Kim Jong-un invita "fervientemente" al Papa a Pyongyang


El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, vuelve a sorprender con una hábil maniobra diplomática invitando al Papa Francisco a visitar Pyongyang, capital de un país particularmente crítico con la expansión del cristianismo, con el objetivo de atraer el apoyo del Vaticano al proceso de paz que se vive en la península y que trata de legitimar a su régimen.
Según ha explicado el portavoz de la Casa Azul (Presidencia surcoreana) Kim Eui-kyeom, la iniciativa surgió en el contexto de la cumbre que se celebró en Corea del Norte a finales de septiembre. Kim Jong-un entabló conversación con el arzobispo surcoreano Higinius Kim Hee-joong, miembro de la delegación sureña, durante el ascenso al Monte Paektu. En la charla informal, el arzobispo comunicó al dictador que informaría al Vaticano de los avances en el proceso de reconciliación y pacificación que han entablado las dos Coreas, a lo que Kim reaccionó con entusiasmo, respondiendo con un explícito "hágalo, por favor". Más tarde, el presidente surcoreano mencionó la conveniencia de implicar al Papa en la dinámica actual, a lo cual Kim Jong-un contestó que "dará una ferviente bienvenida al Papa si visita Pyongyang", transformando la sugerencia en una invitación formal.
En los más de 70 años de Historia de Corea del Norte, nunca un papa ha visitado el país comunista. El padre del actual dictador, Kim Jong-il, invitó en el año 2000 a Juan Pablo II, aunque el viaje nunca se materializó. En la actualidad, Corea del Norte y el Vaticano no mantienen relaciones diplomáticas.
Aunque el régimen afirma que su país goza de libertad religiosa, los desertores aseguran que cualquiera que se declare cristiano es susceptible de ser perseguido por las autoridades. Un informe de Naciones Unidas publicado en 2014 denunciaba la "persecución y los severos castigos" a los que se enfrentan los norcoreanos si practican el cristianismo fuera de las iglesias controladas por el régimen. En Pyongyang hay tres iglesias, dos protestantes y una católica, aunque no está asociada al Vaticano.