Una fecha especial sobre joyería y relojería


El 3 de noviembre se celebra todos los años el Día Internacional del Joyero y Relojero. El origen de esta fecha se encuentra en la conmemoración del nacimiento de Benvenuto Cellini, un 3 de noviembre de 1500. Cellini fue un gran escultor y joyero que llegó a realizar obras importantes como el crucifijo que Francisco de Médici, miembro de la influyente familia del Renacimiento Florentino, regaló al entonces rey de España, Felipe II, en 1576.

Los ornamentos para el cuerpo datan de miles de años atrás. En el 3000 a.C. los egipcios, pioneros en casi todo, comenzaron a usar las primeras joyas hechas, principalmente, de oro, cobre y plata. Las piezas solo eran usadas por las clases ricas y formaban parte de sus ajuares cuando fallecían. Junto con los metales, colocaban piedras preciosas como el lapislázuli, el jade y el rubí.
Con la llegada de los griegos, se comenzaron a usar gemas para la elaboración de la joyería. Ellos hacían piezas coloreadas y utilizaban amatistas, perlas y esmeraldas. A diferencia de los egipcios, en Roma las joyas se usaban especialmente para apariciones públicas y ocasiones especiales. Las lucían sobre todo las mujeres, para mostrar status y riqueza.