EL ACCESO AL PUERTO LLEVA EL NOMBRE DE STELLA PALADINI

La actividad de señalización fue coordinada por el Puerto, el Colectivo Arquitectura del Sur y la Mesa de la Memoria por la Justicia.

La señalización se encuentra en Subiza y Ruta 188. La actividad se inscribe en el marco del mes de la Mujer Trabajadora y en vísperas de un nuevo aniversario del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Se homenajea así a quien fuera dirigente sindical de la Marina Mercante y militante de los Derechos Humanos en San Nicolás (1956 – 2017).

El acceso portuario de San  Nicolás –en Subiza y Ruta 188– lleva el nombre de Stella Paladini. La actividad se inscribe en el marco del mes de la Mujer Trabajadora y en vísperas de un nuevo aniversario del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Se homenajea así a quien fuera dirigente sindical de la Marina Mercante y militante de los Derechos Humanos en San Nicolás (1956 – 2017). La actividad fue coordinada por el Puerto, el Colectivo Arquitectura del Sur y la Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás.
Anabel Longinotti –referente de la Mesa– la recordó: “Una compañera entrañable que se nos fue hace unos años, pero dejó una marca indeleble por toda su lucha, tanto en la Marina Mercante como en la resistencia a los vientos neoliberales de los noventa. Además, fue inclaudicable con las consignas de Memoria, Verdad y Justicia. Solidaria, comprometida, amiga, feminista, luchadora, todas esas cosas se condensaban en Stella Paladini”.

Intervenciones públicas y memoria
La Arq. Alejandra Buzaglo de Arquitectura del Sur amplió sobre la iniciativa: “Desde hace varios años venimos trabajando intervenciones en espacios públicos en pos de buscar memoria, en San Nicolás junto a la Mesa de la Memoria y a Stella empezamos a generar un proyecto que se denomina Cartografías de Acero con esta finalidad. No imaginaríamos que uno de estos espacios sería para recordarla a ella como lo estamos haciendo hoy. Estamos agradecidos de poder ser parte de esta iniciativa en este lugar”.
Cecilia Comerio, presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto de nuestra ciudad, expresó: “Queremos que quienes visiten y transiten por el Puerto sepan quién fue ella y todo su esfuerzo puesto aquí”. El acto se desarrolló en el acceso portuario, y luego de descubierta la señalización, los participantes se dirigieron hacia la entrada de las oficinas internas del Puerto para descubrir una placa realizada por la Marina Mercante. Estuvieron presentes integrantes de la Marina Mercante, militantes de DD. HH., concejales, consejeros escolares, representantes gremiales, y familiares y amigos y amigas de Stella Paladini.

Luchas por los derechos humanos
La señalización del acceso al Puerto con el nombre Stella Paladini forma parte de una serie de dispositivos arquitectónicos de pequeñas dimensiones que, al estar distribuidos por la ciudad, se proponen narrar una nueva memoria urbana, que dialogue con la habitual, vinculando distintas historias relacionadas con las luchas por los DD. HH. Las intervenciones consisten en proyectos de diverso impacto urbano que permitan construir un recorrido, una cartografía de las memorias y las resistencias, estudiantiles, obreras y feministas, entre otras. Materializadas íntegramente en acero, se trata de un modo de homenajear a quienes trabajan en la industria metalúrgica, característica de la zona. El primer punto de la cartografía fue el memorial en el cementerio municipal de San Nicolás en recuerdo a José María Cholo Budassi. También se encuentra en elaboración la intervención a la Ermita en memoria del obispo Ponce de León.

RECUERDO
Vida como legado

“Si pensamos en nicoleñas que saltaron los límites puestos por la cultura patriarcal, sin duda una de ellas es Stella Paladini. Transmitía la convicción de la necesaria autonomía económica de las mujeres para superar las desigualdades de género. En los primeros años de la última dictadura cívico-militar comenzó a trabajar en una empresa de servicios portuarios y, como quien hace un curso acelerado de indignación por las injusticias, presenció el secuestro de un compañero. Este hecho marcó un antes y un después en su subjetividad, supo de qué lado de la vida tenía que estar y, con esa convicción, gestionó junto a sus compañerxs la apertura de una delegación de la Marina Mercante. Los que hasta entonces eran jornaleros pasaron a ser trabajadores registrados con todos sus derechos. En la década del 80 comienzan los debates nacionales y la movilización política de amplios sectores juveniles con el objetivo de recuperar la democracia. La derrota en Malvinas y las primeras movilizaciones de trabajadoras y trabajadores la encontraron asumiendo la representación de sus compañerxs en un mundo laboral con total preeminencia masculina. En ese contexto se adhiere a la UCR impactada por el liderazgo de Raúl Alfonsín. Comienzan su regreso a la ciudad Ixs compañerxs que habían pasado años como presxs políticxs y se suma a los ‘Grupos de Base de DD. HH.’; una militancia que nunca abandonó movida por sus convicciones y por su fe cristiana. Con la pérdida de su trabajo se le presentaron nuevos desafíos para sobrellevar la crisis económica a los que sumó el de ser madre y con toda decisión lo hizo realidad. Los clubes de trueque la encontraron vendiendo pastas amasadas con sus propias manos y, la escuela primaria Nº 6, contraprestando un Plan Trabajar en la biblioteca. Con Suteba y ATE fue parte de una experiencia de gran valor: la guardería donde las madres dejaban a sus hijxs para poder salir a trabajar. Emprendió un programa de radio producido y conducido por niñxs. Hermosa experiencia. En 2003 volvió a sus tareas sindicales y, como parte de la Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás, fue activa en todas las tareas vinculadas a las causas de lesa humanidad”, evocan desde el Colectivo Arquitectura del Sur, la Mesa de la Memoria por la Justicia de San Nicolás y el Puerto.