EL MERENDERO “JÓVENES VALIENTES” ALIMENTA A 127 FAMILIAS EN BARRIO ASTUL URQUIAGA

La necesidad se ve cada día más reflejada en la cantidad de personas que llegan a asistir a un merendero o comedor de la ciudad. En la zona sur de San Nicolás, precisamente en barrio Astul Urquiaga, el merendero y comedor “Jóvenes Valientes” alimenta a 127 familias. Dos veces por semana, este comedor llena las pancitas de niños y adultos, con la participación de Carina, Verónica, María Laura, Cintia y Luis.

Por más que queramos, esquivar el hambre que vive San Nicolás es imposible. Se ve reflejada en los números del INDEC del año pasado que nos atribuyen un 39,8% de pobreza en el aglomerado San Nicolás-Villa Constitución. Los datos se desprenden del índice de la tasa de «Pobreza» realizado para el primer semestre del 2020. En ese sentido, es de público conocimiento la cantidad de merenderos y comedores existentes en nuestra ciudad, casi superando la cantidad de barrios que tenemos. Con la llegada de la pandemia, muchos tuvieron que cerrar o cesar sus actividades hasta encontrar la forma de poder seguir llevando adelante tan noble tarea.
Cuando Carina Ramos, responsable del merendero, decide cerrar por diversas dificultades, aparece la ONG «Jóvenes Valientes», que en septiembre del año pasado comienza a ayudar con donaciones. Al ver la posibilidad de poder seguir alimentando tanto a niños como adultos, deciden ponerle de nombre al merendero el mismo que lleva la ONG que pudo brindar un sostén importante.

«Jóvenes Valientes»
El presidente de la ONG, Luis Madera, crea «Jóvenes Valientes» con el fin de poder ayudar a niños de las calles a que realicen deportes. Él es profesor de Taekwondo y creo la ONG junto a su señora para ayudar a niños que no estén pasando un buen momento, fomentando el deporte. Impulsado por dicho particular, se entera del cierre del merendero de barrio Astul Urquiaga por lo que decide, con la ONG, comenzar a ayudarlos para que no dejen de dar comida a las familias más necesitadas. “Cuando fundo la ONG comienzo a preguntar por las necesidades que había en San Nicolás y doy con Carina Ramos que estaba por cerrar su merendero. Entonces decidimos desde la fundación ayudarla para que pueda seguir brindado la comida a más de 100 familias”, cuenta Luis a EL NORTE. “Cada 15 días viajo a Buenos Aires a buscar alimentos no perecederos a una iglesia que nos lo brinda a través de la ONG. Entonces de esa manera podemos hacer las comidas dos veces por semana”, agrega Luis Madera.
Si bien la ayuda es grande, lamentablemente son necesarias más donaciones para poder continuar con el merendero. Sobre todo la imperiosa necesidad de obtener alimentos más nutritivos, tales como carnes, verduras y frutas para que las familias tengan viandas balanceadas. Otra de las cuestiones que marcó Luis, es que no solamente son familias del barrio Astul Urquiaga. “Son 127 familias las que ayudamos con base en el barrio, pero vienen de 9 de Julio, Virgen de Luján, y también de zona norte como barrio Suizo, San Martín. Por lo general a las personas que no pueden buscar las viandas, nosotros se la llevamos. Tenemos actas donde llevamos un control de cada familia y las necesidades que tiene, la cantidad de personas que componen la familia y demás”, cuenta Luis.

Ayuda
El merendero se encuentra ubicado en calle Lendera 302, en el barrio Astul Urquiaga. Allí se da el almuerzo los días jueves y la merienda los días viernes. Si bien tienen y reciben ayuda, las necesidades se acrecientan cuando se debe poder cumplir con tantas familias. “Se hace muy difícil poder dar las comidas porque, al margen de la falta de productos, estamos necesitando una cocina más y algunas ollas para poder cocinar con más eficacia”, arroja Luis.
En lo que respecta a los alimentos, la necesidad más importante, se enmarca en lo que refiere a carnes, frutas y verduras para poder darles una alimentación más saludable a las familias. “Estamos necesitando más que nada lo que respecta a frutas, verduras, pollo, pescado, carne que son los productos que se nos dificulta conseguir. También nos viene bien huevos, aceites, puré de tomate, todo con lo que se pueda colaborar nos es útil”, manifestó el presidente de la ONG. “Por suerte, la panadería Frutillar de Rojo nos provee todo lo que es panificación para las meriendas de los viernes. Iarsa nos presta una camioneta para ir a buscar los productos a Buenos Aires y la empresa Terminales y Servicios nos provee chapas y perfiles que también entregamos a las familias que lo necesitan”, agregó Madera. “Es muy duro ver cómo algunas familias viven en casillas que tienen nailon, por eso nos encargamos de buscar ayuda para paliar esa situación también. La empresa en cuestión nos regala las chapas y perfiles y nosotros se las entregamos a las familias que sabemos que las necesitan. Tenemos un censo realizado para poder cumplir con cada uno de ellos”, tiró Luis Madera.
Las donaciones se pueden alcanzar a Catamarca 1324, donde luego serán llevadas al merendero para poder realizar las comidas. Carina, Verónica, María Laura, Cintia y Luis son los encargados de hacer un poco más felices los días a 127 familias.