Crónicas de la tierra media: Qué desear en un año tan rebuscado


Sería tan lindo augurar un 2019 de paz, amor y bienaventuranza, pero con el surgimiento del trueque en varios barrios de la ciudad, la pobreza que cada vez lastima a más nicoleños, el desempleo que se vuelve record en la región, la inflación que sigue demoliendo billeteras y un panorama económico sin luz al final del túnel, lo que se presagia es un año igual o peor que el anterior. Y de yapa, elecciones.


Germán Rodríguez
diarioelnorte@diarieolnorte.com.ar

Marcan las pautas del buen convivir que la hora de alzar la copa en la medianoche del día primero de cada año debemos bregar por la paz y el amor entre todos, siendo este evidentemente el deseo menos otorgado de la historia de la humanidad y tampoco tenemos un número para reclamar. ¿Qué pedimos cuando pedimos paz? porque obviamente estamos pidiendo otra cosa ya que la paz nada tendrá que ver con un 2019 que se antoja explosivo. En fin, al contrario de lo que dicen en otros lados, esta columna, fiel a su estilo (si es que lo tiene, tampoco nos agrandemos) no se sumará a la ola de hipocresía y te va a contar por qué piensa que el 2019 tiene todas las fichas para ser un año de mierda.

Razón uno
Se vienen las elecciones presidenciales y como pinta la cosa, lo que ya dijimos en otras notas, si la batalla va ser entre Macri y Cristina, al igual que la final de la Copa Libertadores entre River y Boca, en este país no están dadas las condiciones para que se dispute semejante match. El creciente desempleo, la elevada pobreza y la pocas ganas de unidad que tienen estas tierras enemistadas desde que Saavedra le mojó la oreja a Moreno en plena revolución de mayo, anuncian lo peor de lo peor para este 2019. Al final en cuatro años no apareció un nombre opositor fuerte y parece que la batalla final, el famosos “endgame” (como el titulo de la próxima película de los Vengadores) será entre, la odiada y amada con la misma intensidad, Cristina que le plantará bandera al ineficiente pero aparentemente simpático Mauricio. Desde el Macrismo apuestan a ganar, no por sus impopulares medidas económicas que fueron peores que el regreso de Tevez, sino por el odio que suscita la figura de los K en una gran parte del población. “Son ellos o nosotros” apostaran a repetir desde la filas comandadas por Duran Barba y con una Vidal que pondrá los ojitos tristes como el gatito de Shrek. Imaginamos que el peronismo buscará la unidad antes de las elecciones o se volverán a suicidar en una división que se antoja funcional para el partido oficialista. Sea como sea estos comicios estarán marcados por el odio y el voto del ciudadano será para el que menos le desagrade. La división está lejos de la tan mentada paz que bregan algunos y este país, al igual que los River-Boca, se seguirá sumergiendo en una división irreconciliable y que cada vez lastima más.

Mujeres vs hombres
De alguna extraña manera, a partir de la encarnizada pero muy justa batalla de las mujeres por el reconocimiento de sus derechos, se ha producido un cambio del paradigma y se dio lugar a situaciones de conflicto impensadas en otras épocas pero que desde estas páginas aplaudimos ferozmente. Las mujeres no son objetos y por más que digamos que lo sabemos no actuábamos en consecuencia. Es difícil borrar un niñez educada por chistes de Porcel, Olmedo y una escuela a la que le costó décadas sacarse de encima la influencia de la enseñanza militar de los setenta, donde se adoctrinaba que una bandera vale más que los derechos de las personas. El hombre al trabajo y la mujer en la casa es un formato bíblico que asignaba un rol de poder de uno sobre el otro y por suerte eso empezó a cambiar. Pero como la paz es una utopía que solo sirve para conjugar en lindas frases de sobrecitos de azúcar, la reacción de los machirulos del nuevo milenio es la violencia, un barbarismo que hace que día a día en las páginas de El Norte tengamos que leer como tipos sin cerebro golpean a lo que no aceptan y marcan diferencias desde el uso de la fuerza. Hoy, les guste o no las mujeres denuncian. Llámenlas feminazis si nos les agrada lo que nos dicen, llámenlas como quieran, pero tienen razón y si exageran está bien, porque solo algo desproporcionado puede acallar milenios de opresión. Tampoco les va a ser fácil chicas ya que no se olviden que hace solo un par de siglos que se abolió la esclavitud. La humanidad no es fácil por más que guste fundar religiones y proclamar el amor entre todos.

Deseos
El 2019 seguramente seguirá siendo violento porque el desempleo es violencia, la miseria es violencia, un chico de dos años que apenas camina y anda pidiendo limosna es violencia, la droga es violencia, la juventud en la calle es violencia, el tipo que labura todo el día y gana poco es violencia, el desparpajo es violencia, ostentar riquezas al otro es violencia, que vuelva el trueque es violencia, los medios partidarios son fomentadores de violencia, Trump queriendo encarar el muro con México es violencia, Bolsonaro en Brasil buscando abolir los derechos humanos es violencia, hablar mal del otro es violencia y como dijo un buen hombre hace milenios y cuyo nombre fue utilizado para cometer las mayores atrocidades, quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra, lo que también es violencia. Amigos que tengan un buen 2019, o mínimamente sobrevivan.


FOTO: Abuelos queriendo llegar a fin de mes.