Es el redactor de una de las iniciativas que esta semana fueran prenda de consenso y llevaron al Concejo Deliberante de San Nicolás a la aprobación unánime de una ordenanza que históricamente marca el inicio de la reglamentación del cultivo de cannabis para uso medicinal. El radical que integra el bloque de concejales de Juntos por el Cambio celebró la posibilidad de tal consenso y el canal de diálogo abierto con distintos actores sociales.

En la última sesión ordinaria del corriente período legislativo 2020, el Concejo Deliberante de San Nicolás aprobó este jueves por unanimidad, en pleno consenso y luego de meses de trabajo e intercambio de opiniones con especialistas, organizaciones y familiares de pacientes una ordenanza que se inscribe en los alcances de la Ley Nacional 27.350 referida al uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados. Julio Pasqualin, miembro del bloque de concejales de Juntos por el Cambio, fue el redactor de una de las iniciativas que estuvieron en análisis desde febrero pasado y principal promotor de los intercambios que condujeron a la aprobación unánime de la ordenanza que ahora deberá ser promulgada y reglamentada por el Departamento Ejecutivo Municipal.
En diálogo con EL NORTE, Pasqualin puso el foco en los “tres distintos dolores que han tenido que sufrir los pacientes que necesitan del aceite de cannabis para uso terapéutico y también sus entornos familiares: el dolor físico de las patologías que padecen, el dolor psíquico de no poder acceder más que clandestinamente a la medicación que ya está probado que puede mejorar su calidad de vida, y el dolor social originado por la criminalización de que fueron víctimas”.
Tras la aprobación de una ordenanza que es fruto de su proyecto (al que se indexó otros de similares características presentado por el Partido Socialista y ANECA), Pasqualin destacó “cuestiones políticas sustanciales” presentes durante el extenso proceso. “Muchas veces se critica a la política porque no se ocupa de las cuestiones trascendentes de la sociedad; y me parece que en este caso hemos podido hacerlo y en un tema por el cual tuvimos que trabajar mucho en cuestiones como romper paradigmas, erradicar prejuicios y mitos”, remarcó el concejal cuyo proyecto también llevó las firmas de sus pares Danilo Petroni, titular del bloque de Juntos por el Cambio, y Sergio Ponce, presidente del Concejo Deliberante.
También celebró el trabajo de los demás bloques políticos y la consiguiente aprobación unánime que “vino a demostrar que todo el camino que fuimos haciendo juntos es el que quizá debiéramos hacer en muchos otros planos, que a veces no se puede”.

Con el Intendente
“Estoy y estamos todos muy orgullosos de cómo este proceso pudo darse. Nosotros presentamos nuestro proyecto en febrero después de una larga charla con el Intendente Municipal. Desde el primer momento entendíamos la necesidad de trabajar este tema particular con la mayor seriedad que un tema como este demanda. El Intendente estuvo de acuerdo en la necesidad de lograr una ordenanza de estas características y me pidió que incluyéramos en el debate al Consejo de Discapacidad”, refirió el radical a EL NORTE, al tiempo que recordó que pese al contexto de pandemia –y consiguiente cuarentena mediante– los planes de un abordaje amplio, profundo e inclusivo de una multiplicidad de voces fue posible gracias a las “plataformas tecnológicas”.
La norma local plantea tres grandes ejes: dotar al Ejecutivo Municipal para la firma de convenios con instituciones del conocimiento tales como el INTA, el Conicet y universidades para el desarrollo de investigaciones, la posibilidad de un cultivo comunitario de la planta empleada de manera terapéutica para disminuir dolencias de distintas enfermedades y, por último, la creación de un Consejo Consultivo cuya finalidad será la de velar por la transparencia de las acciones emprendidas y garantizar el cumplimiento de los derechos de la población en los términos de acceso a la salud.

Lo que viene
En cuanto a los planes para seguir generando los necesarios avances posteriores a la sanción de la ordenanza, Pasqualin anticipó que él y otros referentes locales mantendrán un encuentro con autoridades municipales de General Lamadrid, distrito al que consideró “el más avanzado” en cuanto a reglamentación del cultivo comunitario del cannabis para uso terapéutico. Es que ese municipio comandado por el intendente Martín Randazzo tiene ya una ordenanza aprobada en tal sentido e incluso definió ya un predio para el primer cultivo comunitario.
No será lo único. San Nicolás deberá también trabajar en la confección de un registro local de cultivadores y usuarios de cannabis medicinal, listado que según entiende Pasqualin podrá incluir como mínimo a entre 400 y 500 nicoleños que necesitan del aceite de cannabis para sus respectivos tratamientos terapéuticos.
De cara a un inminente diciembre que se anuncia intenso en el Concejo Deliberante de San Nicolás, con el tratamiento de ordenanzas centrales como son las de Presupuesto y Fiscal y Tarifaria para 2021, junto con el análisis del cuadro tarifario para servicio de transporte público, Pasqualin anticipó los planes de “aprovechar” el receso estival para delinear y poner en funcionamiento en febrero o marzo de un Consejo Consultivo que, en principio, estaría integrado por representantes del Concejo Deliberante, de la Secretaría Municipal de Salud, del Consejo Municipal de Discapacidad, de organizaciones no gubernamentales, el hospital San Felipe y de Colegios profesionales, entre otros.