"La mujer sin lágrimas" se estrena el viernes 26 a las 21.00 en el Teatro


“La película trata sobre el dilema que tiene una mujer de 38 años que tiene algo que ella considera una incapacidad: no puede llorar. Está llevado al extremo, en un punto, exagerado, tiene algo de realismo mágico. Se toca a través de esta incapacidad que ella siente, que es el tema de la sensibilidad femenina como mandato social. Hay una cierta presión social, que le genera una cuestión interna”, definió en diálogo con EL NORTE la directora Marisa Sansalone.


Rocío Vega
diarioelnorte@diarioelnorte.com.ar

El viernes 26 de abril a las 21:00 se proyectará “La Mujer Sin Lágrimas”. La película, cuya idea surgió en 2012 y se plasmó finalmente en un guión en 2015, demandó más dos años de filmación y edición en un trabajo mancomunado y "a pulmón", y ahora podrá ser vista por el público en el Teatro Municipal “Rafael de Aguiar”. EL NORTE mantuvo una entrevista con la directora nicoleña Marisa Sansalone. “Es un largometraje de ficción que dura una hora y 25 minutos. Trata sobre el dilema que tiene una mujer de 38 años que tiene algo que ella considera una incapacidad: no puede llorar. Está llevado al extremo, en un punto, exagerado, tiene algo de realismo mágico. Se toca a través de esta incapacidad que ella siente, que es el tema de la sensibilidad femenina como mandato social. Hay una cierta presión social, que le genera una cuestión interna”, precisó.

Mandato social
En el caso de su anterior film y ópera prima “El Lapidario,” el personaje principal, desde su rol de epitafiólogo, se erigía como un dios con la facultad de juzgar las morales individuales de los habitantes de su pueblo, manteniendo a éstos bajo una constante y tensa hipocresía. En este nuevo film también existe la sujeción obligada a un "deber ser" que el personaje principal, en su condición de mujer, asume como imperioso para insertarse en la sociedad que la rodea y la presiona. Sansalone nuevamente presenta una historia con cierto realismo mágico cuya principal premisa es la ruptura del molde tradicional social. “Al ser ficción, no se correspondería exactamente con la realidad, porque está exacerbado, mostrado de manera tragicómica, pero sin dudas está tomada la cuestión del mandato social sobre la sensibilidad femenina que es real. Me tomo la licencia de que el personaje de la historia, lo tome como una incapacidad, que le impide ser igual a sus pares e insertarse a la sociedad. Es una manera de hacer una crítica a los roles que están establecidos socialmente desde hace muchísimo tiempo, aunque ahora menos porque está más en debate. Me refiero a que los sentimientos son propios de la mujer, una mujer tiene que ser femenina, sensible, demostrar sus sentimientos. El hombre tiene que tener la postura de fuerte, inmutable, no demostrar los sentimientos. Para la concepción machista y tradicional, un hombre que muestra sus sentimientos, es un hombre que está mal visto”, explicó.

Abrir el debate
La directora nicoleña reflexionó: “La idea es que uno a través de la película pueda cuestionar roles preestablecidos y formas de ser que vienen instaladas. Muchas veces son inconscientes. Uno aprehende estos mandatos desde chico, crece con ellos. Es como que una mujer tiene que ser sensible, depender del hombre de alguna manera, eso es el mandato. El hombre tiene que cumplir el mandato de proteger a la mujer, si de una pareja se habla. Si esto no sucede, y si no llora, parece que se las arregla sola, que es autónoma. Pero el personaje lo padece, porque ella no está empoderada. La sociedad donde ella vive, que es atemporal y tratamos de que no haya ninguna referencia de lugar tampoco. Y su problema es un drama en el que no se siente a la par del resto de la sociedad, se siente observada, presionada. Si la película genera un mínimo cuestionamiento o reflexión sobre algo, ya estoy contenta. Hay gente que lo tiene reflexionado y otra, que no lo ha incorporado tanto. La idea es que se abra el debate en relación a roles o formas de ser que le vienen dados a la mujer por el hecho de ser mujer”.

A pulmón
Sansalone recordó que la idea empezó en 2012. “Pero desde hace tiempo, desde 2005, trabajé en el CEIM. Siempre estuve vinculada al tema de género. Esto que está pasando ahora está buenísimo: que se toquen tantos temas, y haya tantos grupos de personas empoderadas que cuestionan los moldes establecidos. La idea se me ocurre por una amiga, que me dice que ella no llora, que no podía llorar, ni siquiera en los momentos duros de su vida. Y yo le respondo que estaría bueno como tema para escribir un cuento. Y empecé a escribir en 2014 o 2015, y lo terminé en 2016. Con muchas idas y vueltas hasta encontrar cómo lo quería contar. Una vez que terminé de escribir el guión en 2016, empezamos a armar el equipo. Estaba mi hermano solamente, Federico Sansalone y Victoria Ninona que ya sabía que iba a ser la protagonista, ya se lo había comentado en 2012. Y ahí empezó todo, la fuimos haciendo de a poco. Al ser todo a pulmón, filmábamos los fines de semana, en nuestras horas libres. Las locaciones son de San Nicolás y de Rojo. Terminamos de filmar cerca de octubre del año pasado, y desde ahí me puse a editar, que es otra manera de dirigir, se toman decisiones claves en esa instancia. Es todo muy artesanal, hay que apelar al ingenio. Y con el grupo, nos terminamos haciendo todos amigos”, señaló.
“Agradezco la predisposición de la gente de la ciudad y alrededores para participar de algún modo, para difundir y colaborar. Hay mucho cine en San Nicolás, hay como ocho o nueve directores de cine en la ciudad. Estaría bueno que se de apoyo, recursos, fondos de parte del Estado a las producciones cinematográficas locales y otras disciplinas artísticas. Muchas películas fueron a festivales o muestras, fueron reconocidas, representan a la ciudad”, concluyó. La senadora Cecilia Comerio presentó un proyecto para declarar “de Interés Legislativo” a la película “La Mujer Sin Lágrimas”. Las entradas no numeradas para el estreno, ya pueden adquirirse en la boletería, en De la Nación 346. La ubicación se establecerá por orden de llegada.

Ficha técnica y elenco
Guión: Marisa Sansalone.
Dirección general: Marisa Sansalone.
Asistentes de producción: Federico Sansalone, Sandra Avalos, Leticia Sayal y Lucas Gómez.
Asistente de dirección: Leticia Sayal.
Casting y dirección de actores: Victoria Ninona y Marisa Sansalone.
Dirección de fotografía: Luciano Garetto.
Diseño y artística: Leticia Sayal.
Música original: Marcos Llopart.
Maquillaje: Alejandrina Alegre.
Sonido: Hugo Urraco.
Producida por Cinearte en asociación con Nulldog.
Elenco: Victoria Ninona, Marta Martín, Héctor Vilmar (protagonistas). Participan también: Belén Girolami, Facundo Pusterla, Jorge Cerruti, Juan Cruz Dimenna, Pablo Rozadilla, Juan Carlos Nozzi, Carolina Sager y Regina Lallo.