Drogas nuevas para adelgazar, formadores de opinión y medicamentos genéricos


Produce mucho fastidio que se manipule así la información: la droga en cuestión no es nueva, no se usa con ese fin además de ser carísima y presentar numerosas reacciones adversas. Sr. periodista famoso: te pido que no formes opinión sobre la calidad de un medicamento, ni promociones el uso indebido de sustancias”, señala el autor.


Por Farm. Guillermo García

Suelo levantarme muy temprano, y escuchar la radio mientras desayuno. Justamente el 28 de septiembre por la mañana, escuché en el mismo programa tres frases que me dejaron pensando. Por un lado hablaban sobre un conocido humorista, y lo criticaban debido a que, como lo consideraban un “formador de opinión”, lo juzgaban como irresponsable por los comentarios que venía haciendo últimamente sobre el gobierno. Por otro lado, reproducían como “la noticia del día”: una ¿nueva? medicación para adelgazar. Finalmente, lo escucho al locutor decir: “Si claro… lo que pasa que los medicamentos genéricos son más berretas que los otros”

Qué hilo conductor tienen estas tres frases?
Siempre me resultó curioso como nunca o muy pocas veces se menciona el tema medicamentos en los programas periodísticos. Y cuando lo hacen, en general, es desde una mirada que estimula el consumo de alguna manera. Obviamente que conozco el mundo de los medicamentos debido a mi profesión; pero además, al haber sido propietario de un laboratorio elaborador de medicamentos que funcionó en nuestra ciudad durante 20 años, también puedo hablar desde la experiencia en lo que hace a las normas de trabajo y legislaciones vigentes.

Ley y ¿ética?
He sido protagonista del impacto que tuvo en el mercado del medicamento la “Ley de Genéricos” que se aprobó cuando el Dr. Gines García era Ministro de Salud de la Nación.
Además, junto a mi hermano José Luis, trabajamos juntos en un proyecto para la obra social SOMISA, a principios de la década del `80, que terminó siendo uno de los primeros vademécums del país, que luego fuera el de IOMA, y de otras provincias. O sea… puedo contarles largo y tendido sobre el tema calidad, precios, laboratorios y demás.
Apenas se aprobó la ley de genéricos, un grupo de laboratorios intentaron “despegarse” de los genéricos implementando en la sociedad el concepto “medicamentos éticos”. ¿Cómo serían los medicamentos “no éticos”? ¿Éticos o no éticos no serían los seres humanos y no las cosas? Y nos cansamos de escuchar: “Laboratorio BlaBlaBla… ética al servicio de la salud”. “Si es de BlaBlaBla es bueno”. Y también: “Si es de BlaBlaBla es mejor”… más otras pavadas por el estilo.

Para tener en cuenta
Durante la presidencia de Carlos Menem, se liberó la aprobación ilimitada de medicamentos. O sea: puede haber en el mercado farmacéutico 40 especialidades iguales (misma dosis, misma presentación). Andá pensando, lector, en las consecuencias que tiene ésto: todo un universo de promotores ofreciendo las mismas cosas, tanto en Farmacias, como en Hospitales, como en Droguerías… toda una multitud de promotores visitando colegas médicos. ¿Existen medicamentos originales? ¿En qué se diferencia un jarabe de Hedera Helix del laboratorio 1 que el del laboratorio 2? ¿Qué sería un medicamento original? Hay que decir que a nivel mundial existen dos o tres compañías (tal vez algunas pocas más) dedicadas a la investigación y desarrollo de nuevas drogas.
Algunas de las drogas descubiertas son simples hallazgos afortunados (caso “Viagra”, que se descubrió como una reacción secundaria en la búsqueda de un vasodilatador cuyo objetivo era tratar la hipertensión). El resto de las fábricas de medicamentos se dedican en su gran mayoría a la elaboración de medicamentos genéricos. Un medicamento genérico es simplemente un medicamento elaborado con una droga que hace mucho que existe y que ya no está protegida por ninguna patente.

Mismas normativas para todos
Ningún periodista, médico, incluso farmacéutico, puede opinar con rigor científico/profesional sobre la calidad de un medicamento genérico, por la sencilla razón que para ello necesitaría contar con un laboratorio de control de calidad que certificara sus dichos u opiniones.
Tampoco corresponde opinar en base a los resultados obtenidos en un paciente, ya que esos resultados individuales no se pueden trasladar a la población como una prueba, tanto de su eficacia como de su ineficacia.
También hay que decir que todas las empresas elaboradoras deben cumplir con las mismas normativas de producción y control (normas G.M.P. internacionales). Obviamente, los precios de los medicamentos “éticos” son muchísimo más elevados que los de los “genéricos”… pero… ¿Por qué ésto es así si en Argentina solo existen los medicamentos genéricos ya que todas las empresas elaboradoras de nuestro país solo elaboran genéricos? Para reflexionar… ¿Y qué tienen que ver los genéricos con el título de este artículo? Tiene que ver porque ultimamente se armó un gran revuelo cuando comenzó a circular la noticia sobre una “nueva droga inyectable para adelgazar”.
Produce mucho fastidio que se manipule la información de esta manera: la droga en cuestión no es nueva, no se usa con ese fin además de ser carísima y presentar numerosas reacciones adversas (los interesados pueden solicitar en la Oficina Farmacéutica de su barrio más información).
Conclusión Sr. periodista famoso: seguramente tu opinión sobre el humorista haya sido oportuna, pero te pido que no formes opinión sobre la calidad de un medicamento, ni promociones el uso indebido de sustancias para adelgazar (justo ahora, mirá vos, ¡en vísperas del verano!)… recuerda que tú también eres formador de opinión. Buen fin de semana para todos.

* Mat. 10188 Facebook: “Consultar a tu farmacéutico es mejor”