ES BAJA LA VACUNACIÓN AL PERSONAL DE LA SALUD EN LOS CENTROS PRIVADOS

Personal médico atendiendo a pacientes con COVID-19. WEB

Así lo señala un relevamiento en 62 instituciones asociadas en distintas provincias a Adecra+Cedim, la cámara nacional que nuclea a clínicas, sanatorios, hospitales privados, centros de diagnóstico y tratamiento ambulatorio.

Con el objetivo de medir las tasas de personal de salud vacunado contra el coronavirus en el país en clínicas, sanatorios y centros ambulatorios privados, la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (Adecra) y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio (Cedim) llevaron adelante un relevamiento para saber qué porcentaje de personal sanitario está vacunado contra COVID-19 al momento para enfrentar la pandemia.
 “La medición indica que, a la fecha, es bajo el porcentaje total de los planteles de servicios de salud en centros privados que recibieron, al menos, una dosis de la vacuna: apenas un 40%. Y la proporción que recibió una segunda dosis es 24%”, resaltaron los directores médicos a cargo del informe de datos de corte transversal, por encuesta individual, al 3 de marzo de este año, como primera y una de las más importantes conclusiones.

Instituciones privadas

La muestra consta de 62 centros médicos participantes que pertenecen, principalmente, a instituciones privadas con internación (89%), aunque también participaron instituciones sin internación (11%). Están ubicados tanto en CABA (45%), como en Gran Buenos Aires (24%) y el interior del país (31%). Esta medición indica que, a la fecha, es bajo el porcentaje total de los planteles de servicios de salud en centros privados que recibieron al menos una dosis de vacuna, apenas un 40%. La proporción que recibió una segunda dosis es 24%. La proporción de vacunados entre médicos y enfermeras de terapia intensiva e internación general es considerablemente más alta, promediando un 72% para UTI y un 57% para internación, lo cual refleja que los centros de gestión privada han dado prioridad a esos planteles.
Sin embargo, estas cifras no brindan tranquilidad, ya que el funcionamiento de los centros de salud es imposible contando solo con médicos y enfermeras, siendo las estructuras una matriz compleja que involucra servicios de quirófanos, cateterismos, farmacia, laboratorio, diagnóstico por imágenes, alimentación, higiene, mantenimiento, seguridad, gestión de pacientes, administración y otros. El porcentaje de vacunación promedio reportado en los centros de CABA es de 37%, en GBA de 32%, y los centros participantes del interior del país afirman que este porcentaje asciende a 51%.
 “Las clínicas y sanatorios privados atienden el 70% de todas las consultas a pacientes en el país, incluyendo casos de COVID. Por tanto, es imprescindible que cuenten con sus planteles completos con inmunización, incluyendo los, hasta ahora y desde hace un año, excluidos de tareas por perfil de riesgo”, agregaron para dejar en claro la importancia de que el total de los planteles esté vacunado.

Recursos necesarios

El estudio resaltó, además, que “los recursos humanos en salud son necesarios no solo para afrontar el próximo rebrote de la pandemia, sino también para dar atención a la enorme carga de enfermedades no transmisibles que pueden haber quedado rezagadas por la pandemia, como enfermedades cardiovasculares, cáncer y de salud mental”.
En este marco, desde la Comisión de Directores Médicos citaron un reporte previo que realizó la cámara, donde quedó reflejada “una caída del volumen de prestaciones médicas de un 75% promedio en abril, lo cual tuvo una recuperación extremadamente lenta, normalizándose recién a partir de diciembre en la mayoría de los servicios en centros privados”. “Existe y perdurará por varios meses una enorme demanda contenida de atención para la patología no COVID”, añadieron.
“Resulta entonces de gran relevancia un rápido incremento en el acceso a dosis de vacunas para el personal de salud en su conjunto, sin descuidar las precauciones universales. Sin ello, el riesgo de contagios, cuarentenas, complicaciones y muertes podrá producir un doble daño, tanto a los equipos de salud como a los pacientes que requieran atención médica y encuentren servicios con recursos menguados”, finalizaron.