La situación edilicia que atraviesa el Jardín N° 918 del barrio San Martín, ubicado en la zona norte de nuestra ciudad, se reduce a una grieta que se formó en las paredes del edificio. De hecho, las clases no pudieron comenzar en el establecimiento y seguirán con clases virtuales hasta que se resuelva el problema. Desde el Consejo Escolar manifestaron que el lunes podrían retomarse las clases presenciales.

Debido a una grieta que se formó en las paredes del Jardín N° 918, el Consejo Escolar decidió no iniciar las clases presenciales hasta tanto no tener certeza de que se pueda solucionar el problema. En diálogo con EL NORTE, la presidenta del Consejo, Malena Albert, afirmó que “se hizo la inspección correspondiente y demandará solamente tres o cuatro días poder solucionarlo”.
La problemática surgió de improviso, ya que durante febrero se habían estado entregando módulos alimentarios e incluso se realizaron las inscripciones. De hecho, el viernes pasado se visibilizó una grieta en una de las paredes del establecimiento, lo que produjo dudas al respecto del inicio de las clases.

Motivo de la grieta
“La hipótesis que manejamos es que, en la zona norte, el Jardín N° 917, el N° 918, el N° 902 y la escuela N° 43, parece que luego del sismo que tuvo repercusión acá en la ciudad ocasionó que se muevan las estructuras. Esto hizo que se forme esa grieta que nos llevó a tomar la decisión de no iniciar las clases presenciales”, manifestó Malena Albert.
“Hasta no haber tenido el informe oficial de la DPI (Dirección Provincial de Infraestructura), que nosotros acá tenemos dos arquitectos, no queríamos iniciar las clases por las dudas de que pudiesen correr riesgo los alumnos y los docentes. El lunes fue el Arq. José León quien nos informó que no es una cosa peligrosa”, agregó Albert.
Según pudimos saber, se trata de una grieta superficial, por lo que los arquitectos informaron que tardarían alrededor de tres o cuatro días máximos. “Por suerte no demandará mucho tiempo y ya ayer empezaron con los arreglos. Tenemos la esperanza de que el lunes los alumnos, docentes y auxiliares puedan volver al establecimiento el día lunes 15 de marzo”, comentó Albert. La idea que manejan desde el Consejo es trabajar “full time” y contrarreloj para que el viernes próximo esté la grieta reparada. Luego de eso, se hará otra inspección más con la fortuna de que les den el okey y se puedan comenzar las clases presenciales en el Jardín 918 Ejército de los Andes, ubicado en Las Palmas 1330.

Las clases
En medio de la pandemia, el anhelo por retornar a la presencialidad se vio trunco, al menos, para este jardín que sufrió la rotura superficial de una de sus paredes. Si bien lo importante preservar la salud y la seguridad de todo personal docente y alumnos, las ganas de compartir con los pares se aguantan unos días más.
“Es una lástima que no se hayan podido comenzar las clases presenciales como se esperaba. Mientras se esté reparando la grieta, los chicos seguirán con las clases virtuales, pero no se descarta realizar alguna actividad al aire libre para que ya puedan tener la posibilidad de compartir presencialmente con sus compañeros y docentes”, afirmó Albert.
La idea sería la utilización del Cedyc de barrio Moreno o algún lugar que se encuentre cerca de la institución. Igualmente, al faltar pocos días para que puedan regresar sin inconvenientes al jardín en cuestión, tal vez se continúe únicamente con la virtualidad.

Opciones barajadas
Ante la aparición de la grieta y la incertidumbre por la posible demanda de tiempo que podría haber llevado la obra de refacción, desde el Consejo Escolar barajaban otras opciones edilicias para que los chicos no pierdan más tiempo la presencialidad.
“Como no sabíamos cuánto tiempo podía demandar la obra y como tampoco teníamos en claro si ediliciamente podía correr riesgo de derrumbe, habíamos barajado la posibilidad de utilizar la Casita de Tati”, comentó la presidenta del Consejo Escolar.
La Casita de Tati es un centro de día para niños, el cual se encuentra también en el barrio San Martín y sonaba fuerte su nombre para que los alumnos del jardín puedan tener sus clases. “Como la obra no demanda más de un mes y ya, si todo sale bien, el lunes próximo se vuelve a las aulas, decidimos estirar las clases virtuales. Pero la Casita de Tati está muy linda y era nuestra opción más fuerte”, manifestó Albert.