale dejar algo en claro: La seccional San Nicolás de la UOM  ha promovido una fuerte participación de la mujer en los cuerpos de delegados de empresas de nuestra ciudad. El de Motomel es, tal vez, el caso más emblemático. También la participación de Isabel Mancini como miembro suplente de Comisión Directiva es ejemplo de la irrupción de la mujer en la organización sindical metalúrgica.
La modificación del estatuto del gremio metalúrgico no es algo de todos los días. De hecho, desde 1946 al presente sólo se modificó en dos oportunidades: en el´93 y en el año 2000. “Podemos decir que ya estamos trabajando en promover el ingreso de mujeres a las comisiones directivas de la UOM. Porque mientras más chicas puedan entrar a planta, más delegadas vamos a poder tener. Y para acceder a cargos de conducción es requisito haber sido delegada, por lo que hoy estamos trabajando en el futuro”, agregó el máximo dirigente metalúrgico de San Nicolás.