INTENTARON CORTAR LA LUZ EN EL HOSPITAL, ATENTANDO CONTRA LAS VACUNAS

En la jornada del lunes, se denunció ante el Poder Judicial que se habría intentado sabotear la conservación de las vacunas para combatir el Covid-19. Según investiga el fiscal de la causa, Dr. Ariel Tempo, se está tratando de establecer el tipo de delito y los autores del hecho.

Por razones que aún intentan esclarecerse, en el día lunes por la mañana se vislumbró un acto de maldad cuando sujetos desconocidos bajaron la perilla eléctrica de uno de los tableros que le brinda energía al sector del Hospital San Felipe donde están albergadas las vacunas. La causa recayó en el Dr. Ariel Tempo, titular de la UFI N°4, quien se encuentra investigando los motivos y de qué forman se dieron los sucesos.
En contacto con EL NORTE, el fiscal manifestó que “no sabe a ciencia cierta si el tablero en cuestión tenía puesta la tapa al momento de realizarse el ilícito. Como no precisa llave, tranquilamente cualquier persona pudo haber accedido a la misma”.

Relato del fiscal
“Tomamos conocimiento de lo que había ocurrido e inmediatamente dispuse que el comisario de la Primera, Germán Storch, personal policial de la científica y personal judicial se constituyeran en el Hospital San Felipe”, manifestó Tempo a nuestro medio.
“Allí hicimos una constatación, se obtuvieron muestras y evidencias que pueden servir para la investigación del hecho y se convocó inmediatamente a la sede policial a directivos del nosocomio para que realicen la correspondiente denuncia”, agregó el fiscal que investiga el hecho. También nos afirmó que se “tomó declaración al personal de seguridad y al personal de mantenimiento”. Ahora se está evaluando todo el material probatorio, aguardando los resultados del levantamiento de rastros que ordenó Tempo a la Policía Científica. Con los mismos, el Dr. Ariel Tempo especula con el hallazgo de huellas o evidencia que pudiesen aparecer para profundizar la investigación e identificar posibles autores del hecho que hayan manipulado el tablero en cuestión.
Calificación de los hechos
“Por otro lado estoy estudiando el tema de la calificación de los hechos. Toda vez que si esto es un sabotaje o intento de sabotaje, digo intento porque las vacunas no se vieron dañadas porque había un tablero secundario que, alternativamente proveían energía al sector. De ser así un intento de sabotaje, sería de aplicación la Ley nacional N°13.985 cuya aplicación está a cargo de la Justicia Federal”, manifestó Tempo.
De suceder lo explicado por el Fiscal, deberá declinar competencias a la Justicia Federal ya que dejaría de ser competencia provincial. “En este caso, el sabotaje indica que se reprime a aquella persona que por cualquier medio, deteriore o inutilice materiales de cualquier naturaleza con el propósito de perturbar un desarrollo social. En este hecho concreto, al vacunación de toda la población nicoleña para combatir una pandemia”, afirmó Tempo.
El Dr. Ariel Tempo está a cargo de la investigación.
Comunicado del San Felipe
A raíz de lo sucedido, el Hospital San Felipe envío un comunicado a los medios donde expresan su indignación por lo ocurrido:
“Queremos por la presente dejar constancia de que, en el día de ayer 8 de marzo en horas de la mañana, alguien en forma violenta rompió la puerta del gabinete donde se encuentran los disyuntores eléctricos y desconectó los que corresponden al primer piso de la parte administrativa en donde se hallan físicamente la heladera y el freezer que contienen las vacunas en temperatura adecuada. Ambos equipos, heladera y freezer no se desconectaron porque están dependiendo de otra red eléctrica y por lo tanto las vacunas no sufrieron ningún deterioro”, comienza el comunicado.
“Comprendiendo este hecho como un atentado, procedimos a realizar la denuncia correspondiente en sede policial, lo que generó la participación activa de la policía científica dándole curso así mismo a la fiscalía de turno a cargo del Dr. Tempo. Se informa también a la Dirección Provincial de Hospitales en la figura de su Director Juan Sebastián Riera quien manifiesta su indignación compartiendo la enorme dimensión de dicho suceso”, se agrega.
También, se expresa que “la magnitud de los hechos relatados deja ver el grado de capacidad de daño de la o las personas que lo llevaron a cabo, sin importarles la salud de la población y dejando en alerta a la institución y a todo el sistema de salud por posibles nuevos daños y/o perjuicios que se puedan perpetrar en el futuro”.
“Esperamos, sin tener dudas de ello, que la justicia y la policía actuarán diligentemente y con eficacia. Hacemos pública esta información con el fin de compartir nuestra preocupación en pos de poner al resguardo, con todos los recursos posibles la salud de nuestra población”, finaliza el comunicado.