La reunión de Vizzotti con los prestadores.

El jueves habrá asambleas, en tanto que el viernes se producirán paros de tres horas por turnos en clínicas, sanatorios, laboratorios y geriátricos. Sólo atenderán urgencias.

En medio de la pandemia, la Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA) dispuso medidas de fuerza para este jueves y viernes que afectará a las clínicas, sanatorios, hospitales privados, laboratorios y geriátricos, aunque aclaró que sólo se atenderán urgencias, luego del fracaso de una audiencia convocada por el Ministerio de Trabajo para acordar la paritaria 2021 con las cámaras empresariales, agrupadas en la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS). “Nunca hemos trabajado tanto y cobrado tan poco”, argumentó el sindicato ayer, al informar que este jueves habrá asambleas informativas en cada uno de los turnos en los establecimientos de todo el país y que el viernes se realizarán paros de tres horas por turno. El lunes próximo, el consejo directivo de FATSA analizará los resultados de las protestas y podría decidir la continuidad del plan de lucha.

Posiciones ratificadas

En el encuentro paritario, presidido por el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, ambas partes ratificaron sus posiciones: los dirigentes gremiales reclamaron un aumento del 16% en una sola cuota a partir del mes de abril, mientras que los empresarios plantearon nuevamente “la preocupante situación del sector prestador, seriamente afectado por la falta de recursos necesarios para poder afrontar futuros aumentos salariales correspondiente a la cláusula gatillo 2020 y a los incrementos del 2021″.

Reunión con Fernández

Así lo revelaron a Infobae fuentes de la FAPS, que durante la reunión le plantearon a Moroni la necesidad de realizar una reunión con Alberto Fernández para intentar destrabar la situación y sumar incluso a representantes de cada uno de los financiadores (desde PAMI, obras sociales sindicales y provinciales y empresas de medicina prepaga) a la mesa de discusión paritaria con el fin de “poder visibilizar la situación de los prestadores y concretar las actualizaciones correspondientes de las prestaciones que, en muchos casos, están prácticamente congeladas desde el 2019″. Tras la reunión, el presidente de la FAPS, José Sánchez, le agradeció al ministro de Trabajo por “tratar de buscar un acercamiento con los representantes de los trabajadores”, pero reiteró que “el problema no es la falta de voluntad de otorgar un aumento salarial sino que no tenemos fondos para enfrentar más costos”.