5 inventos geniales de mujeres


5 inventos de mujeres que han cambiado nuestra vida cotidiana.


Letitia Mumford Geer
Jeringa médica de una sola mano

Vida: 1852-1935
Otras actividades: enfermera de profesión. Si bien la jeringuilla ya existía desde hacía años, Letitia Mumford Geer consiguió mejorar de tal manera este invento que hasta la fecha su innovación no ha sido superada. Elemento esencial de cualquier centro de salud u hospital del mundo, las jeringas hipodérmicas permiten desde su invención inyectar vacunas, antibióticos o extraer sangre. El logro de Geer que trabajaba como enfermera fue diseñar, y patentar en 1899, la primera jeringa hipodérmica que podía utilizarse con una sola mano. Este primer diseño creado por Geer además ya contenía partes de vidrio en su elaboración. Y es que previamente a este avance la estructura y materiales de las jeringas imponían la utilización de ambas manos para sostenerlas, por lo que era precisada la ayuda de asistentes. Gracias a Geer, el proceso de uso de jeringuillas pudo simplificarse hasta el modo en el que lo conocemos actualmente.

Mary Anderson
Limpiaparabrisas

Vida: 1866-1953.
Otras actividades: fue viticultora, ranchera y gestora inmobiliaria. Durante un viaje en tranvía en tranvía de Nueva York en 1902, la promotora inmobiliaria y viticultora estadounidense Mary Anderson se percató de los problemas que el conductor tenía para hacer frente a la nieve que se pegaba a los cristales. Mientras manejaba el volante, tenía que ir abriéndola para que se escurriera hacia abajo. Tras diversos ensayos, en 1905 con registró la patente para el aparato limpia-ventanas de Mary Anderson que, aunque era de accionamiento manual ya era muy parecido al brazo basculante con una lámina de goma que todavía hoy barre con una presión uniforme en todo su recorrido la superficie del las lunas de los coches, camiones, aviones de todo el mundo. Anderson trató por todos los medios de obtener un beneficio económico de su invento, pero además de que fue rechazado por numerosas compañías, tuvo la mala suerte de que su patente se registró en 1903 por 17 años. En 1922, tras el boom del automóvil, Cadillac incorporó el parabrisas de Anderson en sus coches, que se hizo rápidamente equipamiento estándar, pero ella jamás vio un dólar por ello.

Marion Donovan
Pañales desechables

Vida: 1917-1998.
Otras aportaciones: fue editora de las revistas Harper's Bazar y Vogue. Marion Donovan fue, quizá más que una inventora, una persona que dedicó su vida a la resolver de los problemas cotidianos a través de nuevos productos. Cuando tuvo una hija, se dio cuenta del problema que generaban los pañales de tela, que no solo arruinaban el resto de la colada, sino también frecuentemente la ropa de los bebés. Con una cortina de ducha, desarrolló una cubierta impermeable para su primer pañal desechable, que mejoró con la inclusión de broches de plástico en lugar de imperdibles. Obtuvo varias patentes de su invento y desde 1949 trató de venderlo sin éxito a las compañías del sector, así que abrió una tienda en la Quinta Avenida de Nueva York para comercializar sus pañales directamente. En 1951, le compraron su invento por la fortuna de un millón de dólares, pero ella siguió toda su vida elaborando soluciones imaginativas para problemas cotidianos, muchos relacionados con la mujer. De Marion Donovan nacieron las cajas de pañuelos faciales, una abrazadera de calcetería o el DentalLoop, el primer hilo dental que no necesitaba de ser enrollado entre los dedos para ser usado.

Mary Phelps Jacob
Sostén moderno

Vida: 1891-1970
Otros logros: fundó la editorial que publicó los primeros trabajos de Ernest Hemingway, Charles Bokowski o Henry Miller. Activista de los derechos de la mujer, editora, escritora, sin embargo, Mary Phelps Jacob pasará a la posteridad por haber desarrollado un invento que solo una mujer pudo pensar y necesitar: el sostén flexible moderno. A pesar de que la quema del sujetador fue una especie de símbolo del feminismo en los 60, medio siglo antes, otra feminista lo había inventado. En sus últimos años, Caresse Crosby —usó toda la vida el nombre de su primer marido—, trató de crear el centro mundial de la paz en un pequeño pueblo italiano. Cuando tuvo que asistir a un baile de gala en 1919, a la edad de 19 años, se dio cuenta de que el escote del vestido que iba a llevar dejaba a la vista gran parte del corsé de alambres que todas las mujeres de la época usaban. Con dos pañuelos, aguja, hilo y unos alfileres conformó un sujetador de urgencia. Sin embargo, durante aquel baile, todas las mujeres envidiaron la libertad de movimientos que le proporcionaba y le preguntaron dónde podían conseguir uno. Mary Phelps supo ver en seguida que ahí había un negocio y se puso a desarrollar su invento, que patentó en 1914. Al casarse, en 1920, hizo separación de bienes con su primer marido para poder fundar la Fashion Form Brassiere Company. Aunque finalmente desistió de continuar con su empresa y vendió la patente de su sostén por 1.500 dólares a una compañía que ganó 15 millones de dólares con él durante las tres décadas posteriores.

Hedy Lamarr
WiFi

Vida: 1914-2000
Otros logros: hasta 1958 rodó 30 películas. La figura de Hedy Lamarr fue recordada en la película Bombshell realizada para Netflix en 20017. Y es que la suya fue una vida absolutamente de película. Superdotada, en 1933 abandonó sus estudios de ingeniería para dedicarse a la interpretación y ese mismo año participó en la película Extasis, donde su personaje aparecía totalmente desnudo y, además, fingía un orgasmo, dos cosas que jamás se habían hecho en el cine. Mientras proseguía con sus estudios, ayudó a su marido —un industrial vinculado con el Tercer Reich— a obtener contratos armamentísticos basados en sus propios avances. En 1937, huyó de la Alemania nazi y de su esposo y en el viaje hacia EE.UU. conoció a un productor que la contrató antes de llegar al país. Aunque retomó esta actividad, horrorizada por lo que había visto en Alemania, Hedy Lamarr empezó a colaborar con el gobierno norteamericano. De su trabajo con el compositor George Antheil se desarrolló un sistema de comunicación inalámbrico para torpedos teledirigidos por radio, mediante una técnica de modulación de señales que hacía saltar su frecuencia entre las 88 disponibles. Sin embargo, sus aportaciones no se usaron durante la Segunda Guerra Mundial porque, para que fueran verdaderamente eficaces hacía falta el desarrollo de la electrónica, que llegó en 1957. Aunque inicialmente su técnica tuvo solo aplicaciones militares, en los últimos años todo el mundo ha disfrutado del WIFI, del Bluetooth o del GPS gracias a la conmutación de frecuencias que Lamarr y Antheil patentaron. Su figura ha sido usada como inspiración por muchas actrices a la hora de preparar personajes de mujeres complejas e inteligentes, aunque como se ve en la extraña entrevista que puedes ver arriba y en la que aparece un joven Woody Allen, jamás se quitó el San Benito de ser la mujer más bella de su época.